Sin categorizar

Entre Islas Airways y Aerocanarias

Juan Carlos Díaz Lorenzo/Foto: Tave Myliu.-Es posible que Islas Airways vuelva a volar en algunas líneas interinsulares a partir del próximo mes de mayo. Es una buena noticia para las comunicaciones aéreas de Canarias, si es que finalmente sucede así. Ojalá, insistimos, pues ya hemos probado la medicina con la que la marca comercial Binter Canarias ha atendido a su clientela en régimen de monopolio de facto durante los últimos seis meses.

Nos da igual que se llame Islas Airways o que sea otra compañía con la debida fiabilidad y seriedad la que irrumpa en los cielos canarios y permita a los pasajeros elegir para sus desplazamientos. Durante este tiempo, Binter ha demostrado el poco aprecio que siente por el público en las actuales circunstancias con la aplicación de tarifas abusivas, que últimamente ha suavizado un poco en algunas franjas horarias, ante el clamor y el malestar que existe en contra suya.

No debemos olvidar algunos parámetros importantes que concurren en estos momentos. Existe una notable contracción en el transporte aéreo y la estructura de costes –combustible, seguros, leasing de aviones, tarifas aeroportuarias…– se mantiene sin grandes cambios, a excepción de los salarios de las tripulaciones, que han bajado sustancialmente. Los tiempos de los pilotos con sueldos elevados hace tiempo que se han acabado. Al menos en Canarias. De hecho, Naysa y Canair son dos “low cost” salariales. Y algo más: las navieras han dado una vuelta de tuerca al transporte marítimo bajando tarifas, de modo que en algunas líneas es una opción absolutamente factible ante la carestía del transporte aéreo.

Ojalá Islas Airways recupere la confianza de sus pasajeros –asunto muy importante– y la compañía consiga mantener su presencia y cuota de ocupación en las líneas interinsulares. Intuimos que les espera un trabajo titánico y nos alegramos por partida doble: por los usuarios y, especialmente, por la plantilla de la empresa, que ha sufrido lo indecible. Por lo que leemos, no habrá movimientos sin el visto bueno de un bufete de abogados que ha puesto orden y coordina las acciones legales oportunas.

Escuchamos también ecos del posible nacimiento de Aerocanarias, que parece ya no quiere comerse el universo con una abultada inversión de 40 millones de euros, como inicialmente se había comentado. Es típico que las primeras noticias sean las de volar a todos lados desde Canarias, como si fuéramos el centro del mundo. Ojalá fuera así. Otro gallo nos cantaría, aunque es de advertir que este negocio hay que entenderlo y tener mucho cuidado con los movimientos que se hacen, pues cualquier anomalía pasa factura y en muchos casos supone el final de la experiencia.


Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario