FIRMAS

Entrevista a Ángel Expósito (I). Por Gorka Zumeta

Una de las mayores satisfacciones que me está proporcionando este blog es la posibilidad de conocer a muchos colegas y poder intercambiar con ellos reflexiones sobre la profesión. Tras la conversación, descubres que compartes con ellos, en la mayoría de los casos, escenarios, preocupaciones, ideas y, sobre todo, amigos. Conocer a Ángel Expósito ha sido, particularmente, una delicia. Un profesional de su trayectoria y renombre, curtido en la agencia Europa Press y en el diario ABC, y de los dos director que, de golpe y porrazo, atravesó el puente hacia el periodismo audiovisual y supo adaptarse a estos nuevos lenguajes con la habilidad de un camaleón, merecía hace algunos meses un post en el que destacaba estas virtudes.

A raíz de él, tuve la oportunidad de conocerle personalmente y disfrutar de su agradable conversación. Y me quedé con las ganas de hacer partícipes a los lectores de este blog de su manera de pensar. Este pasado verano, con la salida de Buruaga de las mañanas de la Cope, y el encargo a Ángel de sustituirle, encontré el momento ideal: hablar ahora de su nuevo proyecto y de cómo se fue forjando en su cabeza y en la de los consultores suecos de Radio Intelligence que diseñan globalmente la estrategia de la cadena de los obispos. Me asaltaban bastantes dudas en torno a cómo se producía la convivencia y la coordinación en la toma de decisiones. Ángel Expósito ha venido para romper moldes en la Cope, aunque de fondo gravita la más que comentada interinidad de su labor al frente de las mañanas, a la espera del (presunto) aterrizaje de Carlos Herrera. Como esperaba, me recibió encantado en la sede de la Cope, en la madrileña calle Alfonso XI, número 4, cerca de El Retiro, un nombre, curiosa coincidencia, de tantas connotaciones religiosas.

-Qué pensaste cuando te ofrecieron el puesto?

-¡Jopé! Voy a hacer lo que han hecho Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo, Carlos Herrera, Buruaga,… voy a competir en esa división. Lo primero que pensé fue ‘glup’, el peso de la púrpura… Voy a hacer lo que han hecho estos compañeros, con toda la distancia del mundo, ¡faltaría más! ¡Pero voy a jugar ahí!

-Distancias que estás marcando tú, porque no quieres hacer lo que ellos han hecho…

-En la radio… de autor, aunque no me gusta mucho el término, en el producto personal que queremos hacer, la personalidad es fundamental. Es imposible que Gabilondo haga la radio de Luis del Olmo, o que Carlos Herrera haga la radio de Gabilondo o que Buruaga haga lo mismo que Carlos Herrera. Pues seguramente yo tengo una personalidad diferente a la de todos estos grandes nombres.

-Pero si me refiero a la Escuela, esos nombres que has citado parten de una bifurcación entre la radio informativa y la radio entretenimiento.

-¡Ah, amigo! Es que la clave es la mezcla, estoy convencido. Yo creo que los periodistas cometemos un error, en general, pero en la radio en particular: pensamos demasiado en nosotros mismos, y en las fuentes, y poco en el cliente, en el receptor, en el oyente. Pensamos mucho en la retroalimentación políticos-periodistas, economistas-periodistas, y pensamos poco en quien nos oye, nos lee o nos ve. Entonces, si conseguimos la mezcla entre lo interesante periodísticamente y lo interesante para el receptor habremos hecho el producto perfecto. Y en eso estamos…

-¿Y esa endogamia, que estás aireando, no nos lleva a ese planteamiento tan extendido de que los medios priorizan la consecución del poder y la influencia, frente al incremento de oyentes?

-¡Sin duda! Mira, primer pecado: la retroalimentación del periodista y la política, o de la fuente y del periodista, no se sabe quién es quién; segundo, cuando hablamos del alejamiento de los políticos frente a la ciudadanía, con los fenómenos populistas tan en ascenso, no nos damos cuenta de que el alejamiento de los periodistas es exactamente el mismo. Si uno sale a la calle y pregunta por los tertulianos, género del que yo formo parte, ¿qué te dicen? Les llama la atención si hablas con sentido común, si hablas con educación, si te sales de la política o si sabes del asunto. Eso quiere decir que muy bien no lo hemos estado haciendo. Hagamos autocrítica.

-En  este sentido, he oído autocríticas firmadas por periodistas de radio como Javier del Pino (SER), o Carlos Alsina(Onda Cero), por poner dos ejemplos, que critican que la programación que se hace hoy en día es la misma de hace veinte años…

-¡Claro! Fíjate, yo creo que los periodistas somos uno de los oficios más conservadores de la sociedad. Los militares, en España, seguramente por la transición democrática, han cambiado como nadie y otros muchos sectores, como los fontaneros o los albañiles. Mientras, los periodistas somos los más reacios al cambio, no sé si por nuestro prurito, por nuestra fama o protagonismo, pero somos reacios a acercarnos a los oyentes, que son, al final, nuestra clientela.

-Pues en este sentido que apuntas de cambiar, de adaptarse a los tiempos, tú eres un buen ejemplo, porque en mi blog me atreví a calificarte de “camaleón mediático”, por lo bien que habías sabido adaptarte a los diferentes escenarios del periodismo…

-Pero de eso se trata ¿no? Mira, la vida es como un equipo de fútbol, tiene que haber periodistas generalistas y especialistas. Tú no puedes ver a Ignacio Camacho, que es el mejor escritor de periódicos en España, presentando un telediario, ni seguramente puedes ver a Enric Juliana presentando un magacine…

-…pero los derroteros por los que te lleva la vida, te obligan a adaptarte, y unos lo hacen mejor y otros peor…

-Ahí voy, los periodistas generalistas nos adaptamos un poquito a todo. Zidane metía goles y defendía. Pues eso es como todo: mira a Iñaki Gabilondo, que ha tocado varios palos: radio, televisión, y lo ha hecho estupendamente. O Luis del Val, mira cómo escribe y cómo lo hace en la radio. Yo, además, tuve la suerte de seragenciero.

-¿La mejor escuela de periodismo?

-Totalmente de acuerdo. Por dos motivos que te cuento: porque aprendes a saber lo que es noticia, que es la madre del cordero en nuestra profesión -si no das noticias estás muerto- y segundo, porque aprendes a competir.

-¿Y tu paso por ABC?

-Verás, Gorka, en mi caso me sirvió para tener una visión mucho más general del oficio, no sólo en su aspecto periodístico, sino también en su aspecto empresarial y gerencial.

-¿Pudiste hacer periodismo?

-El puesto de director de periódico es el que más te condiciona. Yo nunca habré hecho menos periodismo en mi vida que dirigiendo el ABC.

-Luego te llegó la televisión…

-Sí, y la radio se le parece bastante, también forma parte, de alguna forma, de ese teatro…

-Pero ¿cuál ha sido tu metodología a la hora de adaptarse a los medios audiovisuales, a los que por cierto te acercaste por primera vez como colaborador…

-No tengo una metodología determinada. Algunos dicen que me paso tal vez, pero me baso en la naturalidad…

-…¿y rodearte de buenos escuderos?

-¡Sin duda! En mis tiempos en Punto Radio tenía el apoyo de Pepa Ariza y José Antonio Piñero, ‘Piñe’, que era como ir con chaleco salvavidas antes de tirarte a la piscina. Y aquí en Cope tengo una tropa excelente: Paloma Tortajada, Goyo González, Luis del Val, Juan Antonio Alcalá, ¡qué quieres que te diga! No digo que así sea muy fácil, la puedo pifiar, pero ayuda muchísimo, claro.

-Te encargan poner en marcha las mañanas en la Cope y en lugar de tomarte tu tiempo, y pensarlo, recortas tus vacaciones y sales al aire el 11 de agosto.

-Bueno, eso fue en parte decisión mía y de programación de la cadena. Y lo agradezco.

-¿Porque abristeis el banco de pruebas!

-¡Totalmente! Hemos hecho los números 0 en directo. Desde que salimos al aire hasta hoy, hemos evolucionado un montón. Si hubiéramos esperado, nos hubiera costado coger el ritmo. Pero, ojo, lo hemos hecho jugando ya la liga… Hemos hecho una pretemporada en directo, fantástica. Desde el punto de vista personal, por lo vital; desde el punto de vista del equipo por el encaje y desde el punto de vista del programa, por el ajuste.

-Y no te olvides del punto de vista estratégico, porque titulé mi post “El que da primero, da dos veces”.

-(sonríe) Puede ser, sí.

-El que te haya conocido antes, ha tenido más tiempo para probarte, y vuestro estilo es muy rompedor.

-No sé, ya veremos. El pressing de los datos de las audiencias me obsesiona lo justo.

 

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