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Pediatras de La Candelaria ofrecen pautas para actuar en caso de crisis convulsivas en niños

Elblogoferoz.- La Unidad de Neurología Infantil del servicio de Pediatría del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, adscrito a la consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha elaborado una sencilla guía de consejos básicos dirigida a padres y también a docentes, para saber actuar con niños diagnosticados de epilepsia o que puedan vivir episodios de convulsiones.

Se trata de un documento sencillo redactado de forma clara donde se ofrece información sobre la epilepsia idiopática -cuya causa se desconoce en la gran parte de las ocasiones-, cuáles son los síntomas con los que se manifiesta y qué medidas tomar si se produjese un episodio de estas características.

La epilepsia es una enfermedad frecuente. Según se recoge en el Atlas de epilepsia en la edad pediátrica, publicado en 2012 y avalado por la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP), entre 0 y un año se concentra la incidencia más alta, situándose entre 75 y 250 casos por cada 100.000 habitantes.

Se entiende por convulsión la presencia de una serie de síntomas caracterizados por movimientos y sacudidas incontrolados de la cabeza, tronco y/o extremidades, a los que se suma en algunos casos pérdida de conocimiento, cianosis labial o del cuerpo en general, movimientos anormales de los ojos, desconexión del entorno e incluso acompañados de ruidos extraños, en respuesta a una sobreactivación de las neuronas.

Si bien no está motivada por una única causa ya que puede haber varias razones que varían según la edad del menos, su perspectiva de curación es muy elevada y siete de cada 10 menores evoluciona favorablemente al tratamiento establecido por su neurólogo infantil y/o pediatra, pudiendo llevar una vida normal

Las doctoras Rosario Duque, Lucía Martín  y Sara Alonso de la Unidad de Neurología Infantil del servicio de Pediatría del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria han participado en la elaboración de este documento que pretende, por un lado, “ofrecer información veraz y tranquilizadora a los padres, y por otro, consejos para que ellos mismos puedan controlar estos episodios de convulsiones, de cuya observación directa podrán informar a los especialistas para completar al detalle su historia clínica”.

Pautas generales ante una convulsión

La epilepsia puede ser parcial o generalizada. En muchas ocasiones antes de producirse una convulsión, el  niño o su familia detecta algunas molestias como dolor de cabeza, dolor en el abdomen, náuseas, vómitos, nerviosismo o irritabilidad.

Cuando ésta sucede, se recomienda seguir las siguientes pautas para poder informar con posterioridad al equipo médico: mantener la calma; observar las características de la crisis; controlar los tiempos para conocer la duración de la crisis; acostar al niño en una superficie segura y colocarlo en posición horizontal y de costado; alejar aquellos objetos con los que pueda lesionarse; no sujetarlo para intentar detener las convulsiones; no introducir ningún tipo de objeto en la boca ya que es excepcional que se muerdan la lengua si se colocan adecuadamente; después de cada episodio convulsivo suele haber confusión, dolor muscular y dolor de cabeza.

Transcurrida la crisis, los padres deben poner este episodio en conocimiento del pediatra o neurólogo infantil con el fin de determinar la causa si se trata de una primera crisis o si se trata de un paciente pediátrico ya diagnosticado al que haya que informar de la evolución para ver si se mantiene o no el tratamiento establecido por los especialistas.

¿Se pueden prevenir las convulsiones epilépticas?

Es difícil prevenir todas la convulsiones pero existen algunos aspectos que los padres pueden tener en cuenta en el día a día del niño. Si éste recibe tratamiento farmacológico, debe administrase diariamente siguiendo las indicaciones pautadas del especialista; también es recomendable llevar hábitos de vida ordenados y saludables, como respetar las horas de sueño, tener una alimentación adecuada limitando ingesta de bebidas estimulantes; evitar ver la televisión muy cerca o a oscuras, puesto que algunos tipos de epilepsia se desatan por cambios bruscos de luz (epilepsia fotosensible); evitar la práctica de actividades deportivas en solitario y aquellas que conlleven un riesgo evidente.

En general, en la epilepsia idiopática, el desarrollo intelectual de la inmensa mayoría de estos niños va a ser normal, aunque éste dependerá del tipo de epilepsia que se esté tratando.

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