FIRMAS Juan Velarde

Excesivo celo en la seguridad aérea. Por Juan Velarde

Van a conseguir que la gente deje de coger el avión. Convengo y comparto que haya que adoptar las máximas medidas de seguridad y minimizar hasta el cero, si se pudiera, cualquier amenaza terrorista a bordo de un vuelo. Pero la última decisión de Bruselas implicará, y si no al tiempo, que haya que estar en el aeropuerto cuatro o cinco horas antes en función de si el trayecto es doméstico o internacional.

Y es que las nuevas medidas de refuerzo para la revisión del equipaje de mano fijadas por Bruselas y de obligado cumplimiento en todos los aeropuertos europeos, que entraron en vigor el pasado 1 de marzo de 2015, provocar que a partir de ahora los pasajeros se topen con una nueva inspección en su equipaje de mano que conllevará la extracción de todos los dispositivos electrónicos y eléctricos, para ser revisados por separado.

Cualquier pasajero en principio puede ser susceptible a que se le haga esta inspección, que incluirá aparatos electrónicos como cámaras fotográficas, cámaras de vídeo, ordenadores o móviles, así como dispositivos eléctricos de gran tamaño como planchas, secadores, juguetes a pilas o maquinas de coser portátiles.

La explicación que dan desde Europa es que datos recientes han demostrado que nuevos modelos de ocultación de artefactos explosivos improvisados están siendo desarrollados por terroristas, con el fin de contrarrestar las medidas de seguridad aérea existentes en relación con la inspección del equipaje de mano. Vamos, que al final acabarán desmontando el sonotone del tío Jacinto, no vaya a ser que dentro haya un microchip que puede detonar un Jumbo en pleno vuelo. Seguridad, sí, pero esto es ya es exageración de alto vuelos.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario