Sin categorizar

Cada hogar gasta al año una media de casi 4.400 euros en comida y bebida

Consumer.-El poder adquisitivo del consumidor se hunde: los problemas financieros del país se están convirtiendo en una soga que aprieta con fuerza su cuello. Y lo que es peor, parece que la situación no mejorará a corto plazo; suben los precios de los servicios básicos como la luz o el transporte; se disparan los impuestos y las tasas (muy por encima de la inflación) y un largo etcétera. Por más números que hagan las familias, hacer frente a los gastos es cada vez más difícil. Aun así, la alimentación con crisis o sin ella, sigue siendo una de las prioridades del presupuesto familiar.

En cifras, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto medio por hogar fue en 2011 de 29.482 euros, un 3,5% menos que en 2006. De ese presupuesto medio, los productos alimenticios y las bebidas no alcohólicas suponen un 14%, la segunda partida más importante solo por detrás de vivienda, agua, electricidad y combustibles.

CONSUMER ha querido investigar a fondo cuánto gastan las familias españolas en alimentación y cómo ha evolucionado ese gasto desde 2006. Para realizar este análisis, se han utilizado microdatos del INE que aportan información sobre 70 categorías de productos alimenticios. Este análisis en profundidad se realizó en 17 comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Principado de Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Comunidad Foral de Navarra, País Vasco y La Rioja.

En conclusión, la comida y la bebida son necesidades básicas por las que cada hogar realiza un desembolso medio de casi 4.400 euros y cada persona, cerca de 1.700 euros. La carne es el producto estrella al que se destina más dinero (un 23% del presupuesto va a parar a sus diferentes modalidades) y los espirituosos y licores al que menos (no llega al 1%).

Quienes más dinero invierten en alimentación y bebidas son los vascos, casi 5.000 euros por hogar. Al contrario, la comunidad autónoma extremeña es la que menos dinero destina: cada hogar una media de casi 3.800 euros.

La evolución del gasto en alimentación en estos cinco años ha sido negativa: la inversión media por hogar ha disminuido un 3%, mientras que por persona ha aumentado casi un 2%. Por tipo de producto, se hallaron importantes diferencias: mientras el presupuesto medio familiar de los aceites y grasas cae cerca de un 40%, el del café, el té y el cacao crece nada menos que un 24%.

Casi 4.400 euros al año

Cada hogar gastó en comida y bebida una media de 4.361 euros. En cinco años, este presupuesto ha disminuido un 3% y la evolución de la inversión familiar en alimentación no ha sido constante: en 2007 creció, al año siguiente comenzó a mermar, en 2009 se producía un importante descenso hasta que en 2010 y 2011 ha mejorado, eso sí muy tímidamente. En este sentido, el IPC entre 2006 y 2011 se incrementó un 12% en los alimentos y las bebidas no alcohólicas y un 54,6% en bebidas alcohólicas y tabaco.

Pero las familias españolas no solo han disminuido su gasto en alimentación. Desde 2006, también han decrecido las partidas que destinan a los artículos de vestir y calzado (un 24%); al mobiliario, equipamiento y otros gastos de la vivienda (un 23%); transportes (un 22%); hoteles, cafés y restaurantes (un 12%); ocio, espectáculos y cultura (un 11%); y otros bienes y servicios como cuidados personales, joyería y bisutería y seguros (un 8,5%). Curiosamente, hay otras que han aumentado como vivienda, agua, electricidad y combustibles (un 22%); la enseñanza (un 12%); las bebidas alcohólicas y el tabaco (un 9%) y salud (un 0,9%).

Carne: en lo más gastamos

La carne es el producto en el que más invirtieron las familias españolas. En concreto, este alimento concentra el 23% del presupuesto destinado a la alimentación y su gasto se distribuye de la siguiente manera: en primer lugar, charcutería, después carne de ave, le sigue la de bovino, la de porcino y en último lugar, los despojos y casquería.

Al gasto en carne, le siguen el pan y los cereales con un 15%. Alrededor de un 12% del presupuesto total de las familias se destina a leche, queso y huevos, y también al pescado. Rondando el 9% se encuentra la partida de las frutas y las hortalizas (incluyendo patatas y otros tubérculos) y el 5%, las aguas minerales, bebidas refrescantes y zumos. Por último, al resto de categorías de productos se destina menos del 4%. Con estas cifras, queda claro lo diferente que en muchos casos son la teoría de la práctica: las recomendaciones dietéticas pasan por comer a diario verduras, frutas y hortalizas, dar prioridad al pescado frente a la carne o el consumo ocasional de queso. Pero todo ello no se refleja como debiera, en el ranking de productos en los que más gastamos.

En cifras, los hogares españoles destinaron una media de 1.024 euros al año a la compra de carne, 655 euros al pan y a los cereales, 531 euros a la leche, queso y huevos, 506 euros al pescado, 397 euros a las hortalizas (incluyendo patatas y otros tubérculos), y 393 euros a la fruta. Además, las aguas minerales, bebidas refrescantes y zumos se llevaron del presupuesto total medio por hogar 205 euros; el azúcar, las confituras, la miel, el chocolate, la confitería y los helados suponen una media de 170 euros; y los productos alimenticios no mencionados anteriormente (salsas y condimentos, sal, especias y hierbas culinarias; sopas, preparados para postres y levadura; alimentos para bebé y productos dietéticos) 136 euros. Por último, en el resto de categorías de productos se invierten menos de 100 euros: 98 euros a los aceites y grasas, 78 euros al café, té y cacao; 76 euros a los vinos; 62 euros a las cervezas y 29 euros a los espirituosos y licores.

Muy poco en aceite

Desde 2006 y hasta 2011, la inversión familiar media en este tipo de productos también ha evolucionado: en dos de cada cinco tipos de productos decreció. Son curiosas las tendencias contrarias de dos de las categorías de alimentos: el presupuesto medio familiar de los aceites y grasas cae cerca de un 40%, mientras que el del café, té y cacao aumenta un 24%. También sube el desembolso medio destinado a las salsas y condimentos, sal, especias y hierbas culinarias; sopas, preparados para postres y levadura; alimentos para bebé y productos dietéticos, un 19%.

Es en el periodo entre 2008 y 2011 cuando el presupuesto de casi todos los productos (excepto el café, el té y el cacao) disminuye. De media, esta caída se cifra en un 9%, frente al 1% del periodo 2010-2011. Durante esos tres años (hasta 2011), las mayores caídas en la inversión presupuestaria familiar media se dan en los aceites y grasas (un 24%), en los espirituosos y licores (un 15%), en leche, queso y huevos (un 13%) y en la carne y las frutas (un 10%). En este sentido, cabe destacar que los aceites y las grasas ya bajaron un 21% su inversión durante el periodo desde 2006 a 2008, mientras el resto de productos crecía.

¿Dónde se gasta más?

Por regiones, se hallaron diferencias importantes en los presupuestos familiares destinados a alimentación. La comunidad autónoma cuyas familias más invirtieron en 2011 fueron las del País Vasco. Allí, cada hogar gastó 4.957 euros de media. Por el contrario, en Extremadura, el gasto medio fue de 3.718 euros, un 33% menos que los hogares vascos.

Por su parte, las comunidades con un gasto medio por hogar superior a la media eran Navarra, Galicia, Cataluña, Aragón, Andalucía, Madrid y Murcia. Además, los cuatro primeros territorios repetían en tener un gasto medio por persona superior a la media, además de Asturias, La Rioja y Castilla y León. Por el contrario, el gasto medio por hogar era inferior a la media en Castilla-La Mancha, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, la Comunidad Valenciana, Castilla y León, Asturias y La Rioja.

Sin embargo, en cada una de las 17 comunidades autónomas estudiadas, se produjeron distintas variaciones: por ejemplo, en Canarias, durante ese periodo de tiempo, el IPC en alimentos y bebidas no alcohólicas creció el 14,6% (la variación más alta), y un 20,5% en las bebidas alcohólicas y tabaco (la más baja).

Alimentación: el presupuesto empequeñece, el IPC aumenta

El gasto medio familiar decreció entre 2006 y 2011 en tres cuartas partes de las comunidades estudiadas. Destaca, en especial, la evolución del presupuesto en alimentación y bebidas de cada hogar en Islas Baleares: cayó un 9%. Por el contrario, en Galicia aumentaba en la mayor proporción, casi un 3%. En cuanto al gasto medio de cada persona, los extremos se encontraban de nuevo en la comunidad balear (disminuyó un 6%) y en la gallega (aumentó un 8%).

En cada una de las 17 comunidades estudiadas, se produjeron distintas variaciones. Por ejemplo, en Canarias, durante ese periodo de tiempo, el IPC en alimentos y bebidas no alcohólicas creció el 14,6% (la variación más alta), y un 20,5% en las bebidas alcohólicas y tabaco (la más baja). Sin embargo, el gasto medio en alimentación por hogar obtenido en la comunidad canaria se sitúa en ambos casos por debajo de la media del estudio. Por su parte, en Navarra se produjo la menor variación del IPC en alimentos y bebidas no alcohólicas, una subida del 9,8%, mientras que en el estudio, el presupuesto medio por hogar se ubica por encima de la cifra global.

Conviene, asimismo, conocer la variación del IPC en País Vasco y Extremadura, comunidades donde se hallaron los gastos medios por hogar más desiguales. En el territorio vasco, con los presupuestos medios más altos, el IPC aumentó un 13,8% en alimentos y bebidas no alcohólicas (entre las variaciones más altas) y de un 52,4% en bebidas alcohólicas (por debajo del índice general en este tipo de productos). Por último, en el extremeño, con las inversiones familiares más bajas, el IPC de los alimentos y bebidas subió un 12,8% (proporción similar al índice general en este tipo de productos) y un 60,2% (la más alta) en bebidas alcohólicas y tabaco.

Por su parte, la evolución desde 2006 del gasto medio por hogar en las comunidades donde se ha destinado una mayor y menor cantidad de dinero. Ha sido positiva en el País Vasco y negativa en Extremadura: mientras el gasto medio por hogar aumentó un 2% en la primera comunidad, disminuyó un 6% en la segunda.

Entre 2008 y 2011, años marcados por la crisis económica, se producen las caídas de presupuesto más importantes: un 9% de media por hogar y un 6% por persona. Por comunidades, destaca especialmente el descenso del gasto medio por hogar en Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Galicia, Extremadura y la Comunidad Valenciana: en todas estas comunidades se movió entre un 10% y un 15%. Parodojicamente, durante los años en que no se oía hablar de crisis económica, los hogares incrementaron su presupuesto medio en alimentación casi un 7% entre 2006 y 2008.

Canarias:

  • Gasto medio por: 4.151,44 euros (7,28% menos que en 2006)
  • Gasto medio por: 1.512,02 euros (1,71% menos que en 2006)

Distribución de la inversión media familiar: RANKING

  1. Carne: 777,68 euros
  2. Pan y cereales: 631,23 euros
  3. Leche, queso y huevos: 622,67 euros
  4. Último: Espirituosos y licores: 28,79 euros

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario