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Xavi Menós, un poeta en Nueva York. Por Armando Pinedo

Gestionar la actividad en redes sociales de una supermodelo, una escritora de éxito y una cantante de alcance estratosférico es todo un compromiso digital. Pero si, además, todo ello se combina con una pasión admirable por la moda que se traduce en fotografías únicas que acaban de exponerse en Lérida, su ciudad natal, la influyente figura de este apasionado del yoga no pasa desapercibida ni en Nueva York, donde actualmente vive.

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Charlar con Xavi Menós resulta tan apasionante como recorrer su currículo, donde los verbos desfilar, cantar, escribir, exponer o fotografiar se conjugan con los principales profesionales en cada una de estas categorías. Ha trabajado para grandes diseñadores como Oscar de la Renta, con quien tuvo una relación muy estrecha mientras se adentraba en su mundo para fotografiarlo; ha viajado junto a Shakira como community manager de su intensa vida y escribe mensajes en el espacio virtual de la escritora Elvira Lindo o de la supermodelo Eugenia Silva, dos de sus clientas y amigas más cercanas. Pero su pasión por la fotografía, por captar “el alma” de cada imagen que retiene, ha logrado compartirla por amigos, familiares y admiradores en una reciente exposición en Lérida, a la que tituló In&Out Lleida: Instantes de Moda, que se clausuró el pasado 11 de mayo en la iglesia románica de San Martín (Lérida), y que le ha dejado tan exhausto como satisfecho.

Si tuviera que presentarte, ¿optarías por definirte como periodista, como experto en redes sociales, como creador audiovisual o como fotógrafo?

“La verdad que me considero un poquito de cada cosa. Yo definiría mi trabajo como el de un creador de contenidos que sabe y conoce el funcionamiento de las redes sociales y que sabe adaptar dichos contenidos en función de la marca/persona y plataforma. Sin embargo, mi pasión es la fotografía: cuando hago fotos el tiempo se congela. Me siento libre”.

¿Cuándo nace tu pasión por, al fin y al cabo, comunicar y contar historias sobre moda y arte?

“Nace desde muy pequeño. Siempre me ha gustado estar detrás de una cámara de fotos (igual es mi escudo) y, no te lo creerás, pero cuando era pequeño decía que me quería convertir en profesor, en guía de museo o en periodista, todos ellas profesiones que implican comunicar”.

¿Por qué eliges Nueva York como lugar de residencia?

“Fue cuando me dieron la beca de La Caixa hace ya 9 años. Miré universidades y pensé que The New School era perfecta para mí y por tanto Nueva York mi ciudad”.

Supongo que generar contenidos para una estrella como Shakira, para una escritora como Elvira Lindo o para una modelo como Eugenia Silva supone una gran capacidad para diversificar. ¿Cómo elaboras las estrategias para cada uno de tus clientes?

“Cada marca/persona es distinta y mi implicación a nivel de tiempo/esfuerzo es muy distinta. Además, siempre trabajamos en equipo y ahí está la clave del éxito. También me gusta mucho aprender de los distintos mundos, de la música, de la moda, de los libros… Ver cómo todos tienen un reto, ya sea vender, crear notoriedad y analizar cómo se pueden trasladar (o no) estrategias de un campo al otro”.

Y alguien que consigue disparar la reputación online de personalidades como ellas, ¿consigue ser igual de efectivo con las suyas propias o eso ya se convierte en un apartado más aburrido de tu profesión?

“La verdad es que a veces pienso que necesitaría un community manager para llevar mis propias redes. Lo que sí que es cierto es que de cada vez me veo con más ganas de cerrar el Iphone, respirar y vivir”.

¿Consideras que las redes sociales han logrado convertirnos a todos en prescriptores en potencia? ¿Eso se debería traducir en que las marcas deben democratizar más sus mensajes?

¡Sí! Este es el gran cambio… Un periodista (pongamos del The New York Times) a veces tiene más poder que la cabecera por la que trabaja porque ahora él es responsable de distribuir los mensajes. Es un cambio muy substancia!”.

Desde tu visión profesional, ¿qué consideras que construye un éxito o, lo que es lo mismo, una potente reputación online?

“Son muchos factores a tener en cuenta, pero yo siempre digo que para tener una buena reputación on-line hay que tenerla offline. Esta división entre mundo real/mundo virtual ya no existe”.

Acabas de finalizar una exposición sobre tu trabajo fotográfico en Lérida, tu ciudad natal. ¿Qué has querido contar a lo largo de ella? 

“He querido mostrar (y demostrarme a mí mismo) lo que he sido capaz de realizar en los últimos 4 años de mi vida. He vivido siempre con tantas prisas que no había tenido tiempo para parar y ver lo que he hecho y fotografiado. Con esta exposición quería mostrar mi punto de vista y cómo he intentado fotografiar el mundo de la moda desde otra perspectiva”.

Hay una enorme sensibilidad en tu trabajo como fotógrafo, sobre todo, una fijación muy especial por los detalles más que por una imagen global. ¿Cómo te defines como fotógrafo?

“¡Muchas Gracias! Pues yo me considero un foto-periodista. Creo que no tengo talento o creatividad para el estudio, pero me gusta fotografiar y capturar momentos. En el mundo de la pasarela siempre he intentado retener en un instante la intención de un diseñador. Ver lo que hace especial un vestido y fotografiarlo”.

¿Y por qué fotografiar la moda, Xavi?

“Yo creo que ha sido un accidente biográfico, la verdad. Nunca me hubiera imaginado que terminaría paseándome por el atelier de Oscar de la Renta fotografiando y viendo las colecciones antes que muchas de las editoras de moda”. 

Intuyo que tu pasión por deportes como el yoga logran mantenerte alejado y purificado de un mundo tan intenso como las redes sociales o la propia industria de la moda. ¿Cómo y dónde consigues mantenerte tranquilo para pensar en la estrategia de otros o en la imagen que quieres capturar? No es fácil lograr esa tranquilidad en una ciudad como Nueva York…

“Lo intento. Cada vez me está costando más desconectar e intentar que el nivel de estrés de vivir en una ciudad en constante movimiento como es Nueva York y de trabajar con personas tan importantes no me afecte a mi cerebro. El yoga me ayuda para desconectar y mantenerme centrado. Además, me gusta mucho pasear, escuchar música clásica, ir al cine, pero la verdad es que las dos últimas veces que he ido al cine, al salir tenía emails que debería haber respondido al momento y no lo hice…”.

Tu trabajo en la moda también te habrá permitido conocer y trabajar con personas con mucho talento. ¿Consideras que hoy en día logramos gestionar bien el talento o, por el contrario, las propias redes sociales nos empujan a una presión que acaba con esa parte genuinamente creativa de cada uno?

“El mundo de la moda se ha visto influenciado por las redes sociales de muchas maneras. En primer lugar, con la emergencia de los bloggers el estilo se ha atomizado y se ha vuelto más personal que nunca; ahora hay más tendencias que nunca. Igualmente, las marcas han entendido que tienen que estar siempre presentes en los medios sociales creando contenidos y creando más de dos colecciones por temporada. A veces tengo la sensación de que las colecciones de resort son más importantes que las de primavera o invierno (Dior, Louis&Vuitton o Chanel, se han gastado una pasta esta temporada, por ejemplo”.

¿Serías capaz de darme un nombre de la persona que más haya influido en tu carrera?

“Sin lugar a dudas, Elvira Lindo. Ella ha sido y es mi brújula. No podría entender mi vida sin su compañía y su amistad”.

¿Qué debe tener una fotografía para emocionarte?

“Alma… A veces es una mirada, una composición, un juego de sombras… “.

¿Crees que con esta exposición en Lérida has logrado poner un punto y aparte en tu carrera o piensas seguir con una trayectoria similar en tu futuro más cercano? 

“¡Espero que sí! Y también espero que esta exposición sirva para demostrarme que soy un fotógrafo!”.

¿Cuál es el futuro de las redes sociales en un mundo tan acelerado como éste? ¿Seguiremos buscando la necesidad por compartirlo todo o, quizás, ocurrirá que volvamos a construir misterio en torno a nosotros mismos?

“Pues la verdad es que no tengo ni idea. El mundo es muy cambiante y funciona a una velocidad realmente acelerada. Yo espero y deseo que en unos años nos demos cuenta que desconectar de la tecnología y tomarse unos días de vacaciones nos sirve para depurar y para vivir. Yo espero poderlo hacer pronto”.

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