FIRMAS

PERIODISMO RETROSPECTIVO. Revolución cubana en momentos de caída (III). Por Miguel Leal Cruz

Proceso con pretensiones utópicas, hoy

De forma súbita, solo cinco días después de los hechos narrados en artículo anterior, el colaborador especial de la agencia española Fiel (pro régimen español del momento) Ceferino L. Maestu,  en amplia crónica que recoge nuestro periódico tinerfeño, nos informa con detalle que «está en marcha la contrarrevolución en Cuba iniciada en Sierra Maestra, un lugar muy conocido por todos los guerrilleros que han luchado por Cuba». Describe el cronista, que: el plazo de 72 horas que Fidel Castro fijó para terminar con las guerrillas formadas por antiguos colaboradores suyos, ha terminado y que un grupo de los que fueron compatriotas suyos, al mando del comandante Beaton, han atacado la ciudad de Palma Soriano situada en un importante nudo de comunicaciones y donde existe una importante guarnición del Ejército revolucionario fidelista. Esta zona es apropiada para favorecer a los insurrectos del signo que sean, puesto que ocurrió en la guerra de independencia de España, contra el ex presidente Batista y ahora contra el propio Fidel Castro que tanto utilizó esta zona como lugar de avanzadas y de conquistas, hace apenas poco más de un año. En esta ocasión Fidel Castro utilizó la táctica de siempre, consistente en enviar numerosos soldados al foco contrarrevolucionario de la provincia de Oriente, a pesar de las amenazas que indicaban que estos envíos serían rápidamente neutralizados. Sin embargo, el presidente cubano continuó la campaña y terminó derrotando políticamente a sus adversarios.

El intento contrarrevolucionario no ha vencido, apunta el cronista, pero es evidente que se ha apuntado un parcial éxito inicial que puede explotarse hábilmente para polarizar en los guerrilleros la atención y la esperanza de otros elementos que militan en la contrarrevolución. Lo difícil era empezar la guerra abierta y ahora, una vez en marcha, se incrementaran los voluntarios día a día y llegaran a plantear serios problemas al propio Fidel Castro, puesto que están suficiente abastecidos de armas y municiones que les envían los contactos desde la República Dominicana o desde Centro América. En cuanto a la capacidad de resistencia de estos comandos dirigidos por el contrarrevolucionario enfrentado a los postulados castristas, Manuel Beatón (o Beamont) que había roto personalmente con el propio Fidel y escapado de la fortaleza de la Cabaña en la Habana, es preocupante para el nuevo régimen. Este grupo, mandados por otros jefes como Nino Díaz o el capitán Francisco Rodríguez Tamayo, han provocado serios problemas a las fuerzas cubanas encargados de eliminarlos. Pero por encima de todo, existe un hombre carismático que fue un fiel colaborador de Fidel Castro, Crescencio Pérez, el campesino de 63 años que fue la pieza clave de la actividad guerrillera durante la lucha contra Batista en las montañas de Sierra Maestra. Este colaborador, apunta el cronista, «con su barba blanca, gafas de concha gruesa y aspecto patriarcal», había dado refugio al mismo Fidel Castro y a sus hombres, en 1957, cuando se habían perdido en las estribaciones de la sierra y eran perseguidos de cerca por los soldados de Batista. «Si se confirma que Crescencio Pérez ha vuelto ahora a la contraguerrilla, aclara el cronista,  ahora frontalmente enfrentado contra su antiguo jefe, puede ser una noticia muy importante, pero que hay que tomar con prudencia». El citado Crescencio Pérez tenía un gran prestigio entre los guerrilleros fidelistas como lo tenía también Camilo Cienfuegos, en aquellos momentos, y fallecido en accidente de avión sobre la ciudad de Trinidad, en circunstancias poco claras. La desaparición de ambos de las filas del castrismo, es  algo “muy significativo”, apunta este cronista de la agencia Fiel. La más fiable agencia Efe, con noticia fechada en París el día 7 de marzo, anuncia la dimisión del representante de Cuba, Andrés Vergara Gómez, en la oficina europea de la ONU, acusando ante la prensa al jefe del Gobierno Fidel Castro, «de conducir a Cuba dentro de la órbita soviética» El 13 de marzo, el rotativo tinerfeño titula en primera página «Cuba: Acción rebelde contra Fidel Castro». Las operaciones militares en Sierra Maestra, dirigidas por el capitán disidente Beatón continúan incordiando al líder revolucionario, por lo que este se encuentra, hoy por ayer día 12, en la provincia de Oriente, en cuyas montañas operan las bandas rebeldes enfrentadas a las fuerzas armadas revolucionarias. Miembros del ejército cubano revolucionario, en el que se incluyen a campesinos de la región armados y conocedores del terreno, se dirigen a luchar contra los rebeldes. «Se cree que están mandados por el ex capitán del ejército de Fidel Castro, Manuel Beaton», acusado del asesinado de otro oficial fidelista, el comandante Cristino Naranjo, días atrás, por cuyo motivo está siendo buscado. Ciertamente, el periódico afín a Fidel Castro Revolución, informó que la banda de insurrectos de Sierra Maestra había dado muerte al comandante del Ejército Francisco Tamayo, que había sido enviado con tropas para terminar con ellos. En la misma página se informa de las declaraciones del presidente norteamericano Eisenhower, que considera a Fidel Castro y a sus colaboradores como traidores a los ideales de la revolución cubana, según anunciaron los periódicos de la costa Este de los Estados Unidos durante el día de ayer, con abundancia de grandes y numerosos titulares con epígrafe. Se añade, además, que Fidel Castro contrarresta a tales declaraciones alegando que: Es inútil que se busque la equivalencia de este texto oficial autorizado por la firma o la voz del Presidente norteamericano. No existe, ya que en lo que pudiéramos llamar gráficamente método diplomático de carambola por banda, semejante condenación ideológica fluye de una carta que el embajador de los Estados Unidos en Chile, Walter Howe, rubricó y dirigió al presidente de la Federación de Estudiantes Chilenos, Patricio Fernández, como respuesta a una misiva acerca de asuntos políticos y económicos americanos que éste envió a Eisenhower durante su reciente visita a aquel país, cuya redacción en gran parte se debe al propio Presidente…, entre otros aspectos menos relevantes.

Así pues, saliendo de la anterior reserva de no intervención (sic) aparente en los asuntos internos de los cubanos, el máximo mandatario norteamericano, mientras no se desmienta o rectifique, ha denunciado, por último y con toda claridad, a Fidel Castro y a su equipo revolucionario por haber “suprimido todo tipo de libertades en Cuba, incluida la de expresión o el derecho de cualquier país a escoger el Gobierno representativo que desee”. Esta denuncia  está recogida en la carta a los estudiantes chilenos, a la que alude airadamente el propia Fidel, y que aparece firmada por su embajador en Chile, Walter Howe. Mientras en Washington se hacía amplio eco periodístico del texto, el secretario de Estado Herter, en una conferencia de prensa hizo hincapié en que «las autoridades cubanas estaban transformando, con fines persecutorios, el anticomunismo en anti castrismo, y puntualizó a continuación algunas de las inquietudes que Cuba produce hoy en los Estados Unidos, como son: la denuncia verbal por el propio Fidel Castro del Tratado de Río de Janeiro firmado en 1947, por el que los 21 países americanos se ligaron militarmente, considerando el ataque contra uno de ellos como un ataque contra todos, siempre que el ataque parta de fuera del hemisferio occidental; y la declaración de Caracas de 1954 que obliga a consultar entre los países si el Gobierno de uno de ellos cae bajo la dominación del comunismo internacional», según la agencia Efe , que toma dicho rotativo “isleño”.

A estas inquietudes de carácter internacional se unen otras más de índole interior norteamericano, como la expropiación de los bienes a ciudadanos de los Estados Unidos en territorio cubano sin la adecuada indemnización legal. Además, el hecho que Fidel Castro no haya recibido aún al Embajador norteamericano, llamado a Washington para consulta pero de regreso en La Habana. En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores cubanos, una vez que le había recibido a su llegada, no ha vuelto a recibirle alegando una grave enfermedad.

Pero los dos aspectos que más preocupan al Gabinete norteamericano en el ámbito diplomático en estos momentos, aunque la prensa no se haya hecho eco alguno todavía, parecen ser las noticias confidenciales de que Castro proyecta anunciar la reanudación de las relaciones diplomáticas de Cuba con la URSS, para el primero de mayo próximo, y los planes revolucionarios cubanos para nacionalizar las minas de níquel propiedad de empresas norteamericanas en Cuba. Mineral éste que proporcionan a los Estados Unidos el suministro básico fundamental y tan necesario para la industria armamentista (textual) Se aprecia que en estos momentos, son sumamente tensas las relaciones entre ambos países y cuyas consecuencias serán el aumento de la escalada de amenaza que redundará en la desestabilización de la zona y lo que alcanzará posibles caracteres de amplitud internacional en breve. Como lo prueba con rigor las últimas manifestaciones oficiales norteamericanas llevadas a cabo por el propio Eisenhower y Herder, que con toda la prudencia necesaria, encierran un temor en potencia, por lo grave de la tensión que se genera.

Los periódicos cubanos también detectan la situación, que comentan en tono humorístico, algunos como El Diario de la Marina, perseguido por el nuevo régimen y amenazado por sus propios operarios, insertó una caricatura donde se ve un cohete en dirección a la luna que traslada a un primer viajero y al pie comenta: «que suerte que algunos pueden irse a otro mundo».

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