FIRMAS

Diccionario de griego. Por Juan García Luján

Quizás hemos admirado (otros odiado) a Ada Colau porque no conocíamos a Solón, uno de los siete sabios de Grecia. Dos mil seiscientos años antes de la creación de las plataformas antidesahucios el poeta y estadista griego promovió una ley que prohibía la esclavitud del deudor. Antes de la reforma de Solón los pobres y su prole podían ser esclavizados para pagar sus deudas. La reforma de Solón fue un paso importante en la distribución de la riqueza. Las diferencias sociales disminuyeron y se dio una nueva distribución de las clases sociales que estaba vinculada a las rentas. La Troika que ordenó la intervención de Grecia 26 siglos después seguramente metería en la cárcel a Solón o lo llamaría “populista”.
Un siglo después llegó Pericles, que trajo la democracia a Atenas. Cuentan que la gestión de Pericles no se parece en nada a la de los mandameses que sufrimos en la actualidad, tan partidarios del déficit cero a base de recortar en Educación, Sanidad y Cultura. Pericles promovió que los más pobres pudiesen acceder a ver las obras de teatro. Dio nombre a un nuevo sistema de gobierno: Democracia (Demos pueblo, Cracia poder). “Nos distinguimos de nuestros vecinos porque el poder no está en unos pocos”. Los atenienses convocaban las asambleas de ciudadanos, a las que podían acudir unos siete mil. No era una democracia completa: no podían votar las mujeres ni los esclavos.
En aquellas asambleas multitudinarias se elegía a los cargos importantes y se podía echar a un político por corrupto. Si se descubría a un corrupto, se ponía su nombre en unos trozos de vasija (ostrakon) y si ese nombre aparecía en la mayoría de los trozos de vasijas que llevaban los ciudadanos se condenaba al “ostracismo” al político corrupto, lo desterraban de Atenas durante 15 años y se le quitaba su cargo político.
Otro término que se oye estos días: República. En realidad no es una forma de gobierno. Viene de Roma: Res-pública, la cosa pública. Por tanto republicano es lo relacionado con la cosa pública. Puede ocurrir, por ejemplo, que un monarca sea republicano, porque se dedica a la cosa pública. En el año 2001 el ex rey de Bulgaria, Simeón II creó el Movimiento Nacional por Simeón que se presentó a las elecciones y ganó. Se convirtió en primer ministro de su país. Un antiguo rey republicano que accede al gobierno de forma democrática, porque lo decidió su pueblo.
Tras la saturación informativa provocada por la abdicación de Juan Carlos de Borbón hemos visto salir en tromba a los elefantes (sin segundas) de la política y otros sectores a defender la decisión del jefe del Estado de abdicar (los mismos que hace unos meses decían que no era necesario) y a repetir que Felipe VI es el hombre más preparado de España para sucederle. Los hacedores de la transición política quieren que todo siga atado y bien atado. Me parece que están en su derecho. Pero que nos hablen claro, que digan que hay que hacer lo que a ellos les da la gana y que les importa un pito que haya diez millones de ciudadanos que no participaron ni activa ni pasivamente en aquella transición. Pero que no disfracen sus discursos con la palabra democracia. Incluso se atreven a decir que están en contra de la democracia los que quieren que los ciudadanos del siglo XXI elijan en las urnas la forma de Estado.
Por eso creo que es bueno recurrir al diccionario de griego, para conocer la etimología de democracia, plutocracia y oligarquía. Ayer llamé a Francisco Santana, catedrático de Griego, porque me parece más fiable que Wikipedia. Me decía Paco Santana que lo contrario de democracia (poder del pueblo o poder de muchos) sería el poder de pocos: oligarquía. Y ya en el extremo estaría el poder de uno solo: la monarquía. También me habló del poder de los ricos: plutocracia. Tras escucharlo recordé las declaraciones de Emilio Botín y otros banqueros y empresarios del Ibex 35 que mostraron públicamente su agradecimiento al rey Juan Carlos por “los servicios prestados” y apoyaron el nombramiento de su hijo como rey. Los plutócratas del Ibex también llenaron sus discursos con la palabra “democracia”. Tengo ganas de mandarle a toda esta gente un diccionario de griego.

@juanglujan

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