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Despido homófobo en Canarias. Por Juan García Luján

El obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, no lee la prensa todos los días. Por ejemplo, el día que los periódicos recogieron las declaraciones del papa Francisco en las que decía : “Si alguien es gay ¿quién soy yo para criticarlo?. Los homosexuales deben ser integrados en la sociedad”. Ese día el jerarca católico no leyó el periódico ni vio la televisión ni escuchó la radio, todos los medios destacaron esas declaraciones del papa argentino.

Pero Cases sí leyó El País el pasado 28 de julio, cuando Luis Alberto González publicó una carta al director en la que contaba que es profesor de religión es dos institutos de Lanzarote, que se había casado con otro hombre hace dos años y que informó de su matrimonio al obispado y le seguían renovando su contrato laboral. La carta se titulaba “Buenas noticias”. La debieron leer en el obispado y la consideraron una mala noticia. Porque tardaron pocos día en enviarle un fax  donde le comunicaban a Luis Alberto González que lo despiden “Por motivos de doctrina y moral y al amparo del derecho canónico se retira la idoneidad como profesor de religión”.

Se da la circunstancia de que la consejería de Educación ya ha publicado las listas del próximo curso y Luis Alberto González había sido renovado. Es uno de los 12 profesores de religión con plaza en institutos de Lanzarote para el próximo curso, el número dos de la lista con jornada completa. El corresponsal  en Las Palmas de El País Txema Santana quiso preguntarle al consejero de Educación si iba a obedecer la orden del obispo. Pero desde el gabinete de prensa respondieron que  José Miguel Pérez “está de vacaciones”, y la que habló fue la viceconsejera de Educación Manuela Armas que declaró a El País que “A final de mes se sabrá qué pasa con este profesor, porque el Obispado no nos ha informado aún”. La política socialista recordó que “es el Obispado el que ordena los profesores que deben impartir religión y el que considera si son idóneos o no. Ahora, Educación se va a encargar de ratificar que no lo es”. En otras palabras, por estas declaraciones podemos adivinar que el nuevo y flamante secretario federal de Educación del PSOE está dispuesto a obedecer la orden del obispado y ejecutar un despido homófobo (el sueldo de Luis Alberto González se paga con dinero público).

A José Miguel Pérez lo llaman “el mudito” dentro del partido, con su estrategia del silencio le ha ido bien políticamente. Pero ahora está en primer plano y al secretario federal de Educación del PSOE no le vale la estrategia del avestruz en este caso. Su compañero en la ejecutiva, el también canario Pedro Zerolo, decía ayer en twitter que “en pleno siglo XXI que el Obispado de Canarias expulse a un profesor de Religión por su homosexualidad y por estar casado es una aberración.” De acuerdo. Pero se equivocó de sujeto. El obispado propone, pero quien contrata, despide o paga a los profesores en Canarias, también los de Religión, es su compañero en la ejecutiva del PSOE José Miguel Pérez.

Con nuestros impuestos en Canarias pagamos los sueldos de 184 profesores de Religión. Una asignatura que controla la jerarquía  católica. Aumentan las ratios de alumnos porque en los últimos años el gobierno no ha renovado la plantilla, centenares de profesores menos en islas. En mi opinión sobran 184 profesores de Religión en la escuela pública o subvencionada. Pero lo que sería impresentable es que se despida a uno por ser homosexual.  “Eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”, dice el Nuevo Testamento católico. Si José Miguel Pérez estrena el próximo curso escolar ejecutando un despido homófobo, recortando más la plantilla de y culminando la privatización de varios comedores escolares, Pedro Sánchez  no tardará mucho en arrepentirse del apóstol canario que escogió para refundar la iglesia de los socialdemócratas  españoles a partir de las ruinas del PSOE.

@juanglujan

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