Canarias Cine SOCIEDAD

Jóvenes canarios convierten su «pasión» por el cine en una empresa de producción y distribución

AGENCIAS.- Mucho antes de que Canarias se consolidara como plató natural para acoger la grabación de películas, cuatro jóvenes canarios, Eugenia Arteaga, Jonay García, Domingo González y Jairo López, creaban en 2005 Digital 104, una empresa cuyo hilo conductor es su pasión por el cine.

«Nos conocíamos del Aula de Cine de la Universidad de La Laguna y de algunos talleres y eventos de cine en la isla, y decidimos unirnos para sacar adelante nuestras propias producciones», señala a Europa Press Domingo, responsable del departamento de comunicación.

La vida de la empresa comenzó con la producción de cortometrajes, que eran un complemento a la actividad profesional de cada uno, hasta que en 2013 deciden hacer una «apuesta seria» por la sociedad, ampliando el objeto de negocio hacia la distribución audiovisual, la gestión cultural y la comunicación.

Se definen como una «empresa cultural» cuyo «centro de acción» es el cine, porque es la «pasión» que une a todos sus componentes, afirma Domingo, y donde han encontrado más oportunidades de negocio es en la distribución audiovisual, un mercado «más virgen», y la producción, que aunque tiene «más competencia» también permite manejar presupuestos más elevados.

Aunque han intervenido puntualmente en algún rodaje de una gran película en la isla, Domingo aclara que la empresa no está orientada hacia ese segmento de mercado.

«No es oro todo lo que reluce. Por comentarios que nos llegan, de amigos de otras empresas audiovisuales, debería de controlarse más esa ‘cuota canaria’ que se les exige a estos rodajes para que realmente beneficie a los profesionales del archipiélago, porque posibilidad de trampa siempre hay», comenta.

Domingo defiende que las producciones cinematográficas de Digital 104 «no son un hobby» aunque muchas veces se hayan aparcado en busca de proyectos «más alimenticios», y de hecho, la idea es que generen «el máximo beneficio posible».

Dimensión

No obstante, afirma que en Canarias un estreno comercial prácticamente no genera dividendos. «No hay tanta gente en Canarias y menos, tanta gente que consuma cine de forma tradicional y aún menos, que consuma cine español, imagínate cine canario», señala.

En esa línea, apunta que «no hay fórmulas matemáticas» para garantizar el éxito de una película, pero en todo caso, cree que pasan por lograr dimensión internacional y explotar todas las posibilidades de los canales de distribución.

«No hay que quedarse sólo en el estreno en salas que, lamentablemente, cada vez representa una menor parte del beneficio que obtienen las películas», indica.

Sobre Internet, dice que es el «gran enemigo» de la exhibición cinematográfica tradicional, si bien también es un «gran aliado» de los cambios en el sector, como las plataformas de pago por visionado o la ayuda que presta a la producción, formación y postproducción.

«No tiene mucho sentido preguntarse si Internet es aliado o es enemigo. Lo que hay que preguntarse en cada caso es qué puede aportarnos y cómo puede beneficiarnos y actuar en consecuencia», apunta.

Producción local

Domingo lamenta que el Gobierno de Canarias no convoque ayudas a la producción y, junto con otras instituciones, parezca más pendiente del «filón» de la llegada de rodajes de películas foráneas. No oculta que puede generar actividad económica para el sector y otras empresas auxiliares, pero «se corre el peligro» de que se olvide la producción local.

«Al final, el auténtico riesgo es que nos acabemos creyendo que el cine es eso: una rueda de prensa en la que Shirley Maclaine confiesa que adora las papas con mojo», indica.

Sobre la subsistencia de Digital 104 en plena crisis económica, reconoce que aunque la suya tiene algunas ventajas, como la de no tener que contar con un local abierto al público, siempre es «carísimo» mantener una empresa en España.

«Lo curioso es que después nos llevemos las manos a la cabeza con las cifras de economía sumergida. De hecho, no vemos que se haga nada por abaratar, por posibilitar que el pequeño empresario sobreviva. Toda legislación pública al respecto se centra siempre en las grandes empresas», indica.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario