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El bar de Pepe. Un político digno. Por Joaquín Hernández

En su Metafísica de las Costumbres, Immanuel Kant atribuye un rol determinante a la noción de dignidad humana o de humanidad, entendida como fin en sí. Por ejemplo, aunque él afirma que una persona puede perder su estatuto cívico o su dignidad de ciudadano cometiendo delitos graves, Kant sostiene que esta dignidad no puede privarse a ningún ser humano. Añade que practicando la mentira y la calumnia la persona obra de tal modo que ofende la dignidad de los otros.

Pedro Sánchez es, ante todo y delante de todo un político digno. Esa es la primera conclusión que la gente normalita, aquellos que no son «analistas políticos», «tertulianos de cabaret» o «comentaristas abonados a Génova o Ferraz», han sacado del affaire Partido Socialista Obrero Español.

La dignidad, esa palabra enrarecida en la política española y los políticos españoles, algo amorfo que se muestra desterrado de esa clase de ciudadanos que si alguna vez tuvieron esa «noción de dignidad humana» la perdieron al cruzar las puertas de la sede de su partido político. Porque no se puede llamar digno a un personaje que utiliza la mentira para medrar, para situarse, políticamente hablando, entre los mejores de su «especie». Porque las promesas electorales suponen proyectos ilusionantes para el pueblo, es por eso que necesitamos personas dignas capaces de cumplir o poner todo su empeño en cumplir esas promesas. ¿De qué nos vale un político brillante e inteligente si carece de la dignidad suficiente para enfrentarse a todos los enemigos del pueblo? ¿De qué nos sirve un político como Albert Rivera, capaz de pactar con el diablo con tal de conseguir su objetivo si para lograrlo carece del mínimo pudor y dignidad dejando a un lado sus promesas electorales y apoyando aquella persona a la que denunciaba como jefe de una banda de mafiosos? ¿Con qué moral nos puede decir Susana Díaz o Felipe Gonzalez que lo mejor para España era echar a Pedro Sánchez de la Secretaria General del Psoe para llegar a un acuerdo de investidura con Mariano Rajoy?

Hace tiempo, en varios artículos mantuve que una de las percepciones más acusadas en los ciudadanos era la sensación de coherencia política en los actos de sus representados, o sea aquellas personas con las que mediante su voto habían conseguido acceder a la política estatal, autónoma o municipal. Entre estos casos mostraba mis felicitaciones a los miembros de la CUP, partido independentista de izquierda radical catalán, por su fidelidad a su programa emblemático de gobierno donde mostraba un rechazo total a Artur Mas y a la corrupción de CIU, hasta tal punto que consiguieron echar al ex presidente de la Generalitat y ponerlo en la cola del paro político. Podré estar o no de acuerdo con la ideología de la CUP, pero lo que sí es evidente es que en aquellos momentos cumplieron a rajatabla y con dignidad sus promesas electorales.

Ayer Pedro Sánchez hizo lo que tenía que hacer, y lo hizo conscientemente y en conciencia. Pedro entregó su acta de diputado por el Psoe, y lo hizo a sabiendas que ese acta se la había entregado 5, 3 millones de españoles que confiaron en el NO es NO, que querían un político digno de los 47 millones de españoles que habitamos en esta piel de toro. Pedro Sánchez fue, ha sido y será, delante de todo y ante todo, una persona digna en todos los conceptos e la vida, porque los que creen que han acabado con su vida política están totalmente equivocados, a Pedro le queda «cuerda para rato» y apoyo y cojones suficientes para presentarse al Congreso socialista y volver a ganar por mayoría aplastante cualquier otra candidatura. Pero lo importante no es reaparecer cual ave fénix, lo verdaderamente importante es que la «chistera» de Pedro tiene múltiples opciones, entre otras la posibilidad de crear un nuevo partido Socialista y Obrero.

Haga lo que haga, sea como sea, Pedro Sánchez, como político y persona, ha salido fortalecido del golpe de mano que le despojó de su cargo de Secretario General del Psoe. Aviso a navegantes, que como dijo la araña a la mosca, «el que avisa no es traidor» y apuesto lo que quieran y mi bolsillo me permita, que en los próximos comicios la dignidad de Pedro Sánchez obtendrá premio, y nada mejor para un ciudadano español de esos 18 millones que dijimos NO es NO que sea un hombre digno que eche a patadas a un personaje oscuro e indigno como Mariano Rajoy Brei.

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