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Diario “Karl”. Por Armando Pinedo

El director creativo (y tantas cosas más) de Chanel y Fendi lanza su primer medio de comunicación en papel con una tirada de 150.000 ejemplares como cruzada defensiva hacia las cabeceras impresas.

Soy un fanático del papel”, ha repetido en numerosas ocasiones el diseñador y fotógrafo Karl Lagerfeld, que estos días celebra el lanzamiento de este periódico bajo su sello personal, (se llama KARL y se distribuirá en Europa y China con una tirada de 150.000 ejemplares) aunque puntualiza que no lo hace con “ninguna pretensión que vaya más allá de cubrir un hueco de mercado y disfrutar de un proyecto muy privado”.

En una entrevista concedida al digital WWD.com, Lagerfeld asegura que trata de leer varias horas al día porque le apasiona el momento de lectura para analizar y conocer lo que ocurre a su alrededor, aunque lamenta la falta de más tiempo para leer la cantidad de diarios y revistas que se acumulan en su casa, donde también alberga muchos de los libros que edita para su propia librería 7L, ubicada en el parisino barrio de Saint Germain des Prés: “Los compro todos en ella y solo me hacen un descuento del 5%”.

Fachada de la librería 7L, en París. / Fuente: D.R.

Sobre si considera que la calidad periodística de algunos medios está bajando o aumentando, el creador puntualiza que “muchos tiene una gran cultura de moda que les permite escribir con un fundamento importante, pero otros se vuelven cada vez más básicos porque piensan que las tendencias son más importantes que el conocimiento”. Sobre el fenómeno blog, recalca que “los bloggers están sobrevalorados, aunque es cierto que hacen un gran esfuerzo por ofrecer una lección de moda y, claro, hoy en día mucha gente lee en internet, lo que condiciona mucho su visión de la moda”.

Para Lagrefled la figura de un editor es muy complicada y la compara con un guerreo que debe conocer primero la actualidad, pelear por dar una noticia antes que su competencia y, además, hacerlo mucho mejor. “El mayor peligro de un director de un medio dejarse seducir por la parte bonita de su profesión, que son los viajes, los hoteles buenos, los regalos, es decir, caer en el confort. Cuando voy a la tienda Colette (París) y veo esa cantidad de revistas nuevas, bonitas estéticamente, con un gran papel, con grandes fotógrafos y un diseño impecable, siempre me pregunto de dónde sacan el dinero para esa producción porque la mayoría apenas cuenta con publicidad… Son revistas que me gusta considerar porque detrás hay un esfuerzo muy grande que admiro y respeto”, reconoce en WWD.

Sobre su actividad en las redes sociales, donde tiene una presencia dirigida por miembros de su equipo, se muestra reticente a mostrar facetas de su vida privada a desconocidos, al igual que rechaza leer lo que muchas publicaciones cuentan sobre él porque, afirma que todo ello “restaría espontaneidad a mi trabajo y a mi forma de ser”.

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