FIRMAS Marisol Ayala

Condenan al SCS a pagar 152.000 euros por retrasarle el diagnóstico a una mujer con cáncer de mama. Por Marisol Ayala

Marisol Ayala y Servicios jurídicos del Defensor del Paciente

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Santa Cruz de Tenerife, ha estimado íntegramente la demanda interpuesta por los Servicios Jurídicos de ‘El Defensor del Paciente’ en Canarias y ha condenado al pago de 152.000 Euros al Servicio Canario de Salud, siendo recurrida la sentencia  por los servicios jurídicos del Gobierno de Canarias, y posteriormente siendo desestimado el recurso por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias por sentencia de 20 de Septiembre  de 2013, que confirma la anterior.

Fundamentos de hechos:

Doña S. D. A. acudió en el mes de julio de 2008, tras sentir dolor y un bulto en la mama izquierda, a su médica de cabecera del Servicio Canario de Salud (SCS), la cual le extiende un pase URGENTE para el servicio de ginecología  y  aun así, le conceden fecha para finales de Septiembre de 2008. Debido a que el dolor en el pecho iba en aumento y ante el temor de que pudiera tratarse de un cáncer de mama, dados sus antecedentes familiares, acude al servicio de urgencias del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria en Santa Cruz de Tenerife el día 2 de Julio de 2008, siendo vista por un doctor, el cual le manifiesta que solo aprecia “el pecho izquierdo mayor que el otro” sin ordenar ninguna prueba diagnóstica, ni tratamiento alguno..

La afectada entonces, acude a su cita fijada en el servicio de ginecología del SCS, siendo atendida por otro doctor, manifestando el mismo que se trata de “un bulto que salió solo y se irá sólo”, no recentándole nada, solicitando una ecografía de mama, que quedaba fijada para  Enero de 2009, citándole nuevamente para consulta en Febrero de 2009, es decir, MÁS DE CUATRO MESES DE ESPERA (ADEMÁS DE LOS TRES ANTERIORES) , PARA PODER TENER UN DIAGNÓSTICO, O EN SU CASO, REALIZAR OTRAS PRUEBAS CON LA CONSIGUIENTE DEMORA EN LA APLICACIÓN DE TRATAMIENTO.

A finales  de Octubre, por la persistencia del dolor y la lejanía en la realización de las pruebas, acudió a una consulta privada, donde le diagnostican la existencia de un tumor de unos tres centímetros, remitiéndola con PASE URGENTE al servicio de patología mamaria del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria, a cuyo servicio acude al día siguiente, siéndole informado en dicho centro, que “acuda de nuevo dentro de quince días para darle cita, que la urgencia es relativa”.

Se le informa que acuda a visitar a la patóloga mamaria en  Noviembre de 2008, PERO NO PARA REALIZAR NINGUNA PRUEBA DIAGNÓSTICA, la cual debía esperar al mes de Enero del año siguiente, como se dijo anteriormente, y no acudió a dicha cita porque ya estaba ingresada en Navarra con las pruebas de detección y tratamiento de quimioterapia URGENTE que necesitaba.  El SCS negó su responsabilidad, por el hecho de que la afectada no acudió a la cita de ese día en el mes de Noviembre y que “solo se trató de un retraso de 13 días”. Afortunadamente la afectada, ante dicha situación y dados sus antecedentes familiares agravados por el dolor y el progresivo aumento de tamaño de la tumoración, acude a la Clínica Universitaria de Navarra, donde tras realizarle una mamografía bilateral, ecografía y punción-biopsia de la lesión, se aprecia extenso carcinoma multicéntrico en mama izquierda con afectación axilar, siendo diagnosticada inmediatamente como afectada de un CARCINOMA DUCTAL INFILTRANTE DE MAMA TIPO II LOCALMENTE AVANZADO Y METÁSTASIS GANGLIONAR.

Se le realiza una mastectomía radical por el carcinoma de la mama izquierda y posteriormente una mastectomía profiláctica de la mama derecha, donde también tenía localizado otro nódulo correspondiente a un fibroadenoma antiguo. Finalmente se procede a nueva intervención quirúrgica de reconstrucción mamaria. Como consecuencia de sus dolencias, sobre todo la imposibilidad de elevar sus brazos por encima del hombro, por los de la afectación axilar, es declarada incapacitada permanente para su profesión habitual. A consecuencia de la demora en el diagnóstico y tratamiento correspondiente, Doña S. D. A. hubo de acudir a la Clínica Universitaria de Navarra gracias a la ayuda económica de su familia y allegados, y satisfacer distintas cantidades en concepto de asistencia médica, gastos de desplazamiento, sufriendo además la pérdida de su puesto de trabajo cuando tenía 31 años en el momento en que ocurrieron los hechos, el retraso en su diagnóstico generó una afección de adenopatías axiliares con metástasis ganglionar que hubiera podido evitarse, teniendo en cuenta sus antecedentes familiares, incidiendo de forma negativa en las posibilidades de supervivencia y en un probable desarrollo de metástasis, que derivó en incapacidad permanente total para su profesión habitual. La defensa de la perjudicada ha sido tramitada por el Letrado D. José Antonio Betes González, adscrito a los servicios jurídicos de la Asociación el Defensor del Paciente en Canarias.

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