FIRMAS Francisco Pomares

A babor. El anillo de bodas. Por Francisco Pomares

Carlos Alonso le ha cogido gusto a la política, y eso que él era un tecnócrata que pasaba por allí. El hombre aprovechó la rueda de prensa en la que se da cuenta de los acuerdos del Consejo de Gobierno del Cabildo para responsabilizar a los socialistas (por cierto, sus socios en el Consejo de Gobierno del Cabildo desde hace unos pocos días) de querer dinamitar el pacto suscrito entre Coalición y el PSOE.

Carlos Alonso señala directamente con sus nombres y apellidos a los dos Abreu -Aurelio y Javier- como principales responsables de ese intento de voladura, que -opina el presidente del Cabildo- es lo que explica que ni siquiera se hayan cerrado los acuerdos municipales entre el PSOE y Coalición en Tacoronte, Icod y -muy especialmente- La Laguna. Se olvida Alonso del Puerto de la Cruz o de Arico, donde tampoco puede decirse que haya precisamente muchos avances, pero Alonso a eso no parece darle valor. La intención de don Carlos es dejar claro que el PSOE es responsable de los atascos de los que efectivamente es responsable, y -ya puestos- recordar lo estupenda que es su relación con el presidente insular del PP, Manuel Domínguez, con el que dice que habla todos los días, para que los dineros del anillo insular estén en los próximos presupuestos. Si así fuera, el anillo insular para Coalición y el PP sería como un anillo de bodas, si el pretendiente actual, el PSOE, sigue tan remolón.

En fin, hasta ahí lo que dice Carlos Alonso y lo que no dice pero quiere que pensemos: hay que reconocerle que como argumento para presionar tiene su pase, aunque la pretensión de que su discurso pretenda denunciar la vieja política no es muy de recibo. Es vieja política pura: aquí los buenos, aquí los malos, aquí los tontos, y en medio yo, que soy el que tiene la sartén por el mango. Que es la única verdad verdadera de todo el asunto. Quienes plantean que el PSOE no puede aceptar este tipo de comentarios y advertencias deben saber que es Alonso y solo Alonso quien tiene la llave del Cabildo. A pesar de haber perdido un tercio de sus consejeros, su posición actual es más fuerte que hace unos meses. El PP estaría dispuesto a apoyar que gobierne en solitario mañana mismo, y Carlos Alonso quiere que su colega Abreu y los demás Abreus del mundo mundial lo sepan. A Carlos Alonso no le convence ni el pacto de Gobierno con los socialistas en Tenerife ni el que mantiene Clavijo a nivel regional. Y va a procurar que se sepa, al menos de aquí a las próximas elecciones.

El PSOE tiene dos opciones: una es facilitarle las cosas dándole la razón a Alonso y entrando en ese enfrentamiento. La otra es blindar los acuerdos y dejarse de exigencias formales como las que impiden la firma definitiva en La Laguna. Pero es que aquí cada uno juega su juego: Carlos Alonso quiere convertirse en referencia y portavoz de otro acuerdo posible, con el PP (por cierto, que no creo yo que vaya por libre…) Y enfrente hay un Abreu al que lo único que ahora le preocupa es convertirse en secretario general del PSOE canario, a base de cultivar con ahínco el malestar con este pacto que hay en las filas socialistas.

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