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MODA. Arcadio Domínguez, la candidez más chic. Por Mónica Ledesma

Mónica Ledesma / Elblogoferoz.- Acaban de cumplir diez añitos y son las niñas mimadas de ‘papá’. Coquetas y revoltosas muestran su candidez más chic de la mano de su progenitor, quien constantemente transforma su look y las adorna con pequeños lacitos de raso a los que ata sus emociones entre fantasía y glamour. Se llaman Arcadinas, un nombre que no solo las ha hecho más que famosas en medio mundo, sino que es el diminutivo de quien las vio nacer una tarde de verano sobre su mesa de dibujo: Arcadio Domínguez.

Convertidas en el icono de su firma, las tiernas Arcadinas surgieron de forma espontánea, cuando su creativo pincel decidió acariciar por vez primera un nuevo soporte, la tela, para terminar dando forma a un regalo para la chica más importante de su vida, su madre. Una camiseta con un par de bailarinas pintadas a mano, en tonos nude y con un lazo rosa como único complemento, que fue confeccionada en el sótano de la casa de sus padres y con la máquina de coser de su abuela.

Por aquel entonces las manoletinas no estaban de moda, pero la imaginación de este creador hizo que estas pequeñas zapatillas decidieran dejar de vestir los pies para cubrir de sensualidad cualquier parte del cuerpo de la mujer. Hoy se han convertido, además de en las protagonistas de su blog, en el símbolo de un imperio de fantasía, en el que mujeres de todo el mundo, incluida la Princesa Letizia, las han lucido sobre su piel.

Las Arcadinas suben desde los pies para vestir cualquier parte del cuerpo. /Foto: José Tándem.
Top y falda corta estampada con los print estrella de la nueva colección. /Foto: José Tándem.

El diseñador grancanario lleva diez años dedicado al mundo de la moda, un sector en el que se ha consagrado gracias a sus print estrella, las Arcadinas

Arcadio Domínguez, uno de los diseñadores canarios con más proyección internacional, entró en el mundo de la moda por casualidad. Estudió Filosofía y Artes Plásticas, pero su gran pasión era y sigue siendo la pintura. Con solo 23 años comenzó como becario en el colectivo Moda Cálida de Gran Canaria y, a partir de entonces, su carrera ha sido imparable, desfilando en Madrid y, posteriormente, en su ciudad amada, París. Hoy, es firma exclusiva de El Corte Inglés y, además, sus diseños se venden en Francia, Italia y Portugal.

Ante todo se siente artista y es feliz creando belleza y contando historias a través de sus diseños. A punto de presentar su vigésimo primera colección, sigue definiéndose como pintor e intenta huir de las tendencias que marca la moda. No obstante, pese a que pisa con fuerza en el sector, lo más importante es que sigue teniendo los pies en la tierra y así lo demuestra en la entrevista que nos concedió.

El diseñador grancanario, Arcadio Domínguez, con una de sus famosas Arcadinas. / Foto: José Tándem.
El diseñador grancanario, Arcadio Domínguez, con una de sus famosas Arcadinas. / Foto: José Tándem.

Acaba de celebrar sus diez años en el mundo de la moda. Mirando hacia atrás, ¿cómo recuerda al Arcadio Domínguez de los inicios?

-Lo recuerdo todo de los inicios, y como suele pasar con mucha ternura y cierta nostalgia. Todo era muy emocionante. Pero no hecho de menos nada porque la etapa actual también merece ser vivida con tus sus emociones. Y en esto estoy ahora mismo.

-¿Cuál fue su primer diseño?

-No hace falta hacer mucha memoria porque sigue estando muy presente. Fue una camiseta con unas manoletinas pintadas a mano y un lacito rosa cosido encima, un regalo para mamá. Habían nacido las Arcadinas, pero todavía no lo sabía.

Las Arcadinas seguirán marcando la nueva temporada del diseñador. / Foto: José Tándem.
Las Arcadinas seguirán marcando la nueva temporada del diseñador. / Foto: José Tándem.

-¿Cómo llegó a formar parte del colectivo Moda Cálida y en tan poco tiempo dar el salto a nivel internacional?

-Empecé en 2003 mi carrera como becario del Programa Gran Canaria Moda Cálida primero y después adscrito como diseñador. Ese mismo año presenté mi primera colección en la Semana Internacional de la Moda de Madrid (SIIM). Recuerdo que preparé todo con muchas ganas y con poco dinero, con unas prendas pintadas a mano en la que las protagonistas eran las flores. Previo a este desfile, chequeando toda la colección, veía que faltaba algo. Me acordé de la camiseta que le hice a mi madre con las Arcadinas y la llevé. Fue todo un éxito. Ya en 2008, tras cinco años presentando mi trabajo en Madrid, decidí hacerlo en la Semana de la Moda de París por pura evolución, y ya empezamos a exportar.

-La pintura siempre ha sido un referente en sus colecciones y parte de su éxito…

-La pintura es un referente en mi vida. Que me acompañe en mi trabajo como diseñador forma parte de la honestidad con la que hago todo. Es, además, el principal motivo por el que sigo diseñando. Sin duda es algo muy característico en mi producto, y cualquier emoción que despierte éste probablemente se lo debe a la pintura. Entiendo la creación como algo global, que se materializa sobre soportes muy distintos. En esta línea la inspiración la encuentro en cualquier cosa que me resulte bella, fascinante, misteriosa. Cualquier imagen puede resultarme inspiradora. Y las imágenes me llegan básicamente de la literatura y del arte.

Detalle de un sombrero con las graciosas Arcadinas, pieza de su nueva colección. / Foto: José Tándem.
Detalle de un sombrero con las graciosas Arcadinas, pieza de su nueva colección. / Foto: José Tándem.

-¿Hay musas para su inspiración?

-Me considero un diseñador con musas. Cuando diseño ropa siempre estoy pensando en vestir a alguien con nombre y apellidos: Tania Ladeiro, mi modelo fetiche y una de mis grandes amigas. Mi forma de trabajo es crear el diseño sobre un patrón, ya que me imagino esa ropa en alguien que quiero o admiro. No entendería poder diseñar de otra manera.

-Se ha atrevido con casi todo, desde camisetas, a ropa íntima, complementos, hogar, bebés e incluso baño… ¿Qué otros proyectos le gustaría hacer?

-Como decía antes, la creación es algo global. Necesito explorar constantemente soportes nuevos, materiales distintos, otros usos. Arcadio Domínguez es una firma de moda que habla en primera persona. Y yo, Arcadio, necesito contar mi estética, mi forma de entender las cosas.

-¿Sigue pintando de manera artesanal sus diseños?

-Hasta el año 2008 aguanté toda la producción de forma artesanal. Pintaba todas las piezas solo y pasaba hasta 12 horas realizando este trabajo. A partir de entonces la producción se disparó y ya fue imposible. Ahora tengo un equipo y ya trabajamos con print que se estampan en las telas con vinilos y demás  materiales. No obstante, sigo manteniendo el servicio de pintar a mano mis colecciones exclusivas y por encargo.

El diseñador apuesta por la lencería en su colección para 2014./ Foto: José Tándem.
El diseñador apuesta por la lencería en su colección para 2014./ Foto: José Tándem.

-¿Qué novedades presentará el armario de Arcadio Domínguez para la próxima temporada?

-Las Arcadinas siguen siendo protagonistas en mi trabajo, y seguirán colándose en todo tipo de productos. La línea de baño será la nueva apuesta para la próxima colección de primavera-verano 2014, junto a la presentación de los compañeros de mis niñas. Aparte ya estoy trabajando en la temporada de otoño-invierno 2014-2015, la cual tengo intención de presentar a principios del próximo año en una plataforma internacional de moda que se celebrará en la Península.

-Comenta que las Arcadinas tendrán compañía, pero ¿no ha pensado crear un nuevo icono para sus diseños?

-El lifestyle es nuestro objetivo. Decía Chanel que las modas pasan, y que solo el estilo permanece; y en esa línea todo me parece posible. En la empresa siempre tenemos ese debate con las Arcadinas, si seguir insistiendo en este print estrella o cambiarlo. Pero, de momento sigo con ellas aunque esté investigando por otro lado.

-La crisis ha tocado de lleno al sector de la moda ¿Se ha visto en la necesidad de reducir costes produciendo en terceros países, por ejemplo, como han hecho otros diseñadores?

-Creo que si reducir costes supone explotar las desigualdades sociales, no es la solución y se convierte en un problema infinitamente mayor. Por el contrario se trata de aprender a consumir responsablemente, de hacerlo con sostenibilidad. Cuando comencé empecé produciendo en Madrid, y posteriormente en Toledo, porque en Canarias no había talleres especializados. Pero como la producción siguió creciendo terminé en Portugal, donde además la calidad del algodón que utilizo en mis creaciones es muy buena. No obstante, estoy intentando traerla hacia las Islas, en especial la nueva línea de baño en la que trabajo porque quiero tenerla controlada y mimada. Es muy importante para mi respetar el oficio y a todos los que trabajamos en él, y para esto debemos pagar por la ropa lo que vale. Porque la ropa la hacen personas, vivan donde vivan. Para hacer un producto competitivo hoy debemos exigirnos más en diseño y en calidad, aprender a seducir con nuestro trabajo y huir de la venta histérica. Lo otro es tirar piedras sobre nosotros mismos y destrozar la industria, con todo lo que eso conlleva y de lo que no siempre somos conscientes.

La línea femenina de baño es la apuesta de Arcadio Domínguez para el próximo verano. / Foto: José Tándem.
La línea femenina de baño es la apuesta de Arcadio Domínguez para el próximo verano. / Foto: José Tándem.

-¿Considera que la moda es vanidad o arte y que la elegancia es cuestión de dinero?

-La moda posee una parte indiscutiblemente artística en cuanto a su capacidad creativa, pero es ante todo industria. La elegancia es un concepto inmensamente subjetivo y abstracto. Para mí es eficacia y sencillez mientras que otros la entienden muy decorativa. Pero no la relaciono con la ropa, sino con la actitud, y eso no se compra.

¿Cómo ve la evolución de la moda en España con tantas nuevas firmas? ¿Hay mercado para todos?

-Todo lo nuevo es muy positivo, porque va mostrando nuestra evolución social. Tenemos muchas cosas que contar y nuestra cultura se desarrolla un poco más con cada nueva propuesta y nos enriquece como pueblo. Creo que hay mercado para todos si atendemos a la gran diversidad de los consumidores. El truco está en atender a las minorías, desarrollar un modelo más exclusivo y trabajarlo con gusto y con pasión. El oficio lo merece.

Cadena para gafas con las famosas Arcadinas. / Foto: José Tándem.
Cadena para gafas con las famosas Arcadinas. / Foto: José Tándem.

-¿Canarias es una barrera para que la moda hecha en las Islas pueda abrir mercado?

-Sí, supone una barrera importante pero no insalvable. La diferencia con el trabajo que se hace en cualquier otra parte de España, es que tenemos que presentar un producto muy competitivo en cuestiones de diseño y calidad porque en el resto de los factores no es competitivo.

.¿Abrir tienda propia está en mente o el futuro es Internet?

-La tienda propia es un fantasma que me persigue desde hace mucho tiempo. Supongo que cuando estemos preparados ocurrirá, como ha pasado todo en mi vida, casi sin darme cuenta. La tienda online sin embargo ya es una realidad para los próximos meses.

Bikini con falda a juego de la colección 2014. / Foto: José Tándem.
Bikini con falda a juego de la colección 2014. / Foto: José Tándem.

-¿La colección para hombre es otro asunto pendiente?

-Crear moda para el hombre es uno de mis mayores retos, pero mi problema es que diseño un producto muy femenino y no lo veo adaptado al público masculino. He realizado tres colecciones de hombre pero no tengo intención de centrarme en este campo. No obstante, sí trabajo por encargo para los clientes fieles que me lo piden.

-¿Y Nueva York?

– Esta ciudad es otro de mis retos y sería el siguiente escalón de mi carrera. Estamos estudiando posibilidades para introducir la firma allí y es algo que no descarto, pero de momento sigue siendo algo pendiente.

-¿A Arcadio Domínguez cómo le gusta vestir?

-Yo soy muy práctico a la hora de vestir, me gustan las prendas cómodas y eficaces que me sienten bien, y es donde más esfuerzo invierto a la hora de comprar. Tengo poca ropa pero muy escogida: jeans, chinos, camisetas, chaquetas. Solo uso colores neutros y pocos complementos. Nada complicado. Necesito que el vestirme no suponga un conflicto diario.

-¿Y cuándo no diseña qué le gusta hacer?

-Me encanta estar con mi gente, hablar por los codos con un café delante, leer mucho e ir al cine con todos sus rituales. Pese a lo absorbente que es este trabajo uno de mis mayores logros consiste en haber aprendido a desconectar y disfrutar del ocio como lo hacía antes.

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