FIRMAS

El bar de Pepe. El ruedo nacional. Por Joaquín Hernández

A la gente ya no le sorprenden ni los listillos que van por la vida de progres de izquierda, ni los carcas de derecha que presumen del espíritu nacionalista, tradicionalista y que llevan la “patria” por montera.

 Los estudios de  audiencia en los medios de comunicación en referencia a las tertulias en radio y televisión baja el número de oyentes y televidentes de una forma drástica y estrepitosa. Ya sabemos eso de los 5 minutos de gloria, ya sea para hacer el gilipollas esférico al estilo Marhuenda, o para aparecer ante la opinión pública como un “héroe defensor del oprimido”, con pelo largo y coleta, abundante barba, camisa de oferta 3 X 1 y cara de legañoso obrero en desempleo, o bien con corte de pelo  perfecto y traje y corbata en plan repelente niño Vicente de esa guisa se nos presenta la nueva “casta de políticos”.

En realidad engañan a muy pocos porque se les ve el plumero y a la primera oferta de formar parte de cualquier tipo de lista electoral de la “izquierda plural” o de la “derecha tradicional” se apuntan sin pensarlo. Son los chicos listos de las tertulias, los jóvenes herederos de la “mamandurria y el chupeteo institucional”, los nuevos “defensores del pueblo soberano” que de momento y si salen elegidos para la “gloria” empezaran a engordar sus cuentas en las entidades bancarias que, rescatadas con nuestro dinero, pondrán a disposición de esos nuevos diputados o eurodiputados toda clase de créditos a largo plazo y a interés preferencial. Los 15.000 euros del “ala” al mes que se llevará Pablito Iglesias si sale elegido “europutado” no son moco de pavo ni de perdiz en escabeche, eso es pasta gansa. Don Pablito, que se presenta por el nuevo partido “Podemos” que aparece en el teatro de títeres de la política de la escopeta nacional y de la España cañí y en la Europa de Heil Merkel, cabalga a lomos de la mierda de los demás y afirma muy digno que nos «gobierna una casta de mangantes» y eso puede cambiar ya que «en política cualquier cosa es posible». Pues claro que todo es posible, eso ya lo sabemos los que tenemos cierta edad, nos lo enseñó su antecesor Felipe Gonzalez, cuando cambió el traje de pana y el suéter de cuello vuelto, por el traje de Armani, el reloj de oro y el palacete donde vive. La anécdota vivida en Rne cuando entrevisté a José María Mohedano tiene guasa y no tiene desperdicio. Aquellos años 90 y pocos tuve la oportunidad de entrevistar a alguno de los políticos pesoistas, entre ellos al hoy celebre e insigne abogado de instituciones con dudosa trayectoria, Sr. Mohedano.

Antes de entrevistar al personaje me informe de su trayectoria política y social y me sorprendió la imagen de un joven barbudo abogado laboralista y defensor de la sociedad oprimida, miembro del PCE paso al partido socialista como dirigente. Me esperaba todo un socialista de los de “rompe y rasga”, traje de pana al mejor estilo del felipismo clásico y  austeridad en sus actos y manifestaciones… la sorpresa fue inmensa; al abrir la puerta del estudio y acompañado por la productora del programa, me encontré ante todo un gentleman, su traje de corte y sastre exclusivo le quedaba perfecto, camisa azul acompañada de corbata, gemelos y reloj de oro, zapatos de marca y un marcado sentido de vivir a lo grande. Por supuesto que rompí el guión que tenía previsto y me lance al ruedo a torear el miura que me tocaba en suerte.

Al igual que este personaje, que ha medrado en el teatro del Parlamento de la comedia nacional, se preparan los nuevos tiburones al asedio de un sillón vitalicio y su entrada en esa casta política que asegura una vida cómoda, poco trabajo o ninguno, estatus económico magnifico y proyección de futuro maravilloso. A nadie engaña Pablito Iglesias, o Beatriz Jurado, o Alberto Garzón (últimamente en silencio y sentado en su escaño por Izquierda Unida)

 El 15-M dio a conocer a los arribistas y alguno de ellos consiguieron o conseguirán medrar de la movida nacional a escala europea, otros se conformaran con un asiento en su parlamento regional y los más conformistas se quedaran con el culo pegado a la silla del ayuntamiento de su pueblo, lo peor de todo es que todo seguirá igual.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario