FIRMAS

La sospechosa renuncia de la Infanta Cristina al Ducado de Palma. Por Juan Velarde

Otro choteo más y ya van… Resulta curioso que faltando apenas unos días para que se cumpla el primer aniversario de la coronación de Felipe VI como Rey de España, salte ahora lo de la renuncia de la Infanta Cristina a su titulo como duquesa de Palma. ¿Es que se creen que los ciudadanos nos chupamos el dedo o qué? Esto no deja de ser la enésima operación de maquillaje y cosmética para intentar contentar a una ciudadanía que sigue asistiendo atónita al cachondeo generalizado que se produce en el seno de la Casa Real, más en concreto con la vida casquivana del Rey emérito, sus nunca bien explicados negocios y, especialmente, el trinque a manos abiertas de su yerno, el ‘talonmanista’ y su querida hija Cristina.

Lo que además dota de poca credibilidad al relato de que esto fue decisión del propio Felipe VI es la supuesta carta redactada por la propia Infanta pidiéndole a su hermano la renuncia y que, ¡oh, casualidad! Llegó minutos después de que el Rey hiciera publicar en el Boletín Oficial del Estado ese anuncio. Y miren que no me fío mucho del gran enredador que tiene por abogado Doña Cristina, el señor Miguel Roca, un camaleón que se viste de independentista o de español según la ocasión, pero en esta oportunidad me da la sensación de que el Rey ha querido darle un golpe de efecto a su primer año de reinado y el tiro, como a su padre, le ha salido por la culata.

Si verdaderamente esperan que los españoles nos creamos a pies juntillas lo de la regeneración en el seno de la Familia Real, habrá que empezar de una vez por todas dándole todas las facilidades a la Justicia para que la Infanta Cristina se siente en el banquillo de los acusados y que si tiene que ir a la trena, que vaya. No se trata, como querrían algunos podemitas, de cortarle la cabeza a la nobleza, pero sí de que paguen como cualquiera de nosotros. Ya está bien de privilegios. ¿No somos todos iguales ante la ley? Pues ya están tardando en el Palacio de la Zarzuela en aplicarse el cuento.

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