FIRMAS Juan Velarde

Vuelve el gran Rafa Nadal. Por Juan Velarde

Vuelve por sus fueros. Rafa Nadal acaba de ganar hace unos minutos la final de Indian Wells a su amigo Juan Martín del Potro, un partido reñido, en la que ambos tenistas han tenido sus opciones de decantar la final a su favor, pero el de Manacor está que se sale desde su recuperación. Perdió la final de Viña del Mar, en Chile; pero en Brasil, México y ahora en Estados Unidos vuelve a ser el tenista que solía ser y además con muchas esperanzas de cara a la temporada de tierra batida y con la vista puesta, cómo no puede ser de otra manera, en Roland Garros, donde es el rey, el emperador y, como diría Pep Guardiola (‘El puto amo’, con perdón).

Cierto es, para no llamarnos a engaño, que Nadal viene de una lesión importantísima, posiblemente la más grave en su carrera y que le hizo perderse nada menos que Wimbledon, US Open, Juegos Olímpicos de Londres, el Másters o la final de la Davis, eso en 2012 y súmenle el Open de Australia de 2013. De momento, ha respondido sobradamente en estos torneos de menor entidad y, especialmente, hay motivos para la ilusión tras imponerse en pista dura en el partido contra el tenista argentino, pero queda por ver y comprobar cuál será su resistencia en torneos de mayor duración en esas más de dos semana donde tendrá a seis o siete rivales a los que enfrentarse. ¿Resistirá su rodilla?

Lo bueno, lo excepcional de Rafa Nadal es que ahora salta a las canchas con una ilusión mayor si cabe que la que tenía hace un año. El deportista balear siempre ha mostrado su mejor cara dentro y fuera de la pista, pero posiblemente debido a ese contratiempo físico que le tuvo alejado casi ocho meses del circuito es como si hubiesen provocado en él muchas más ganas de retomar el contacto con la raqueta, con las bolas y, sobre todo, de disfrutar de unas gradas que se abarrotan para volver a disfrutar con el juego del manacorí.

La única pena que debe quedarle a Rafa es que no tendrá este año oportunidad de estar con el equipo español de Copa Davis, salvo que le seleccionen para el partido de repesca del mes de septiembre, donde España se juega la permanencia en la máxima categoría. En función del rival, no me extrañaría que el capitán de la Davis tirase de experiencia y de dos puntos seguros tras el fiasco ante Canadá. Pero buen, antes viene París y la capital francesa aguarda a ver un año más en lo más alto al rey Nadal encumbrándose cada vez más alto.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario