FIRMAS Jesús Pedreira Calamita

Wolfredo Wildpret, la fuerza de una eterna juventud. Por Jesús Pedreira Calamita

Asistí en el Museo de la Ciencia y el Cosmos a una conferencia del Maestro Wolfredo Wildpret titulada “Viera, el naturalista”, enclavada dentro de las actividades que en todo el archipiélago canario se están celebrando para homenajear al gran intelectual realejero este año 2013, coincidiendo con el segundo centenario de su fallecimiento.

De las numerosísimas virtudes de este insigne científico, para mí, a día de hoy, destaca una por encima de todas: su “juvenil” fortaleza. Este, Premio Canarias 2012, Catedrático emérito de la Universidad de La Laguna, Decano de la Facultad de Biología de dicha Universidad, durante muchísimos años, con su altura científica y humana está por encima de la mayoría de  nosotros.

La conferencia versó sobre el Viera naturalista, una descripción de la magna “Historia Natural de las Islas Canarias”. Asombra en Viera y Clavijo, su doble “adscripción” a las Letras y a las Ciencias. Este año, además, con motivo de la edición de las Obras Completas acerca de la figura de  Viera y Clavijo  que dirige el profesor Rafael Padrón (se han editado 7 libros de un total de 55 previstos), hemos descubierto –y seguiremos haciéndolo- otros “Vieras”: ya conocíamos al viajero – se ha editado con aclaratorias notas a pie de página su Viaje a Italia, y su viaje a Francia y Flandes (queda aún el Viaje a  Alemania), pero además vamos descubriendo al poeta, al conocedor de las normas y obligaciones sacerdotales, y  otras muchas más aristas de su poliédrica personalidad.

Wildpret, con ímpetu juvenil,  desglosó la conferencia ayudándose de las nuevas tecnologías, nos explicó diafanamente la diferencia entre el fayal-brezal, la laurisilva y el monteverde. Desgranando una a una las diferentes especies que Viera y Clavijo describe en su Historia Natural y centrándose en aquellos errores que el más importante representante de la Ilustración en Canarias tuvo en su Enciclopedia, pero no para desentrañar fallos obvios, sino justificando que esas posibles erratas no lo eran tanto por desconocimiento sino porque la Ciencia, en el Siglo XVIII, todavía no había  encontrado algunos vericuetos. .

Todos conocemos la defensa a ultranza del Medio Ambiente que el profesor Wildpret ha realizado a lo largo de su vida, actitud  que le otorgado la admiración de todos.. Pero, esa defensa de lo que cree justo, se ve potenciada con una fuerza  joven en el sentido de plenitud, esgrimiendo un discurso impulsivo y audaz, casi rebelde y con la vista en el futuro. Su conferencia de más de una hora, sin papeles, como gran orador,  mediante su verbo cálido y su palabra fácil, con una voz fuerte y ágil, nos provocó a todos los asistentes una verdadera fascinación.

Y es más, no sólo habló de Ciencia, de Naturaleza y de Biología, sino que su discurso lo engarzó con una visión política de la sociedad europea, española y canaria del siglo XVIII que evidenciaba un gran conocimiento de la Historia a la que profesó, públicamente, su gran afecto (“la Historia cada vez me gusta más” señaló Wildpret).

Y hasta hubo un momento especialmente sentido, para todos los canarios,: cuando mostró orgulloso una foto de la revista científica “Vieraea”, que el mismo fundó hace más de 40 años,  y que comparte vitrina con las mejores publicaciones  mundiales sobre la materia, en la vitrina del Jardín Botánico de Ginebra –uno de los mejores del mundo-

Wildpret, el enorme caudal de su sabiduría le provee la fuerza de una eterna juventud.

*Presidente de TuSantaCruz

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