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La «Jornada sobre polígonos industriales de interés insular» pone en evidencia la necesidad de potenciar las entidades de conservación

EBFNoticias.- El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife (COIITF) y la Asociación de Propietarios y Empresarios del Polígono Industrial del Valle de Güímar (Polgüímar) celebraron este jueves la primera «Jornada sobre polígonos industriales de interés insular», donde se abordó el modelo de gestión de estos espacios, su presente y su futuro.

La sede del COIITF, en el edificio Sovhispan de Residencial Anaga, en Santa Cruz, fue el escenario de un encuentro donde se puso en evidencia la necesidad de potenciar las entidades de conservación, lográndose además el reconocimiento por parte de las administraciones de las carencias de estas áreas.

La apertura de la jornada contó con Carlos Alonso, presidente del Cabildo Insular; Adrián Mendoza, viceconsejero de Industria, Energía y Comercio del Gobierno de Canarias; Raquel Malo, presidenta de la Asociación de Empresarios y Propietarios del Polígono Industrial Valle de Güímar; y Juan Linares, decano del COIITF.

El presidente del Cabildo puso sobre la mesa algunas cuestiones que invitó a resolver a los ponentes y asistentes en el necesario debate que las áreas industriales requieren, informando del inminente inicio de las obras de rehabilitación en el Polígono La Campana y de la conveniencia de abrir otro debate sobre la situación en la que quedarán los terrenos de la Refinería en Santa Cruz dado que «muy posiblemente Cepsa no reanude la actividad».

Luego el director académico de la Jornada, Antonio Domínguez, fue el encargado de ir dando paso a las ponencias. La primera, «Los polígonos industriales de interés insular como motor de desarrollo económico», tuvo como protagonistas a María del Carmen Moreno y Ángel Chinea, profesores del Departamento de Dirección de Empresas e Historia Económica de la Universidad de La Laguna, que radiografiaron la situación de estos espacios en Canarias y su importancia estratégica, incidiendo en la necesidad de contar con una buena gestión por parte de los agentes implicados. Además, invitaron a introducirse en el mundo de la innovación.

Para tratar del mantenimiento de los polígonos industriales, atendiendo a los aspectos tanto técnicos como jurídicos se contó primeramente con Ruperto Díaz, ingeniero industrial y director Técnico del Polígono Industrial de Granadilla, que fue el encargado de hablar de «Aspectos fundamentales sobre el funcionamiento, la gestión y el mantenimiento de un polígono industrial. Modelos de gestión».

Díaz denunció el abandono del Polígono de Güímar, un deterioro experimentado en los tres últimos años desde que se finalizó su rehabilitación y que se hace evidente en viales, saneamiento, jardines, etc. Algo que contrasta con el Polígono de Granadilla, que goza de un mejor estado de conservación aunque no resulta óptimo.

Contar con entidades de conservación resulta necesario para la buena gestión, según Díaz, figura reclamada también por propietarios y promotores. Regulación del tráfico, mejorar la accesibilidad o el correcto tratamiento de residuos fueron otras cuestiones puestas sobre la mesa, además de una buena gestión medioambiental y la introducción de energías renovables.

Seguidamente Venancio Gutiérrez, secretario general del Ayuntamiento de Málaga, doctor en Derecho y profesor de Derecho Administrativo de la UMA habló de «Estudio legislativo y jurisprudencial estatal y canario sobre el mantenimiento y recepción de las urbanizaciones».

Gutiérrez dijo ser partidario de las entidades de conservación, haciendo un repaso del tratamiento que dan en España las diferentes comunidades autónomas a esta figura. Habló de la existencia en Málaga de una concejalía de Polígonos y dijo que el buen camino es buscar el entendimiento con los ayuntamientos.

Después de una pausa, y para cerrar la primera parte de la Jornada, el arquitecto Argeo Semán disertó sobre «Tendencias, según el nuevo marco normativo territorial», atendiendo al futuro a medio y largo plazo de estos espacios.

A juicio de Semán a la nueva ley del suelo no se le puede pedir que arregle todo. Apuntó también a la escasez de suelo industrial y su carestía. Igualmente habló de la necesidad de gestionar correctamente estos espacios. Lamentó que en Canarias se siga especulando con el suelo, buscándose más la rentabilidad que el uso en sí.

Llamó la atención también sobre la conveniencia de denominar estos espacios polígonos de actividades económicas, pues su uso fundamental es para almacenamiento y logística, al margen de otras áreas donde ha entrado el uso comercial, caso de San Jerónimo en La Orotava.

Para cerrar la Jornada se llevó a cabo una mesa de trabajo denominada «Implicación de diferentes agentes sociales: corporaciones municipales, Cabildo, empresarios y prensa», que fue moderada por el periodista Antonio Salazar y en la que se contó con la presencia del consejero insular de Industria, Efraín Medina; el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez; la alcaldesa de Candelaria, Mari Brito; el alcalde de El Rosario, Escolástico Gil; el alcalde de Icod de los Vinos, Francisco González; el concejal de Desarrollo Local de San Miguel, Lot García; el tercer teniente de alcalde de Arafo, Luis Domingo Marrero; y en representación de Asinca, José Ramón Villalba. En la misma también participaron los periodistas: Roberto González, Mayer Trujillo y José Carlos Alberto.

Los responsables públicos reconocieron la necesidad de potenciar las entidades de conservación desde el diálogo como recalcó Mari Brito. Luego se fueron poniendo sobre la mesa otras cuestiones como por ejemplo las carestías de La Campana, denunciada por Escolástico Gil, alcalde de El Rosario.

Por su parte, Efraín Medina indicó que se mejorará La Campana y que luego le tocará el turno a Costa Sur, Mayorazgo, Chafiras, etc. El consejero abogó igualmente por trabajar de manera consensuada.

Conservar el Polígono de Güímar se estima que asciende a unos 400.000 euros anuales, informó Luis Domingo Marrero, indicando seguidamente que la mitad de esa cantidad la aportan los ayuntamientos y el  Cabildo.

Sin embargo José Ramón Villalba entiende que la suma necesaria para la conservación es al menos el doble de lo apuntado por Marrero, añadiendo que solo el gasto en jardinería supera los 200.000 euros, al deberse atender más de 100.000 metros cuadrados de zonas verdes, una extensión de terreno que a su juicio resulta excesiva.

Siguiendo con esta cuestión, los asistentes a la mesa pidieron a los representantes públicos las cantidades en  forma de impuestos que les reportan los polígonos, sin poder los mismos aportar esas cifras, quedando en evidencia en cualquier caso que existe un desfase importante entre lo que ingresan y lo que gastan en las áreas industriales, reconociendo todos el valor de las mismas como generadoras de empleo y destacando su capacidad para diversificar la actividad económica.

 

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