FIRMAS Juan Velarde

Si usted no es la Infanta, esté al día con Hacienda. Por Juan Velarde

Dicen que la Justicia es igual para todos, frase muy bonita, pero que en realidad, una vez sale del papel y hay que aplicarlo a la dura realidad, el principio salta por los aires de manera brutal. El ejemplo es bien sencillo. Cualquiera de ustedes que pueda estar leyendo este post le deben a Hacienda, al ministerio del señor Cristóbal Montoro un céntimo porque por un error de cálculo el fisco les dejó de cobras esa minúscula cantidad. Pues bien, no crean que se lo van a pedir de forma educada. Les remitirán a su casa una carta advirtiéndoles de que en caso que no cumplan con la obligación de satisfacer esa deuda, tal vez se proceda al embargo de sus bienes hasta que el Estado respire tranquilo por ese céntimo que no se le había abonado en el cumplimiento de los deberes fiscales que tenemos los ciudadanos con el Gobierno.

Aunque el ejemplo les pueda resultar exagerado y hasta extremista, ustedes entienden que hay un sistema que vela por la transparencia y que no se hagan trampas a la hora de estar a bien con Hacienda, ¿verdad? Pues bien, esto que les he contado bórrenlo de su memoria cuando se trate de la Infanta Doña Cristina y su marido Iñaki Urdangarín. Cierto es que el ex jugador de balonmano sí que ha tenido que pasar por los juzgados y hacer ese clásico paseíllo que se le llama popularmente la ‘pena del Telediario’, que es ver como un personaje famoso acaba entrando ante la mirada de todas las cámaras por la puerta de un juzgado. Sin embargo, con su esposa, la hija del Rey, se está actuando de una manera que ya es aberrante.

Los hechos son incuestionables dado que hay varios documentos publicados en medios de comunicación, especialmente en El Mundo, donde se demuestra que no sólo la Infanta estaba al corriente de las operaciones financieras de su esposo, sino que además tenía firma propia y hasta daba luz verde al pago a sí misma del alquiler de una de las viviendas.

Vamos, que había pruebas de sobra para empurarla judicialmente. Sin embargo, y me imagino que por presiones de la Casa Real, a Doña Cristina ya le levantaron una imputación y ahora, meses después, ante la aparición de nuevas pruebas que serían concluyentes en un Estado de derecho que se precie y que servirían para que la mujer de Urdangarín pasa por los juzgados, resulta que hay un fiscal, un tal Horrach, que intenta cercenar al juez Castro toda posibilidad de que se la impute….¡pese a que no ha llegado el informe de Hacienda y que sería decisivo para poner fuera de juego a la Infanta! Por eso, no deban ustedes nunca un céntimo al fisco porque la ejemplaridad que no quieren dar con la Casa Real querrán darla con cada uno de nosotros por muy microminúscula que fuese nuestra deuda.

 

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