FIRMAS

De Isidoro a play boy. Por Joaquín Hernández

En aquella fecha 1976, a principios de lo que se ha mal llamado «transición» hacia la democracia, Carmen Mari de Armas, histórica del PSOE en las cloacas de la dictadura y perseguida por la policía franquista, me llamó por teléfono para invitarme a recibir en el aeropuerto de los Rodeos a un tal Isidoro, personaje famoso del partido y secretario general. Con mis apenas 21 años y currante y estudiante en Barcelona sabía muy bien cómo funcionaba la Brigada de Investigación Social y como se las gastaban, no en vano mi padre había sido capitán de la Policía Armada, los grises, y advertido de sus métodos en las checas franquistas. Acepte y con mi flamante BMW 2022 ti subimos al aeropuerto, no sin antes decirme que procurase no dejar el coche cerca de la vista del «huésped» ya que los signos de ostentación y de lujo no gustaban mucho al joven abogado laborista sevillano. Apareció Felipe Gonzalez (alias Isidoro) y las 40 personas que le estábamos esperando aplaudimos a rabiar. Su modesto traje de pana con su suéter de cuello alto marrón, le daba un aire de currante de la España negra y cañí.

En el restaurante de Guamasa estaban esperando unas 200 personas que evitaron ser fotografiadas en el aeropuerto. Felipe empezó su discurso con el brazo izquierdo en alto y cantando la Internacional, me entusiasmo su verborrea y vitoree su nombre igual que lo hice con los Beatles en la plaza de toros Las Arenas en Barcelona, para mí era igual que John Lennon, que el Che Guevara, ¡¡era la repera limonera!!

Ayer, 13/11/2013, 37 años después de aquel día de Los Rodeos oía y veía a otro Felipe Gonzalez Márquez en su presentación de otro de sus libros, seguramente será el más vendido y se embolsará unos cientos de miles de euros de pingües beneficios. Entre otras cosas dijo que él era un socialista «rosa» y, más o menos, volvió a la carga con los históricos del PSOE. Creo que la caída en picado del Partido de Pablo Iglesias, con más de un siglo de vida, es el resultado de la poca coherencia entre el mensaje y el ejemplo, entre lo que se dice y lo que públicamente se hace. Felipe Gonzalez, alias Isidoro, es el clásico espécimen de sociolisto que ha sabido muy bien aprovechar las «virtudes» de la derecha más rancia y neoliberal dentro del disfraz de cordero socialista español. A cada marrano le llega su San Martín espero que a él le llegue pronto, lleva mucho tiempo enmascarado y ya ni siquiera su «pedigrí» de Isidoro le salva.

 

 

 

 

 

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