SOCIEDAD Sucesos

Triste final del avión Bloch Languedoc EC-AKV de Aviaco en Tenerife. Un suceso de 1956

Elblogoferoz/Juan Carlos Díaz Lorenzo.- En estos días, Ángela García Sánchez y Miguel Bravo, miembros del grupo de facebook Fotos Antiguas de Tenerife, han publicado las imágenes que acompañan referidas al accidente sufrido en la noche del 29 de septiembre de 1956, por un avión Bloch Languedoc de la compañía española AVIACO, matrícula EC-AKV, cuando realizaba la maniobra de aproximación para aterrizar en el aeropuerto de Los Rodeos. El suceso se produjo en el barrio de Los Baldíos y la aeronave, que había ido perdiendo altura progresivamente, fue a estrellarse contra una casa, provocando la muerte de una mujer que se encontraba en su interior.

Fue la única víctima de este accidente. Hubo mucha suerte, de modo que los 38 ocupantes del avión –de ellos 33 pasajeros y cinco tripulantes– resultaron ilesos. El vuelo, de 890 millas de recorrido, se había iniciado en el aeropuerto de Málaga y tenía una duración de unas cinco horas. A bordo, precisamente, viajaba el equipo del C.D. Málaga, que tenía previsto jugar un partido de liga con el C.D. Tenerife en el estadio “Heliodoro Rodríguez López”. Debido a las circunstancias, el encuentro se aplazó dos días y ganó por goleada el equipo visitante. Asustados por la experiencia que habían vivido, el regreso a la península lo hicieron por vía marítima, a bordo del petrolero de bandera liberiana “Vitoria” –capitán, Pedro Muñoz de Bustillo– y al servicio de la refinería de CEPSA en Santa Cruz de Tenerife.

A la mañana siguiente este era la desoladora imagen del accidente

El avión accidentado, EC-AKV, ex F-BAYY, llegó en julio de 1955 a AVIACO

Los aviones Sud SE.161 Bloch Languedoc, fabricados por la firma SNCASE para su uso militar y civil, fueron cuatrimotores de dudoso resultado, de los que la compañía española AVIACO tuvo nueve unidades entre 1952 y 1959, comprados de segunda mano, en su mayoría a Air France. En el registro aeronáutico español fueron matriculados EC-AGV “Apóstol Santiago” y EC-AGU, en mayo de 1952; EC-AHT, ex EC-WHT, en julio de 1953; EC-AKV, en julio de 1955; EC-AMH, en enero de 1956; EC-ANQ, en mayo de 1956; EC-ANP, en septiembre de 1956; EC-ANS, en octubre de 1956 y EC-ANR, en noviembre de 1956.

El 4 de diciembre de 1958 se produjo otro accidente de un avión Bloch Languedoc de AVIACO, matrícula EC-ANR, que se estrelló en la sierra de Guadarrama y perecieron todos sus ocupantes. La imagen de la compañía aérea española sufrió un grave deterioro y los pasajeros tenían miedo a volar en sus aviones. La voz popular motejó a algunos de ellos en función de sus matrículas: EC-ANP “no puedo”, EC-ANS “no subo” y EC-ANR “no rulo”. Pese a la gravedad de los accidentes sufridos, los aviones cuatrimotores Bloch Languedoc de AVIACO permanecieron en servicio hasta finales de 1960.

Fotos: Archivos de Ángela García Sánchez, Miguel Bravo y Juan Arraéz Cerdá

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