Canarias Cultura LA LAGUNA SOCIEDAD

La OST ofrece este jueves un concierto gratuito en la Catedral de La laguna

Elblogoferoz.- El Cabildo y el Obispado han presentado el concierto que la Orquesta Sinfónica de Tenerife ofrecerá en la Catedral de La Laguna este jueves, a partir de las 20,30 horas, bajo la dirección de Víctor Pablo Pérez. Se trata de una audición de carácter gratuita en la que la OST interpretará el ‘Réquiem en Do menor’, de Luigi Cherubini con la participación del Coro de Cámara de Tenerife.

La iniciativa de llevar a cabo este concierto, bajo la dirección de Víctor Pablo Pérez, ha sido promovida por el Obispado de Tenerife y el Cabildo, y cuenta con la colaboración del ayuntamiento de La Laguna. El presidente del Cabildo, Carlos Alonso, aprovechó el acto de presentación a los medios para anunciar la intención de esta Corporación de celebrar anualmente este concierto sacro en la catedral de La Laguna en fechas próximas a Semana Santa, iniciativa que fue buen recibida por el obispo, Bernardo Alvarez “siempre que la audición elegida está vinculada a honrar a Dios”.

La presentación contó además con la presencia del consejero de Cultura y Patrimonio Histórico, Cristóbal de la Rosa, el alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, el deán de la catedral, Julián de Armas, y el director honorario de Orquesta Sinfónica, Víctor Pablo Pérez. Por su parte, Cristóbal de la Rosa manifestó que “para los componentes de la Orquesta Sinfónica de Tenerife es un honor poder tocar en la Catedral, algo que queremos agradecer al Obispado y al Cabildo Catedralicio, y también quiero agradecer a Víctor Pablo Pérez una vez más por atender la petición realizada». El alcalde mostró su satisfacción por la elección del municipio de La Laguna para la celebración de este evento en unas fechas muy solemnes para esta localidad a las puertas de la Semana Santa.

Víctor Pablo informó del programa previsto para hoy en el que la OST interpretará en este concierto el Réquiem en Do menor, de Luigi Cherubini (Florencia, 1760 – París, 1842). Se trata del primero de los dos réquiem que compuso el músico italiano. Data de 1815 y fue escrito y estrenado en memoria del monarca Luis XVI por encargo de la monarquía restaurada. A los siete movimientos originales, el propio Cherubini le añadió cuatro años más tarde una marcha fúnebre y un motete, aunque tradicionalmente no se interpretan nunca.

Esta obra supuso un hito en el devenir del género en el periodo romántico. Su estructura y estilo marcaron la pauta para dos generaciones de compositores y anticipó las obras de Berlioz, Brahms y Verdi. El siglo XIX asistió a la transformación de este género de una pieza eminentemente de culto a una de concierto. Encontró su lugar en las salas de concierto, lo que permitió que elementos musicales profanos se introdujeran en la composición de este tipo de obras, y todo gracias a Cherubini. Tal era la admiración que Beethoven profesaba por esta obra (que lo consideraba mejor que el de Mozart) que declaró en su día que si alguna vez componía una obra de este género, tomaría el de Cherubini como modelo.

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario