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¿Qué hacer en caso de ahogamiento?

Elblogoferoz.- El Servicio de Urgencias Canario (SUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, recuerda, en esta época estival, los primeros auxilios que se deben llevar a cabo en caso de que una persona sufra ahogamiento o síndrome de inmersión.

El ahogamiento es la tercera causa de muerte accidental, siendo los grupos con mayor riesgo los niños menores de cuatro años de edad, los jóvenes entre 15 y 25 años y los ancianos.

Para el médico coordinador del Servicio de Urgencias Canario, Juan Francisco Pérez, lo más importante es contactar cuanto antes con el sistema de emergencias, a través del teléfono 1-1-2, para garantizar que llega la ayuda.

Mientras tanto, el alertante, los socorristas si hay servicio de salvamento en la zona, o cualquier otra persona que se encuentre en el lugar del incidente puede iniciar los primeros auxilios y socorrer al afectado hasta que lleguen los recursos sanitarios.

En el caso de que la persona en apuros se encuentre en el mar, el doctor Pérez Marrero advierte al que vaya a auxiliarlo que, además de ser un buen nadador, debe acudir con algún objeto que flote (tubo de rescate, salvavidas, tabla de surf…) que nos sirva de ayuda,  para evitar una segunda víctima.

La forma de acercarse a la víctima también es muy importante añade el médico coordinador del SUC. “Si la persona está consciente, deberemos hacerlo por detrás para evitar que, con la situación de pánico, la víctima se agarre al socorrista y terminen hundiéndose los dos. Hay que pasar los brazos por debajo de las axilas de la víctima, sujetándola firmemente y buscando la flotabilidad, y si se dispone de un flotador colocarlo entre nuestro pecho y la espalda de la víctima. Es importante hablarle al oído para tranquilizarlo y que colabore”.

En el caso de que el afectado se encuentre en estado inconsciente, hay que sacarle la cara del agua lo antes posible para poder dar respiraciones boca a boca. Para ello, según indica el médico coordinador del SUC apoyaremos la cabeza de la víctima, boca arriba, en nuestro brazo y le iremos dando con la boca respiraciones hasta que otros lleguen a ayudarnos o podamos salir solos del agua.

Una vez en tierra, comenzaremos suministrando cinco insuflaciones seguidas de maniobras de reanimación cardiopulmonar, es decir, alternando 2 ventilaciones con 30 compresiones hasta la llegada de los equipos de emergencias.

En el caso de que la persona comience a respirar, puede que tosa y tenga dificultad para respirar por lo que debemos tranquilizarla y dar confianza, añade el doctor Pérez, colocándola en la posición lateral de seguridad hasta que llegue la ayuda sanitaria.

Lo más importante “la prevención”

Como en cualquier otro accidente, la prevención es muy importante, por lo que el SUC insiste en que ante la aparición de determinados síntomas, cuando se está en el agua, hay que salir inmediatamente de la misma.

Estos son, aparición de escalofríos o tiritona persistente acompañado de enrojecimiento de la piel; tener sensación de fatiga, dolor de cabeza o pinchazos en la nuca; picores en el abdomen, brazos y piernas; sensación de vértigo, mareo o zumbidos en los oídos; visión borrosa o en “lucecitas”; y calambres musculares o dolores articulares.

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