FIRMAS

El bar de Pepe. Come cocos electoral. Por Joaquín Hernández

Hablando en la radio, comentaba que el torpe, el inútil del Sr. Soria, nuestro “inteligente” ministro de la cosa esa del turismo y la industria, decía que uno de los índices del crecimiento de la economía se registraba en el sector del automóvil que aumentó sus ventas un 21% con respecto al año anterior. El zoquete ministro de las cosas de Rajoy, miente como un bellaco y nos intenta dejar obnubilados pensando que es cierto eso de la recuperación de la economía y que uno, yo por ejemplo, soy un extraterrestre llegado del planeta Ummo o bien soy más gilipollas que él, que ya es un decir. Se emperra en convencernos que España va bien, muy bien, que el paro se ha reducido a la mitad y que somos más felices que hace cuatro años cuando gobernaba el Psoe con Zapatero a la cabeza.

Seguro que lo consigue con personajes como Marhuenda, Inda o los de la 13 tv que no se cortan en celebrar anticipadamente la victoria de Rajoy y sus huestes. Lo que oculta el Sr. Soria es que ese 21% de aumento en ventas de coches y furgones viene dado de la renovación de la flota de rent car, que en España suministra los vehículos de alquiler a unos 60 millones de turistas. Otra cosa es el llamado «plan pive» que supone una inyección de miles de millones de euros para evitar el cierre de plantas de fabricación en España y la destrucción de miles de puestos de trabajo. Algún día nos enteraremos de esos tapujos de planes y otras estafas encubiertas en «ayudas» al personal ese que dicen soberano.

Con el mayor desprecio, sin atenerse a la realidad social de un país empobrecido, soportamos comentarios de una España idílica y fuera de la peor crisis que ha soportado la sociedad española. Parece como si el Partido Popular formara parte de otra sociedad, de otra nación; se miran su sucio ombligo que hace las veces de bola de cristal y adivinan el futuro de todos nosotros, un futuro perfecto y lleno de felicidad. Gracias al gobierno de Mariano Rajoy hemos logrado batir el record de pobreza, de regresar a un pasado lleno de incertidumbres, a perder derechos laborales conseguidos a través de siglos de lucha; Rajoy ha sido y el peor desastre que les ha sucedido a los españoles en los últimos 40 años y esto es una verdad absoluta.

Vendido a la troika, sigue afirmando que recogió “la herencia maldita del Psoe con un país en quiebra absoluta” pero oculta que él y su gobierno, con su política económica de lo absurdo implantada por la autoridad de Heil Merkel, ha dejado en la miseria a 40 millones de españoles. La situación del panorama económico que percibe el ciudadano español, está a años luz de lo que proclaman los peperos y peperas del rancio partido político español.

La realidad es totalmente opuesta:

Total de parados según la Encuesta de Población Activa: 5.449.865 personas en desempleo, de las que más de 2,1 millones están sin prestación económica viviendo como pueden a costa de padres, abuelos, suegros o suegras.

Empleo de bajísima calidad. Se impone el salario del miedo y se esclaviza al obrero. Los empresarios y autónomos en lugar del incremento de valor añadido, obtienen beneficio a costa del bajo coste salarial y el rendimiento optimo del trabajador, de forma que la hora trabajada neta, en la mayoría de los casos, no llega a los 2 euros, no menos de 10 horas trabajadas de lunes a sábados para conseguir un mísero sueldo que en la gran mayoría no pasa de los 580 euros mes, Los contratos por horas, incluido el contrato hora cero, el de obras y servicios etc., forman parte del patético panorama laboral que nos deja el legado del Gobierno de España comandado por Mariano Rajoy y un equipo de descerebrados.

Más de 13.5 millones de españoles bajo el umbral de la pobreza, 8.2 millones en pobreza severa o gran pobreza como dan en llamar al drama de la indigencia y miseria en la Unión Europea. El drama de la situación del obrero español es que, aun consiguiendo un trabajo, no podrá salir jamás de la pobreza en la que está inmerso, no hay trabajo hoy en día en España que dignifique al trabajador, así es de simple y de horroroso.

Pese al esfuerzo de algunas organizaciones y ayuntamientos gobernados por partidos de la oposición, los desahucios continúan, los ocupas siguen y los suicidios también. La juventud emigra masivamente, y el parado mayor de 40 años que se dé por jubilado sin pensión.

Los comedores sociales siguen funcionando a tope, los bancos de alimentos y Caritas no dan abasto a la demanda y las cocinas de los colegios funcionan todo el año para no dejar sin comer a miles de niños en los meses de vacaciones.

El consumo sigue estancado, no se puede consumir, exceptuando lo más básico, es imposible salirse del escaso presupuesto que apenas nos da para pagar el agua, el gas y la luz, la comida lo más escasa posible y a base de plato único, se impaga lo que se puede y no supone un riesgo de embargo, no existen pagas extraordinarias ya que la mayoría de los contratos la “tienen prorrateada” (otra cabronada legal de los empresario), en definitiva en la España del segundo decenio del siglo XXI existen más pobres y mayor desesperación que en la España negra de los años 40/50 del siglo pasado, otra cosa es que lo queramos camuflar con la televisión, la radio, el coche embargado, el piso ídem, y la sonrisa amarga en la cara.

El Estado Español está en quiebra técnica, debemos más de lo que producimos, pero lo peor no es que el rescate de la banca española nos haya puesto contra las cuerdas del ring económico, lo peor es que no ha servido para nada excepto para que cada uno de los 47 millones de habitantes de este país tengamos una deuda de la que nada tenemos que ver. Paradójicamente mientras nosotros ayudamos a la banca carroñera y mafiosa, esta misma banca nos embarga a la mínima de cambio.

Intentar convencer al pueblo de las “bondades” del Gobierno de Rajoy es tanto como descubrir el sexo de los ángeles o la cuadratura del círculo. Es posible que el mentiroso compulsivo de Rajoy crea que puede, repitiendo una mentira mil veces, convencer de nuevo a esos 11 millones de incautos que votaron su candidatura en el año 2011, pero esta vez se equivoca, de esos 11 millones hay 9 millones de pensionistas puteados, engañados e insultados que no le votarán ni prometiéndoles la gloria eterna.

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