FIRMAS

¡¡¡Absueltas por la protesta que paró el tranvía!!! Por Belén de Vil

¡¡¡¡Bieeeen, bieeeen, genial!!!! Miriam y Conchi Pérez Mendoza, que fueron detenidas y llevadas a los calabozos por participar en una concentración vecinal en Santa Cruz de Tenerife contra ese desastre de reorganización de las guaguas de TITSA, que paralizó el tránsito del tranvía y la circulación rodada durante unas dos horas, el pasado 4 de mayo, han sido absueltas de la falta de desobediencia de las que les acusó la Policía Nacional, y no tendrán que pagar la multa de 90 euros que la Fiscalía pedía para cada una de ellas.

La sentencia se ha conocido este jueves amoroso de ramos de flores para algun@s (¡¡¡y peluches!!!). La alegría de Miriam y Conchi era flipante, que mi guante lo ha vivido en directo. ¡¡Pero si hasta sus abogados alucinaban!! ¡¡¡¡Pues anda que ellas….!!!! Cabe recurso por parte de la Policía pero tras la cagada del atestado policial, no sé, ¿sería un derroche de dinero público?  ¿Ustedes qué opinan?

El caso es que ahí tenemos a las dos, libres de antecedentes penales, de lo que se alegra toooodo el equipo de Belén de Vil, porque aunque es cierto que causaron molestias (no se puede negar), hicieron un ejercicio de valentía “protestante” ciudadana. Que ya es hora, joer.

Vale, imagino a lectores también “protestantes”. Pero vamos con la sentencia, porque el mister Bic duda de que la vayan a leer en la prensa convencional.

La jueza Nuria Navarro, del juzgado de Instrucción 1 de Santa Cruz de Tenerife, ha dictaminado que no hubo una falta de “desobediencia leve” a la autoridad policial, y ello porque la acusación se basaba en que no se quitaron de la vía cuando los polis lo ordenaron para restablecer “el orden circulatorio”.

Pero es que sí se quitaron (je, je, jeee). Lo dijeron, mismamente, los dos agentes policiales que testificaron en el juicio, y que firmaron el atestado, y es que, como pueden leer en el fallo, una de las denunciadas, Miriam, regresó a la calzada, pero fue “para ayudar” a otros vecinos, algunos con bastantes años,  a que fueran a la acera.

Y en cuanto a Conchi, la jueza reconoce que, si bien dijo que no se quitaba del paso de peatones hasta que llegara el concejal responsable del desaguisado guagüero (Dámaso Arteaga muaskkks), o el alcalde (José Manuel Bermúdez), también es cierto que dijo que si se llevaban a Miriam detenida, se la llevaban a ella, con un par, pero sin violencia ni desobediencia, porque los policías nunca le dieron una orden taxativa ni ninguna se opuso a la autoridad.

Vamos, que en ninguno de los dos casos “se advierte “la intencionalidad de desmerecer la función pública representada en ese momento por los agentes policiales”. Es más, dice la jueza, respecto a Miriam, que su actitud no tiene “la entidad suficiente para suponer una consumación de la modalidad delictiva que se está analizando”.

Lean, vean y opinen ustedes (¡¡perdonen la calidad de las fotos, pero más vale un documento atestiguador que nada!!)


Fundamentos sentencia por parar el tranvía. Santa Cruz de Tenerife.Sentencia judicial por parar el tranvía. Santa Cruz de Tenerife.

No deja de ser una p.t.dita que dos personas hayan ido a juicio, aunque sea de faltas, pero juicio al fin y al cabo, por actuaciones que no tienen la gravedad suficiente para el caso. También es cierto que la sentencia llena de ganas de seguir protestando contra ese pufo impuesto desde el Cabildo que es la reordenación de guaguas, que mucho se ha hablado de las que se cambiaban de rutas y horarios, pero poco se ha contado de las ¿no tocadas? y que en vez de pasar cada 10 0 15 minutos, lo hacen cada 20, o 25 minutos. Sin ir más lejos, la 910.

La sentencia no entra en el fondo del asunto, más bien parece que se sacude el muerto de encima. Por ejemplo, no entra en eso básico que dijeron Fernández Arcila y Carlos Mayans, abogados de Conchi y Miriam (por ese orden),  de que por una falta no se puede detener a nadie, y mucho menos, esposar.

Ni en el derecho básico de concentración ciudadana, pero eso es harina de otro costal, que a Miriam y a Conchi les pesa en el cogote la amenaza de una multa administrativa de la Subdelegación del Gobierno, de 450 euros per cápita, por no haber pedido permiso para la concentración, lo que es chocante, ya que el atestado policial no las señala como “organizadoras”.

¡¡¡Si hasta entran de dar las gracias a la poli por el atestado!!! Aimsss.

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