FIRMAS

Chavista y Bolivariano. Por José Enrique Centén Martín

Términos que utilizan muchos partidos políticos de forma peyorativa, aunque muchas personas realmente no saben el significado de ambas definiciones, llevando más lejos su ignorancia, casi como genocidas, así llaman a los simpatizantes o miembros de PODEMOS, un ejemplo es Zapata por un chiste negro. Todo gracias a los medios sea Prensa o TV, detrás de ellos está la propaganda de multinacionales, con la financiación y su control por poderes muy significativos que no hace falta mencionar, lo utilizan y difunden con profusión, sabiendo a ciencia cierta que lo habitual en las personas es opinar, porque no indagan en la verdad del calificativo.

Como describe el filósofo Pierre Hadot (1922-2010), “…nos pasamos la vida -leyendo-, pero en realidad no sabemos leer, es decir, detenernos, liberarnos de nuestras preocupaciones, replegarnos sobre nosotros mismos, dejando de lado toda búsqueda de sutilidad y originalidad, meditando tranquilamente, dando vueltas a nuestra mente a los textos, permitiendo que nos hablen. Se trata de un ejercicio espiritual, y uno de los más complejos”1

No intento enseñar a nadie, para eso hay personas más ilustradas que yo, pero al menos quisiera clarificar estos términos y definiciones usados a veces sin saber realmente su significado, utilizados profusamente con una clara intención, descalificar el auge de una fuerza política con postulados diferentes a los utilizados hasta el momento.

“Chavismo”, se llama a la política ejercida por Hugo Chaves (1954-2013) en Venezuela, política de nacionalización de los medios energéticos, como petróleo y gas, control bancario, programa de bienestar social, educación, alimentación y oposición al neoliberalismo del FMI y el Banco Mundial, en base a los puntos programáticos de su predecesor, también venezolano, Simón Bolívar (1783-1830), que plasmó en escritos durante la lucha por la Independencia de Venezuela y con la pretensión de crear de una nación similar a los EE UU en el cono sur con todas las colonias españolas en América.

“Bolivariano”, término que se da al proyecto de Simón Bolivar, impregnado de las ideas de la Revolución Francesa y su base fueron los documentos como: la Carta de Jamaica, el Discurso de Angostura, el Manifiesto de Cartagena. Donde resaltaba «el derecho a la educación pública gratuita y obligatoria», la no intromisión de «países extranjeros al ideal bolivariano» en las naciones americanas bolivarianas, «la no dominación económica de las potencias europeas o de cualquier país que no comparta el ideal bolivariano. Proponiendo la integración energética, económica y política de los países de Sudamérica.

“Socialista”, ideología surgida de la Revolución Francesa y partidaria de una sociedad que puede organizarse de diversos modos y distintas clases de instituciones, reglas, etc. Con la economía, el orden social y los medios de producción colectivos, todos con la gestión del Estado.

Ideologías sociales que han fracasado en muchos lugares, bien por acoso externo o por el desviacionismo de sus dirigentes dominados por el personalismo; para evitarlo se debería establecer la limitación en cargos públicos y la creación de algo similar a la “Carta Magna”, un Estado Participativo que controle a nuestros dirigentes limitando su poder, incluso el del Parlamento. Algo así ya lo están haciendo los “neoliberales” en la actualidad, ejemplos de la intervención del Parlamento europeo son: contra Chipre hace escasamente dos años, hoy contra Grecia o con el nuevo tratado del TTIP al margen de los distintos Estados miembros de la UE.

Las otras ideologías predominantes nunca han variado su discurso a lo largo siglos, un discurso con un fin, lograr el beneficio para una minoría.

“Socialdemócratas”, como les gusta definirse los partidos mal llamados socialistas, dicen ser no populistas, se consideran socialistas moderados porque postulan el reformismo dentro de una democracia que defiende el “liberalismo” parlamentario, basado en John Locke (1632-1704).

“Liberales”, doctrina filosófica y económica de Adam Smith (1723-1790) que se basa en la defensa de las iniciativas individuales, busca limitar la intervención del Estado en la vida económica, social y cultural. Quedando sobrepasada por la defensa a ultranza  de las grandes corporaciones y grupos económicos más fuertes, en limitar la intromisión estatal en las relaciones comerciales, basándose en la promulgación y reducción de los impuestos, funcionarios y eliminando las regulaciones, solo para el beneficio empresarial.

“Neoliberales”, término que surgió en 1930 como la manera de superar la crisis de la Bolsa de Nueva York, provocada por la codicia especulativa, parecido a la surgida en el 2007, este movimiento va más allá del liberalismo por introducir  la limitación en la intervención del Estado en asuntos jurídicos y económicos. Medidas que han tomado distintos gobiernos desde entonces, privatizando la recaudación de aportes a la seguridad social, recortes del gasto público en salud y educación con la creación de escuelas y universidades privadas, servicios de medicina de pago, no intervenir en el transporte público, casi anular la presencia de programas sociales a sectores vulnerables, o en los medicamentos como contra la Hepatitis C, el Ébola, el SIDA, la fiebre Aviar hace años etc. Como vemos su característica fundamental y doctrina es la privatización, todo es susceptible de negocio, con la idea de que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso desean limitar la intervención del Estado en la regulación del mercado, en el gasto e inversión pública, de caminos y rutas, educación, salud…

Las tres primera tienen un tinte social muy claro para la gran mayoría de la comunidad humana, mientras que en las tres segundas es la preponderancia de una minoría, de ahí los continuos ataques a toda propuesta que no sea “neoliberal”, realizados por todos los medios de divulgación bajo su control, confundiendo con infundios a la sociedad mediante clichés largamente repetidos. Camuflan su verdadero discurso en campañas electorales con algunas propuestas sociales, siempre falsas, la muestra la tenemos en la campaña realizada por los vencedores en el 2011 y ahora vuelven con las mismas falacias para las del 2015, según están difundiendo en prensa y Tv.

Dos concepciones ideológicas diferentes donde la práctica de la virtud y la ética son fundamentales. Una en pro del bienestar social en general, y la otra a favor de la individualidad como concepto y el enriquecimiento de la plutocracia como fin.

1.- Perre Hadot, Ejercicios espirituales y filosofía antigua, op.cit., página 58

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