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Pachorra en la defensa de San Andrés. Por José Manuel Bermúdez Esparza

En política hay ocasiones en las que conviene medir los tiempos y contener el ánimo, si no se quiere incurrir en el mayor de los ridículos. Por mucho que la pertenencia a un mismo partido sirva para acceder con cierto privilegio a algún despacho ministerial, igual que hacerse fotos de pasillo -a modo de fan- con determinados líderes políticos, otra cosa es acertar en los vaticinios sobre decisiones de terceros. Sobre todo cuando se trata de asuntos de relevancia para la población, como es el caso de la defensa marítima del pueblo de San Andrés, cuyos habitantes exigen del Gobierno de España una solución definitiva para esta reivindicación histórica.

El 4 de septiembre, la portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento daba cuenta de que se había reunido con la ministra de Fomento, primeramente, y con la delegada del Gobierno en Canarias, a continuación, circunstancia que la legitimaban para realizar un anuncio importante. A bombo y platillo nos anunciaba (ella y no la ministra ni la delegada del Gobierno) que la declaración de emergencia para la construcción del dique semisumergido de San Andrés se llevaría al Consejo de Ministros ese mes. A la vista de lo ufana que se le veía en el improvisado papel de portavoz del Gobierno de Rajoy, cual Soraya Sáenz de Santamaría, nos lo llegamos a creer.

Aunque desde el punto de vista institucional entendemos que ese tipo de anuncio le corresponde efectuarlo a la propia delegada del Gobierno, tal y como se lo hicimos saber, lo importante es resolver un problema que se ha enquistado en el tiempo. Por más que se nos daba la razón en cuanto a la vía administrativa que propusimos para acometer las obras con la celeridad exigida, como es la declaración de emergencia, no es cosa de ponerse medallas sino de trabajar conjuntamente en busca de soluciones a los problemas. Somos conscientes de que así lo demanda la ciudadanía y nos dábamos por satisfechos con la rapidez anunciada y el inicio inmediato de los trabajos.

Pero lo cierto es que ya han pasado dos meses desde aquel anuncio, el Consejo de Ministros se ha reunido en nueve oportunidades y todo sigue igual. Ni declaración de emergencia, ni arranque de las obras, ni nada de nada. Y por más que se trate de un nuevo incumplimiento entre los muchos que acumula el Gobierno de España con el municipio, y particularmente con San Andrés, no vamos a quedarnos de brazos cruzados. Es mucho lo que nos jugamos en torno a esta infraestructura, que resulta vital para la seguridad de las personas y sus bienes, por lo que no cejaremos en el empeño por lograr que el frente marítimo disponga de la debida protección. Lo dijimos a poco de tomar posesión al frente del Consistorio y lo reafirmamos ahora.

La solución técnica está clara: un dique semisumergido, análogo al que protege la playa de Las Teresitas, que facilite una zona de abrigo en el litoral y evite definitivamente futuras invasiones por oleaje. El proyecto y el presupuesto también están dispuestos, en manos de la Autoridad Portuaria, a la espera de que el Consejo de Ministros se decida de una vez a la declaración de emergencia. Si lo hubiera hecho en el plazo anunciado por el PP municipal, albergaríamos la esperanza de que la obra estaría hecha antes de las pleamares fuertes del próximo verano. Pero como no ha sido así, vuelven las incertidumbres. ¿Quién dijo pachorra?

 

José Manuel Bermúdez Esparza

Alcalde de Santa Cruz de Tenerife

 

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