FIRMAS Jesús Pedreira Calamita

Fernando Argenta, la pasión por la música. Por Jesús Pedreira Calamita

Hace pocos días conocimos la triste noticia del fallecimiento de una persona muy viva: Fernando Argenta.

Hijo del magistral director de orquesta español, sin duda, uno de los mejores del mundo en el siglo XX, el mítico Ataúlfo Argenta, del cual precisamente este año se cumplen 50 años de su desaparición –y que ha sido objeto de innumerables homenajes en todo el orbe-, de tan arrollador progenitor, Fernando desde muy pequeño, por motivos obvios, se aficionó a la música clásica. Cursó estudios superiores de música en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, al tiempo que estudiaba Derecho en la Universidad Complutense. Hizo sus pinitos en el rock con el grupo “Micky y los Tonis”

Fernando Argenta amaba la música llamada culta. La amaba, la disfrutaba y quería que todos fuéramos partícipes de su conocimiento, de su interpretación y de su entusiasmo.

Durante más de treinta años logró, junto con Araceli González Campa, ambos presentadores y guionistas del famoso programa “Clásicos Populares” que la música “para minorías” tuviese una oportunidad en la radio española. Radio Nacional de España fue donde pudo llevar a cabo su pasión: la divulgación para todos. Cada uno de los guiones que escribieron mostraba un total conocimiento de la música de todos los tiempos, pero sobre todo eran guiones, que leídos con pasión hacían que permaneciéramos todo el tiempo sin cambiar de dial, porque eran amenos y divertidos. Difícil, muy difícil, su labor, en un mundo acostumbrado a las prisas, y al fácil cambio de emisora radiofónica. Sin embargo, con “Clásicos Populares” todos éramos fieles hasta el final.

Pero Fernando Argenta logró el más difícil todavía. Si es difícil que la música clásica triunfe en la radio, aún lo es más en televisión. El programa que dirigió y presentó en Televisión Española “El Conciertazo” rozó niveles de audiencia dignos de partidos de la Champions League futbolísticos. Pero, además, o por ello, era entretenido y desenfadado. Y teatral. Y con aspectos de Ópera y de Danza. Y…además consiguió que les gustase a los más pequeños. Jamás, he visto a niños más entusiasmados en un concierto ni Mozart imaginó que su “Flauta Mágica” se pudiera acercar como un juego al público infantil.

No es fácil tener los dotes que poseía Fernando Argenta. Simpatía arrolladora, divertimento, pero a la vez, respeto y conocimiento exhaustivo y profundo de la música. Sin duda, todos nos aficionamos más a Bach, Beethoven, Brückner, Dvorek, Falla e incluso John Cage, gracias a su empuje y alegría que impregnaba todo lo que hacía.

Los niños, que, en muchas ocasiones, en “El Conciertazo” era la primera vez que asistían a una actividad musical, seguro que no sería la última.

Pasión y razón. Cultura para todos. Los más duros y difíciles sonidos se hacían agradables por su natural facilidad y predisposición por agradar.

Ha sido un caso único en la televisión española. La pública, porque las televisiones privadas creen que la música clásica no interesa sino a unos pocos. ¡Qué equivocados están! . Ocurrió algo parecido con Leontxo García y su inusual y exitoso programa en TVE de “Ajedrez”. Los genios no abundan, y tanto Fernando Argenta como Leontxo lo son.

Probablemente nunca el Arte relacionado con la Música –incluyendo sus aspectos operísticos, de danza, y teatrales- tendrá en España un comunicador tan Grande como el madrileño de ascendencia cántabra Fernando Argenta. Su figura, seguro, se acrecentará con el tiempo.

Y la pasión que nos transmitió seguirá con nosotros.
*Presidente de TuSantaCruz

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario