FIRMAS Marisol Ayala

El pueblo se echó a la calle: 200.000 personas siguieron la Cabalgata del Carnaval. Por Marisol Ayala

Lo que ayer se vivió en Las Palmas de Gran Canaria es sin duda la explosión carnavalera más importante de España. O una de ellas, que pocas hay de tal dimensión. 200 mil personas luciendo en la calle sus mejores galas, a su aire, con orden y desconcierto, dispuestos a vivir hasta el tuétano la fiesta más participativa de Canarias. Un espectáculo.

Una de las características de esta fiesta grancanaria son sus ciudadanos, los vecinos, esa marea humana que ayer como cada año decidió echar el resto, abrir puertas y ventanas, sacar sus tesoros más preciados, los disfraces, y colaborar con la grandiosidad de su carnaval. En tiempos de crisis la sonrisa es un mérito y ayer hubo risas, diversión, elegancia e ingenio. Bendito carnaval.

Admiración y reconocimiento a los anónimos del carnaval; a esas personas que bien solas o en parejas, en grupo o en carrozas y caminando, lucieron sus mejores galas con clase, con porte y sobre todo con ilusión. Y como cada año el ingenio fue la clave. No sé que tiene el carnaval canarión para ser como es. No sé que se activa en la cabecita de los habitantes de Las Palmas de GC para que desde la mañana de ayer, como si un extraño resorte los propulsara, todos los caminos condujeron a la Gran Cabalgata. Todos.

Mi amiga Rita Nuez (derecha) con amigos

Rita Nuez (derecha) con su hermana Dori y 
unos amigos ayer en la post cabalgata…

Entre las muchas imágenes que hemos visto en las últimas horas sobre la Gran Cabalgata –y los gráficos se han lucido, conste- hay una captada por la Televisión Canaria sencillamente espectacular. Una toma aérea mostró la marcha de la Cabalgata desde Las Palmas camino del Puerto acompañada por una auténtica muchedumbre. Si la ves acabas por decir de dónde sale tanta gente. Imponente perspectiva que debe estar en su web.

Disfraz del edificio de la calle Simón Bolívar con cuyos vecinos el Ayuntamiento ha tenido un acuerdo, les han prometido de todo, para que no protesten por el volumen de la música de los mogollones.

Una mascarita disfrazada del edificio de la calle Simón Bolívar con 
cuyos vecinos el Ayuntamiento ha tenido un acuerdo, les han prometido 
de todo, para que no protesten por el volumen de la música de los mogollones. 
Extraordinario detalle de imaginación carnavalera.

Reconforta ver en la calle a miles máscaras que ayer vivieron con responsabilidad un carnaval en tiempos tan complicados. El pueblo manda y hace lo que quiere y ayer decidió olvidar crisis y problemas y por unas horas dar rienda suelta a la diversión. Falta hacía.

El Carnaval de Tenerife, famoso y prestigiado.

El Carnaval de Tenerife tiene la particularidad igualmente atractiva, no lo duden, de ser un carnaval que vive el coso, su cabalgata, sus bailes y sus concursos con menos participación ciudadana callejera pero con un realce que nosotros los de Las Palmas de GG no hemos alcanzado. A cada cual lo suyo. Es otra cosa; otra manera de vivir un carnaval que tiene el reclamo internacional que todos sabemos y que goza -también más que sabido- de mucho prestigio. Todos hemos vivido los carnavales en las dos capitales y personalmente el de Tenerife me encanta, lo reconozco, aunque el de Las Palmas de GC es como más loco, menos encorsetado más “barullo”, más improvisado, más carnaval, distinto. Eso.

Grupo en la gala de la Reina

Grupo en la gala de la Reina del Carnaval de Las Palmas de GC. 
La amiga Inma Medina y Augusto  Brito disfrutando.

En fin, que miles de personas inundaron ayer sábado las calles de Las Palmas de Gran Canaria en la Gran Cabalgata del carnaval de “Las mil y una noches” y sus mundos de ensueño, acompañando a murgas, comparsas y reinas y 121 carrozas abriéndose paso entre la ola humana que dificultaba el tránsito. Imposible controlar a tantas personas cada una de su madre y de su padre porque no olvidemos la avalancha. Por eso las calles aledañas del recorrido principal fueron utilizadas por los carnavaleros para coger atajos hasta volver de nuevo a la gran cabalgata. Fue bonito ver grupos de hombres guapos, bien ataviados, de mujeres guapísimas, de lujo. Carrozas divertidas, bien atendidas por eficientes “sirve-copas”, jóvenes y menos jóvenes, carnavaleros de todas las edades que ayer y en días sucesivos volverán a tomar la calle.

En cuanto a galas, lo mejor está por llegar. Hablo de la Gala Drag, la máxima expresión de libertad que deja mudo a quienes la contemplan por primera vez.

Feliz carnaval y que no pare la fiesta.

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