FIRMAS Juan Miguel Munguía Torres

Derecho al olvido. Por Juan Miguel Munguía

Nos encontramos por primera vez con un pronunciamiento del Tribunal Supremo respecto al conocido y mencionado derecho al olvido, en concreto sobre el “derecho al olvido digital”.

El caso sobre el que ha recaído pronunciamiento, relata la historia de dos personas que en la década de los ochenta estuvieron implicadas en el tráfico y consumo de drogas, delitos por los que ya cumplieron condena.

Una vez rehecha su vida en todos los aspectos, se encontraron con la desagradable sorpresa de que vieron la noticia que su fecha se publicó sobre su detención, ingreso en prisión y padecimiento del síndrome de abstinencia, aparecía en los primeros lugares de las consultas de los principales buscadores de internet cuando se empleaban como palabras clave sus nombres y apellidos.

Los afectados hicieron la petición de adoptar las medidas que fueran necesarias para evitar difusión actual y permanente de la información publicada a la empresa editora del diario y responsable de la hemeroteca en cuestión, resultando los mismos desatendidos, motivo por el cual, estas personas interpusieron demanda alegando la vulneración de sus derechos al honor, a la intimidad y a la protección de datos personales.

La sentencia dictada considera que el editor de una página web en la que se incluyen datos personales es responsable de que el tratamiento de estos datos respete las exigencias derivadas del principio de calidad de los datos y, además, realiza la ponderación entre el ejercicio de la libertad de información que suponen las hemerotecas digitales, y los derechos al honor, la intimidad y la protección de datos personales de las personas afectadas por las informaciones contenidas en esas hemerotecas digitales.

Esta vinculación a los datos personales de la información lesiva para el honor y la intimidad en una consulta por Internet va perdiendo su justificación a medida que transcurre el tiempo si las personas concernidas carecen de relevancia pública y los hechos, vinculados a esas personas, carecen de interés histórico, pues, aunque el tratamiento de los datos pueda considerarse veraz, ya no resulta adecuado para la finalidad con la que inicialmente fueron recogidos y tratados, y distorsiona gravemente la percepción que los demás ciudadanos tienen de la persona afectada, provocando un efecto estigmatizador e impidiendo su plena inserción en la sociedad.

No obstante, el llamado “derecho al olvido digital” no ampara que cada uno pueda construir o modificar el pasado a su medida, impidiendo la difusión de informaciones sobre hechos que no se considere positivos, ni justifica que aquellos que se exponen a sí mismos públicamente puedan exigir que se construya un currículo a su medida.

El derecho a la protección de datos personales únicamente justifica que, a petición de los afectados, los responsables de las hemerotecas digitales deban adoptar medidas tecnológicas, para que la página web de la hemeroteca digital en que aparezca la información obsoleta y gravemente perjudicial no pueda ser indexada por los buscadores de Internet.

Sin embargo, en este caso, el Tribunal Supremo rechaza la procedencia de eliminar los nombres y apellidos de la información recogida en la hemeroteca, pues considera que estas medidas suponen una restricción excesiva de la libertad de información vinculada a la existencia de las hemerotecas digitales.

Las hemerotecas digitales gozan de la protección de la libertad de información, al satisfacer un interés público. Por ello, las noticias pasadas no pueden ser objeto de cancelación o alteración.

En conclusión, en este tipo de supuestos, el derecho a la intimidad y al honor puede entrar en colisión con el derecho a la información cuando se trate de noticias “obsoletas y gravemente perjudiciales” referidas a personas sin relevancia pública o interés histórico. En esos casos, el derecho a la protección de datos personales únicamente justifica que los responsables de los diarios, a petición de los afectados, deban adoptar medidas tecnológicas (tales como la utilización de códigos robots.txr o instrucciones noindex) para que la información de las hemerotecas digitales no pueda ser ofrecida por los buscadores de Internet.

 

munguia@munguiaabogados.com

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario