FIRMAS Juan Velarde Sin categorizar

Sigfrid Soria, el ‘justiciero’ contra los escraches. Por Juan Velarde

El PP de Canarias ha decidido quitar a Sigfrid Soria todos los cargos que tenía en la formación. Este ex diputado se lució en la red social Twitter con unos mensajes en los que advertía que pensaba devolver cualquier tipo de agresión que él o su familia recibiesen por parte de los miembros de estos colectivos antidesahucios. Es decir, que escraches no iba a consentir ninguno. En este punto podemos convenir que el ex parlamentario tiene razones para quejarse de una acción que traspasa lo límites de lo legal, pero tampoco se puede actuar como un mamporrero, como el chulo del bar de la esquina, y decir que te vas a liar a guantazos. No, muy mal, señor Soria.

20130411180740-sigfridsoria.jpg
Precisamente, si nos quejamos de la virulencia verbal, del acoso psicológico de unas personas que se gastan todo en folletos y pegatinas para marcar la vivienda de un político del PP, lo que no puede hacerse es tomarse la justicia por su mano. Hay algo, señor Soria, que se llaman comisarías de policía y que, aunque usted no lo crea, se dedican a la protección del buen ciudadano, a controlar cualquier desviación del orden público. Si los ánimos ya están caldeados, no se ponga usted a caldearlos más, no me sea usted un mamporrero de cuarta división.

Lo peor es que Sigfrid Soria ha optado por la peor táctica posible, la de insistir en el error. Es decir, escribes los tuits y, al rato, a sabiendas de que ya es una bestialidad lo que has escrito, atiendes a una emisora de la importancia de la SER, la número uno en audiencia de España y no sólo insistes en la bestialidad, sino que además le das mayor carga, mayor énfasis a la cuestión. ¿Resultado? Que todos los programas con tertulias políticas te han dedicado un buen rato a hablar sobre tu ’prosa’ y a dejar constancia de los ejemplares que tiene el PP en las Islas. Una campaña de promoción que parecía hecha por el propio enemigo.

El PP, en este caso, ha actuado con celeridad para quitarle todo tipo de responsabilidad al caballerete en cuestión después de ver el revuelo que se ha montado en la red y en los medios de comunicación más importantes del panorama informativo nacional. Lo importante y lo interesante es que este buen señor no vuelva a tener un solo cargo en el partido, al menos hasta que no tenga claro que no puede dar rienda suelta a los instintos más primitivos. En algo se tiene que notar que somos seres racionales y no elefantes que entran en estampida por una tienda de porcelana.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario