FIRMAS

El bar de Pepe. El poli gárrulo. Por Joaquín Hernández

José Manuel Bermúdez, alcalde de Santa Cruz de Tenerife, ha hecho lo mismo que Poncio Pilatos y dice “no sería un buen alcalde si me dedicara a opinar habiendo un expediente abierto”, de manera que nos quiere decir que pase lo que pase con el expedientado, no pasará nada más allá que eso, abrir un expediente a un supuesto gárrulo, subcomisario de la policía local de la capital santacrucera.

Porque que uno sepa ser gárrulo no está penado por la ley, o sea que no hay ordenamiento jurídico que castigue a un tipo que se manifieste como un parlanchín, charlatán, hablador, facundo, locuaz, bocazas o cotorra. Por otro lado está el libre albedrio para opinar en el sentido que se estime necesario, por muy gárrulo que uno sea. Pero el meollo del asunto no está en quien opina y de qué forma se opina, el quid de la cuestión está en el lugar y el mensaje que se quiere dar, porque no es lo mismo pregonar a los cuatro vientos tus delirios amorosos con el partido Popular, desde la cocina de tu casa o en el bar de Pepe, que echar pestes de Podemos, el coletas y su troupe desde las oficinas de la Jefatura de la Policía Local tinerfeña arengando a sus subordinados a que no se fíen de los morados.

Por lo visto y a lo largo del denominado pase de lista (que es el encuentro que se lleva a cabo cada mañana antes de realizar el turno diario) el jefe habló a los policías de los datos de la encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en los que predice un espectacular crecimiento del partido que dirige Pablo Iglesias y del riesgo que implicaría una hipotética victoria electoral de Podemos y que por lo tanto gobierne España.

Según las grabaciones efectuadas por policías locales, el jefe de los municipales dijo: “los propios dirigentes de Podemos son conscientes de que no gobernarán más allá de cuatro u ocho años, dado que van a esquilmar las cuentas estatales. Según el interfecto, este dinero irá a parar a Servicios Sociales y a partir de entonces «nos tendremos que poner con el culo apretadito». Por lo visto con el “culito apretado” piensa llegar a la jubilación cuando comenta; “la fuerza política morada no tiene simpatías por las policía locales y pondrán en muy mala situación a los agentes de este cuerpo. Yo me jubilo dentro de nueve años pero a los que les quede más tiempo igual acaban de vigilantes. Hago esta reflexión». Vamos que el “discurso” mañanero a la “tropa” es todo un estimulo para la búsqueda y captura de conductores podemitas.

Lo peor de todo el affaire es el miedo a manifestar sus simpatías los seguidores del “coletas” por Unidos Podemos, por miedo a ser “fichados” por policías locales para, posteriormente, “disuadirles” de votar a tan peligrosa formación política. Lo mejor es que estoy totalmente seguro que la gran mayoría de excelentes profesionales que forman la plantilla de la policía local de Santa Cruz de Tenerife habrán hecho puñetero caso a las “proclamas” del garrulo.

Todo el mundo puede y debe expresar su opinión desde cualquier medio de comunicación, y por supuesto este individuo también, lo que no puede ni debe, ni siquiera es serio, es utilizar su cargo de subcomisario de los “guindillas” (nombre familiar que damos los canarios a los policías locales) para opinar ni bien ni mal sobre un partido político constitucionalista, que sus miembros se presentan a las elecciones generales del 26-D con un proyecto para gobernar el Estado Español durante los próximos 4 años. Se supone que ahora no estará con el “culito apretadito” y tendrá el esfínter del ano bien abierto y expectante, a la espera de recibir la resolución ejemplarizante del expediente en curso.

 

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