FIRMAS Salvador García

Piratas de cuentas, presunta estafa. Por Salvador García Llanos

Hay una regla elemental en periodismo, aplicable a casi todos los géneros: el redactor no debe hablar de sí mismo. Son contadísimas las excepciones. Permitan que hoy hagamos uso de una de ellas, al afectarnos directamente lo sucedido y con el fin de prevenir a quienes se han visto sorprendidos y hasta hayan dado pasos para ayudar a resolver el supuesto problema. Creemos que se trata de un deber moral de informar y prevenir.

Resulta que nos han pirateado una cuenta personal de correo electrónico. Eso significa que una vez disponen de ella han remitido un mensaje (totalmente falso) en el que consignan que hemos sufrido un contratiempo en un país africano y que necesitamos una cantidad de dinero para regresar la cual se puede ingresar en una agencia de giros, Western Union. El contratiempo, según el autor o autores, comporta la pérdida del teléfono móvil, con lo que solo es posible la comunicación vía e-mail.

Reiteramos que es falso el mensaje. Luego no hay que hacer nada ni enviar nada. Solo hay que borrar. Agradecemos a numerosas personas que, extrañadas del contenido del mensaje, se interesaron y hasta manifestaron su voluntad de ayudar y que seguro se sintieron liberadas cuando les ofrecimos las debidas aclaraciones.

Lamentablemente, los autores de la pretendida estafa no se sintieron plenamente satisfechos y en este caso no solo se hicieron con numerosas direcciones de contactos sino que eliminaron una importante cantidad de documentos y archivos almacenados. Debemos confesar que la pérdida nos ha llenado de desazón. Hemos adoptado ya algunas medidas y hemos presentado la correspondiente denuncia en la instancia policial.

Hemos sido víctimas, contra nuestra voluntad, claro, de los métodos mafiosos de tramas informáticas que urden una gran estafa en todo el mundo. Otro profesional, que nos acompañó durante la presentación de la denuncia policial, relata lo mal que lo pasó durante un tiempo después de haber sufrido el mismo hecho. Probablemente sean los mismos autores, a la vista de la redacción empleada y del tipo de letra utilizado.

Pedimos disculpas por los trastornos a los destinatarios de estos mensajes que no hemos enviado nosotros sino quienes nos han pirateado la cuenta y la han utilizado con fines, cuando menos, perversos. Y prevenimos a todos los internautas y usuarios: que tomen precauciones. En la red también mucha maldad y delincuentes sin escrúpulos.

Y perdón por haber quebrantado la regla periodística.

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