FIRMAS

Soluciones. Por Joaquín Hernández

Una asidua lectora de mis artículos de opinión, militante activa de izquierdas de toda la vida, me recrimina que mis opiniones vayan  dirigidas a censurar todo y más de lo censurable con el agravante  que nunca aporto ninguna solución. No le falta la razón a la señora comunista, los articulistas arremetemos con  fuerza y no siempre con lógica y menos al gusto de todos, contra el sistema establecido. Lo cierto es que gracias a ese estado de opinión generalizada (exceptuando los “negros” y “pringaos de siempre) la sociedad está más informada de la gentuza que le rodea y está al mando del futuro, vida y miserias de la gente. Tampoco nos pagan por dar soluciones, para dar y buscar soluciones están esas decenas de miles de personas, hombres y mujeres de nuestro país, dedicadas al “noble” y “leal” oficio de político/a, que cobran una pasta gansa, con gastos pagados, y toda clase de beneficios inherentes a su cargo y dedicación en “pro de la humanidad”. Esta casta, la de los políticos, son los que están obligados a buscar y encontrar las mejores soluciones para que el pueblo que les ha votado en las urnas tenga una vida más segura, cómoda e incluso placentera. Los periodistas no cobramos por dar soluciones si acaso por denunciar las tropelías, corruptelas y robo con premeditación y alevosía que nos hace el Gobierno anterior presidido por el bisoño José Luis Rodriguez Zapatero y el actual presidido por el impresentable Sr. Rajoy y su fauna depredadora.

No se trata de no tener soluciones, al   fin y al cabo vivimos en un mismo lodo y no voy a escurrir el bulto para aportar mi humilde grano de arena. Soluciones haberlas hay, como las brujas. En éste sentido voy a dar unas cuantas, que están consensuadas por muchos analistas económicos, sociales y financieros  fuera  y dentro de España. Es evidente que el actual sistema político, aun siendo el menos malo, no es ni por asomo lo que esperábamos la inmensa mayoría de los españoles que votamos por la constitución y un nuevo Estado de derechos y libertades y es precisamente ese desencanto el que nos obliga a:

1º) Convocar un referéndum para cambiar la Constitución creada en 1.978

2º) Incluir derechos fundamentales como la sanidad, el trabajo, la vivienda, la educación  y la cultura como prioridades ineludibles. No solamente como propósito, también como una realidad  incuestionable.

3º) Crear una España de Estados Federados, abolir la monarquía parlamentaria y crear la Republica Española de Estados Confederados, invitando a Portugal a participar en el proyecto de una Iberia más fortalecida dentro del marco de la Unión Europea. Desaparecer las autonomías creando un nuevo sistema de Estados Federados con mayor autogestión en todos los aspectos, excepto en lo concerniente a la unidad territorial de la nueva España.

4º) Separar la justicia del trípode de gobierno. Una justicia libre y soberana que, incluso, legisle según demande la ciudadanía y a favor de todos, que ejecuté las leyes para todos, por todos y en contra de todos los que inflijan las mismas. Una justicia acorde con los tiempos modernos, ágil, dinámica, independiente, eficaz  y gratuita para todos, con un Consejo Superior del Poder Judicial elegido por Jueces, Fiscales, Abogados, etc. que garantice una justicia de igualdad ante la Ley para todos y cada uno de los ciudadanos integrantes de la Republica de Estados Confederados de España.

5º) Cambiar el Senado como cámara obsoleta, creando un nuevo Senado que convoque a todos los Estados Confederados y que funcione como Organismo Superior al propio Parlamento o Congreso de los Diputados.

6º) Modificar la actual Ley Electoral, listas abiertas, una persona un voto, acabar con el bipartidismo al mismo tiempo crear una nueva Ley de Financiación de Partidos Políticos. Una persona que se dedique a la política deberá tener en cuenta que su mayor recompensa es sentirse como pieza fundamental del engranaje de la sociedad. Su sueldo y demás gastos de representación estarán adecuados al de un profesional, nunca superior a tres veces y medio el suelto mínimo interprofesional. Al igual que el resto de los ciudadanos estarán sometidos a los jueces y tribunales ordinarios, sin foros que pudieran beneficiarlos, desde el Presidente de la Republica hasta el último de la lista menos votado.

7º) Cambiar, drásticamente, el sistema financiero español, el Banco Central por un Banco Federal con competencia en todo el Estado. Al mismo tiempo crear el Instituto de las PYMES para impulsar el desarrollo de nuevas empresas y creación  de tejido productivo, que incentive la investigación y desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, creando créditos a largo plazo y bajo interés para los impulsores de empleo.

8º) Renegociar la deuda del Estado, rebajando intereses y aumentando el plazo de liquidación de los prestamos. Participar cada ciudadano en la Deuda Pública, con una aportación acorde con los ingresos de pensionistas o trabajadores, empresas, empresarios y autónomos incluidos los políticos y funcionarios. De forma que no tengamos que depender de las agencias de clasificación o buitres financieros carroñeros. Dependeríamos de nosotros mismos y también seriamos los beneficiarios del 1% de interés por nuestra aportación en la compra de la deuda. Solamente en disminución de intereses ahorraríamos en un año unos 40.000 millones de euros.

9º) Urgente es la creación de puestos de trabajo, la reactivación de la economía productiva y del consumo. Primero se necesita dar confianza al capital privado y facilidades en los dos  o tres primeros años de puesta en marcha del negocio, por ejemplo la reducción del tipo impositivo de la Seguridad Social de las empresas, una subvención a pagar en 5 años con un periodo de carencia de 3 años y un interés del 2% a la creación de un mínimo de puestos laborales, a la renovación de infraestructuras y a la exportación. La inversión del Estado nacionalizando empresas de interés social y público como la electricidad, el  agua, el gas.

Podría continuar con una lista interminable de lo que muchos llamamos soluciones de emergencia para una España moribunda y en coma. Está clarísimo que viajamos hacía ninguna parte, pero admitiendo que viajamos lo hacemos para atrás retrocediendo en el tiempo y perdiendo cualquier derecho conseguido con sangre, sudor y lagrimas. La política de lo absurdo en que nos tienen inmersos personajes siniestros y mediocres como es el Gobierno de un país llamado España, que ha perdido toda su identidad y soberanía entregada cobardemente a la Señora Merkel y su troika, nos está costando millones de personas en la pobreza y cada día más desesperanza en un futuro incierto no sólo para nosotros también para los que nos rodean.

Espero, querida lectora, seguir en otros artículos mi perspectiva sobre una nueva España que tal vez, nosotros, no podamos ver lograda. Una cosa es cierta y verdadera, con este bagaje vamos directos al caos y a la rebeldía popular.

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