FIRMAS

El consenso también en la caza. Por Antonio Alarcó

Este domingo comienzó la temporada de caza, una actividad que en Canarias está regulada por la Ley 7/1998, de 6 de julio, que cuenta ya con varios años en su haber. De hecho, son varias las asociaciones que han pedido al Ejecutivo Autonómico la redacción y aprobación de una nueva norma que suponga una reforma estructural del sector cinegético, como así ha solicitado la Asociación Canaria de Entidades de Caza (ACEC) por citar algún ejemplo.

Ahora que el Gobierno que preside Paulino Rivero pretende revisar esta Ley, lo quiere hacer sin contar con el consenso de todos los representantes e instancias relacionados con este sector, que ya han expresado en múltiples ocasiones su deseo de participar y de que sean escuchadas sus inquietudes, sugerencias y alegaciones.

El Grupo Popular del Cabildo, que presidimos, ha presentado en el último Pleno una iniciativa que aborda y da respuesta a las peticiones antes descritas. Así, hemos logrado unanimidad en nuestra propuesta que solicita al Gobierno de Canarias la creación de una Mesa de Trabajo, conjuntamente con la Corporación Insular de Tenerife,  para garantizar la participación de los implicados en la modificación de esta Ley.

De la misma forma, tanto el presidente del Partido Popular en Tenerife, Manuel Domínguez, el diputado regional, Emilio Moreno, como quién les escribe, hemos ofrecido el pasado viernes una rueda de prensa para reclamar al Ejecutivo Regional que cumpla con los acuerdos adoptados en otras administraciones y dé los pasos necesarios para crear dicho órgano de trabajo.

No en vano, la cinegética ha pasado de estar vinculada inicialmente a la subsistencia de los que la practicaban a convertirse en una actividad relacionada con el ocio, la cultura y el deporte, aglutinando a un numeroso colectivo de usuarios. Por ponerles algunos datos, en 2011 sólo en la isla de Tenerife se tramitaron un total de 7.170 licencias de caza que ponen de manifiesto el volumen que lleva aparejado la práctica de esta actividad deportiva.

Actividad que lleva consigo, además, la movilización de un flujo económico importante derivado tanto de los gastos fijos como variables vinculados a ella. Según cifras del estudio Repercusiones socioeconómicas de la actividad cinegética en la isla de Tenerife, ejecutado por la Asociación Cultural Pinolere Proyecto Cultural en colaboración con el Cabildo de Tenerife, la estimación del gasto realizado por los cazadores con licencia en nuestra isla, en el año 2011, rondó los 28 millones de euros.

Al exponer estos datos no es nuestra intención reducir la caza a aspectos puramente económicos, aunque en el I Congreso Nacional de Caza y Desarrollo Rural celebrado en Toledo en 2011, muchos expertos en desarrollo rural e incluso altos cargos ministeriales destacaron su importancia como uno de los subsectores más significativos que integran el sector rural de nuestro país y una de las actividades capaces de generar renta y empleo de una manera estable en estos entornos.

De la misma manera, es importante destacar que la caza contribuye también a la protección de los recursos naturales y a la biodiversidad. Así, el estudio titulado La caza. Sector Económico. Valoración por subsectores, elaborado por José Luis Garrido, director general de la Fundación para el Estudio y la Defensa de la Naturaleza y la Caza (FEDENCA) defiende que esta actividad es imprescindible para el equilibrio de los ecosistemas y la recuperación de la fauna silvestre más sensible; para el control poblacional y la remisión de daños a las personas, a la ganadería, a la agricultura y a las cosas, así como para mantener los valores silvestres de la bravura y seleccionar a los especímenes mejor dotados de una población cinegética.

Con los datos que les hemos expuestos creemos que está más que justificada nuestra postura de querer acercar posiciones con los agentes implicados. Una actividad deportiva como la caza, que reporta beneficios ambientales amén de un flujo económico tan importante para la isla de Tenerife como el que se ha puesto de manifiesto, debe contar con el máximo consenso posible. Y en ello seguiremos trabajando.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario