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A babor. 23 folios numerados. Por Francisco Pomares

La Justicia: cuando todo alrededor parece desmoronarse, cuando uno siente que el país se deshace, el paisaje se pudre y el paisanaje se enfrasca en guerras estériles, pensamos que al menos nos queda la protección de la Justicia. Por eso la miseria de las togas nos duele más que la golfería de los que mandan, la avaricia de los bancos, la desidia empresarial, la endogamia académica o el egoísmo social. La Justicia es el último baluarte de nuestra idea de sociedad civilizada.

Pero hoy la Justicia también da asco: el empresario Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas, entregó ayer en el juzgado de instrucción número 8 de Las Palmas 23 folios numerados, conteniendo la transcripción de una conversación entre él y el magistrado Salvador Alba, sustituto de la jueza Rosell y principal impulsor del procedimiento contra la exdiputada de Podemos. Ramírez, con 35 millones de fianza impuestos por el propio Alba, por el impago de horas extras a la Seguridad Social por parte de su empresa, Seguridad Integral Canaria, recibió del juez la propuesta de negociar la fabricación de una declaración contra Rosell, para apartarla de la carrera judicial, a cambio de declarar la nulidad del procedimiento abierto contra él, ahorrarle la fianza y evitarle la ruina. Ramírez, un tipo bregado, de quien se dice que graba todas las conversaciones importantes, grabó también la que tuvo con el juez. Lo hizo desde el mismo momento en que este pidió a su abogado que abandonara el despacho para poder explayarse con él y proponerle un acuerdo. La lectura de la transcripción de esa entrevista, que se incorporará ahora a la causa, demuestra que todo el procedimiento contra el empresario está viciado, y servirá probablemente para declarar la nulidad del expediente contra Ramírez. Y es por eso que Ramírez la grabó, y es por eso que la presenta. Ramírez no es ni una hermanita de la caridad preocupada por que se haga justicia, ni un héroe social. Es un empresario al que le clavaron 35 millones de euros de fianza por un delito de impago de horas. La mayor fianza de la historia judicial de Canarias… ¿por qué? el juez Alba lo puso a la parrilla antes de citarlo en su despacho y ofrecerle salir libre de polvo y paja a cambio de cooperar para empurar a la Rosell. Sin duda, una oferta tentadora, que Ramírez debió considerar. Pero con Soria ya fuera de juego por los papeles panameños, y harto de verse en medio de la guerra del exministro contra la jueza podemita, Ramírez decidió hacer pública una grabación que pone los pelos de punta e ilustra la gigantesca maquinaria puesta en marcha para destruir a Victoria Rosell. Si ésta es la forma en que se dirimen los grandes conflictos judiciales en este país, apaga y vámonos, que yo me retiro. Una verdadera vergüenza: parafraseando al propio Soria, que acusó a Rosell de protagonizar el mayor escándalo de la historia de la democracia en Canarias, este es -sin duda- el «mayor escándalo» de la justicia canaria desde que se tiene memoria.

¿Y ahora? Ahora el juez que intentó cazar a Rosell con una maquinación fraudulenta e insensata (todos suponemos por encargo de quién), se convierte en el cazador cazado. Si las cintas son reales, lo que ha hecho Alba no es una irregularidad, es un delito gravísimo que podría costarle algo más que tener que abandonar la carrera judicial. En cuanto al objetivo de cargarse a la diputada, con una investigación judicial forzada, y un catálogo de provocaciones aeroportuarias sabiamente aireados en toda España por el delegado Bento, ahora a Rosell le han hecho definitivamente la campaña. Barrerá en Las Palmas. Porque si hay algo que cabrea al personal es la manipulación, la estafa y la mentira.

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