FIRMAS

Con los pies en el suelo. Por Paulino Rivero

Días atrás tuve la oportunidad de explicar en el Parlamento de Canarias las nuevas decisiones que vamos a tomar en el Gobierno para, conscientes de las enormes dificultades que están afrontando miles de canarios, aliviar la situación de quienes peor lo están pasando. Aludí en la Cámara autonómica, y hablo en estas líneas, de los canarios que están en paro, de los que no tienen recursos para hacer frente a los gastos básicos, de los que aguardan por una intervención quirúrgica, de los que se enfrentan a impagos de hipotecas o de los que ni siquiera tienen vivienda.

Las comunidades autónomas, lo dije en el reciente Debate sobre el Estado de la Nacionalidad, no tenemos capacidad para acabar con la crisis aportando soluciones estrictamente locales. Aún así, no nos cruzamos de brazos.

No miramos hacia otro lado. Muy al contrario, además de impulsar medidas que ayuden a generar economía y empleo, multiplicamos esfuerzos y recursos para estar al lado de los que menos tienen. Nuestro margen de actuación es limitado, pero con las herramientas que tenemos a nuestro alcance estamos dando pasos, echando una mano, ayudando a salir adelante a miles de canarios. Estamos trabajando duro para garantizar la cohesión social del Archipiélago, para combatir las fracturas sociales. Estamos promoviendo iniciativas que aceleren la recuperación económica y ayuden a crear puestos de trabajo.

En esa dirección, el martes pasado hemos asumido el compromiso de reforzar las medidas que ya están en marcha con un decálogo de actuaciones que tienen por objeto, precisamente, atacar los efectos más virulentos de la crisis y evitar que miles de ciudadanos se queden en la cuneta de la marginación social. La meta es profundizar en el trabajo que venimos realizando en los últimos años para proteger a la parte más frágil de nuestra sociedad, a aquellos que menos tienen.

Anuncié, por ejemplo, un plan de empleo social que, en colaboración con los ayuntamientos, permitirá la contratación de personas que formen parte de familias que no tengan a ninguno de sus miembros trabajando.

En este orden de cosas, cabe recordar que en políticas de empleo y formación 112.000 personas han sido beneficiarias en 2012. Es más, estamos en un proceso de modernización y adaptación hacia el nuevo modelo de Servicio Público de Empleo definido en la reforma de las políticas activas de empleo, basado en un tratamiento individualizado (criterio de personalización), de atención a todos sus usuarios y estructurado a través de un catálogo de servicios de empleo.

Los datos dan muestra de los pasos que vamos dando en el buen camino. En torno a 11.000 personas accedieron a un empleo en 2012 a través de contratación directa temporal, programas que combinan formación y empleo en condiciones especiales (escuelas taller), ayudas para el autoempleo y actuaciones específicas para personas con discapacidad.

Nos preocupa el empleo, y nos preocupan los enormes problemas que están sacudiendo a tantas familias, de ahí que tengamos previsto un plan escolar que permitirá que 132 colegios públicos canarios impartan clases de refuerzo de idiomas en verano y, algo sencillamente vital, que abran los comedores.

Como se demuestra con ésta y otras iniciativas, en educación estamos haciendo los deberes. Las políticas educativas que venimos aplicando -base de una educación de futuro- muestran ya destacados logros que respaldan nuestra gestión. Ejemplos hay muchos, pero deteniéndonos en alguno cabe recalcar que por primera vez hemos situado la tasa de abandono escolar temprano por debajo del 30% -tal y como refleja la última Encuesta de Población Activa-.

A pesar de haber dejado de percibir del Estado 372 millones de euros en financiación para la educación pública, y 40 millones del plan de infraestructuras, hemos reestructurado las rutas de transporte escolar; y, atendiendo al mismo o superior número de alumnado y sin aumentar el gasto en transporte, hemos reducido en cerca de un 16 % el precio de 411 rutas.

En esta línea de trabajo, también hemos mejorado las actividades extraescolares de apoyo al aprendizaje gracias a la gestión de 595 subvenciones a las AMPAS, y en lo referente a infraestructuras, hemos iniciado la construcción de 15 nuevos centros educativos y atendido obras correspondientes al RAM en 250 centros.

He dicho, y mantengo, que el Gobierno que presido tiene a la justicia social que garantizan las políticas sociales y los servicios públicos en lo más alto de su agenda. Así se entiende que, con esa premisa, sigamos volcándonos en materia de vivienda, y que vayamos a añadir 900 inmuebles a las 16.500 que ya ofrecen alquileres sociales de entre 2 y 100 euros.

Hemos mantenido la ayuda al alquiler a alrededor de 11.000 familias canarias con ingresos inferiores a 11.000 euros, la mayoría de las cuales pagan apenas diez o quince euros por sus casas. En 2012 se entregaron 313 viviendas y estamos en disposición de entregar otras 401.

Aquellas viviendas que se construyeron para ponerlas a la venta se están reorientando y se disponen en alquiler, con la posibilidad de la opción a compra en el caso de que mejoren la coyuntura económica y las condiciones de los créditos hipotecarios.

En total, estamos apoyando el alquiler de 16.000 familias canarias.

No se quedan ahí los esfuerzos. También en sanidad estamos dando pasos, centrándonos en el mantenimiento de la actividad asistencial -incidiendo en los procesos de mayor urgencia y gravedad, para garantizar que los pacientes más graves o con procesos sobrevenidos sean atendidos con prioridad- o, entre otras líneas de actuación, en el mantenimiento de las actividades de promoción de la salud y prevención de la enfermedad -como las estrategias y las campañas de salud pública-, herramientas imprescindibles para reducir la incidencia de enfermedades de gran prevalencia.

Además, seguimos avanzando en la aplicación de un conjunto de medidas de contención y racionalización del gasto público que evite o minimice las graves consecuencias que la crisis sí está teniendo en servicios de salud de otras comunidades autónomas -como son el cierre de centros sanitarios, la privatización de hospitales o el despido de empleados públicos-.

Como anuncié días atrás, asumimos el compromiso de un plan de choque contra listas de espera, con la contratación de 140 profesionales para que desarrollen su actividad en el turno de tarde, de forma que puedan abrirse los quirófanos en ese horario. Además, si el Estado flexibiliza el objetivo de déficit para este año, se destinarán parte de los recursos liberados para reforzar las medidas que permitan reducir las listas de espera.

Son medidas, éstas y otras de las que informé al Parlamento, que tienen su razón de ser en miles de canarios afectados por una crisis que entorpece el objetivo de generar oportunidades.

Son algunos ejemplos de las actuaciones que hemos puesto en marcha el último año y que ahora, con estas nuevas medidas de marcado carácter social, se reforzarán adecuadamente.

Somos plenamente conscientes de la realidad de miles de canarios, de sus demandas y necesidades, y por eso hemos tomado y seguiremos adoptando cuantas medidas estén a nuestro alcance para aliviar su situación. A la vista está, el Gobierno que presido tiene los pies en el suelo, trabajamos pegados a la realidad. Ahora bien, siendo así no renunciamos a ser ambiciosos al trazarnos metas que generen trabajo, confianza e ilusión.

Es hora de que el Estado asuma la parte de responsabilidad que le corresponde. Hora de que comience a saldar la deuda que mantiene con todos los canarios, permitiéndonos así un mayor margen de maniobra para abordar las políticas sociales.

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