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PERIODISMO RETROSPECTIVO. Canarias y Cuba (III). Por Miguel Leal Cruz.

EL AZÚCAR DESDE CANARIAS A CUBA

Los verdaderos orígenes de esta planta para Cuba cuya explotación dará lugar a su principal factor productivo, ningún autor consultado parece coincidir plenamente en el momento de su introducción y desarrollo en la Isla, salvo que sí lo fue por colonizadores españoles. Manuel Moreno Fraginals, historiador cubano  de máxima confianza, nos dice: “Desde tempranos años de la conquista/colonización se habla de la producción azucarera en la Isla”. Cierto auge azucarero parece iniciarse a fines del siglo XVI, cuando la Corona concede ayudas financieras con destino a fundar y beneficiar ingenios de azúcar y, en consecuencia, se constata que para 1597 había en La Habana por lo menos 30 trapiches e ingenios azucareros. Es en este momento cuando, al contrario que el cultivo de tabaco que es llevado a cabo por mano de obra inmigrante, en principio libre, con mayoría procedente de las Islas Canarias, se incrementa la mano de obra esclava traída, exclusivamente para el cultivo de caña azucarera, desde África occidental con escala en Canarias hasta bien entrado el siglo XVII. Estas islas fueron paso de esclavos africanos, pero también de permanencia de los mismos en las zonas cañeras de Adeje, Tazacorte (La Palma) San Andrés y Los Sauces, Santa Cruz de La Palma, y en la misma ciudad de Santa Cruz de Tenerife, anteriormente en Las Palmas de Gran Canaria, Ingenio (en esta isla hubo muchos “trapiches” que llegaron a superar en número a Tenerife y La Palma, antes de decaer su cultivo); y, a sumar, su cultivo en amplias zonas de la Isla de La Gomera.

Sin embargo, la producción de dicho cultivo en América no comienza en la isla de Cuba sino en la vecina Santo Domingo, para extenderse con el tiempo por todas las Antillas; pero una vez que a mediados del siglo cesó la producción en las Islas Canarias por excesivos costos, falta de agua y consiguiente falta de rentabilidad, los principales mercados europeos serán abastecidos con la producción cubana y dominicana principalmente. Los españoles utilizaron las mismas técnicas que empleaban en las vegas Canarias, según nos apunta la investigadora canaria, profesora de la Universidad de La Laguna, Dra. Ana Brito Viña,  a su vez heredadas de las de Madeira desde donde vinieron a Canarias los “maestros de la caña”, los que con uso de máquinas rudimentarias producían una especie de azúcar más próximo al llamado guarapo o melaza. Fernando Ortiz, historiador cubano, nos dice que la propia caña se chupaba o masticaba como una fruta en su isla natal. También era este su uso en estas islas y para alimento de ganado vacuno y caballar, sobre todo. El mismo historiador cubano reconoce su importancia decisiva en la economía cubana en aquel y en cualquier otro momento, hasta prácticamente hoy.  

 

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