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MODA. Rodrigo Piñeiro, el perfecto glamour. Por Mónica Ledesma

Elblogoferoz / Mónica Ledesma.-En un rincón de su pequeño atelier, los rollos de tela envuelven de fantasía miles de sueños en forma de mujer. La tenue luz de una lámpara refleja el brillo de los alfileres que, enredados entre hilos, esperan ansiosos a enhebrarse entre el glamour. El viento se cuela furtivo a través de la puerta, jugando con las largas plumas de los tocados que cubren de elegancia las estanterías, bajo las que se balancean tules, sedas y brocados en forma de vestidos.

Sobre una pequeña mesa de madera se apilan cientos de bocetos. Estilizadas figuras que parecen querer salir del papel para pasear la sensualidad de los maravillosos trajes que lucen dibujados a lápiz. Sus ojos desprenden alegría y satisfacción cuando observa sus creaciones, mientras sus manos van pasando lentamente por las blancas hojas dibujadas con sus secuencias de moda. Diseños mágicos, perfectos y espectaculares que han convertido a su artífice en uno de los grandes nombres de la moda canaria: Rodrigo Piñeiro.

Gallego de nacimiento, este creativo decidió hace quince años dejar su Coruña natal para fijar su vida y su futuro en Tenerife. “Un tío mío vivía en Puerto de la Cruz y yo siempre venía a la Isla a pasar mis vacaciones. Cuando acabé los estudios de Ingeniería Naval, en Ferrol, decidí hacer las maletas y trasladarme aquí”, recuerda.

Rodrigo Piñeiro posa junto a uno de sus vestidos en su atelier. /Foto: David Domínguez.

El diseñador Rodrigo Piñeiro lleva quince años en Tenerife dedicado al mundo de la moda, donde se ha especializado en trajes de novia, fiesta y tocados

No obstante, aunque su formación inicial fue totalmente opuesta a lo que es hoy su profesión, la moda siempre estuvo vinculada a Rodrigo Piñeiro desde pequeño, pues su madre era modista infantil y sus tías también se dedicaban al tricot. “Crecí entre costuras y rodeado de telas”, añade, una pasión por el diseño que emergió de su interior cuando fijó su residencia en la Isla. “Empecé a trabajar en la moda de manera autodidacta a los dos meses de llegar, pero decidí formarme en este campo y lo hice en el instituto Las Indias de Santa Cruz, donde saqué el grado superior en Diseño”, explica.

Desde entonces, la senda de la moda cubrió de éxitos el camino de Rodrigo, colaborando con otros reconocidos diseñadores canarios como Marco y María (M&M), Juan Carlos Armas, Expedita Hernández o Santi Castro, entre otros, hasta que hace solo un par de años se decidió a abrir su propia tienda atelier en Los Realejos.

Bocetos de trajes de fiesta y novia del diseñador. /Foto: D. Domínguez.

En este pequeño paraíso del glamour pasa la mayor parte de su tiempo confeccionando ilusiones en forma de trajes para novia y fiesta, aparte de sus ya reconocidos y maravillosos tocados. Unas colecciones de exquisita elegancia que comenzó a elaborar por casualidad, tras realizar un curso en Galicia, y que tuvieron tanta aceptación que le han llevado a ser ya más conocido por estos complementos que por sus vestidos. “Voy por mi quinta colección de tocados y sombreros. Todos son modelos únicos y exclusivos, pues nunca hago dos iguales aunque puedan variar en color y en adornos. Cada uno es diferente al otro y con unos precios que oscilan entre los 60 y los 400 euros”, matiza.

Materiales

Asegura que el secreto para crear sus bellas fantasías para la cabeza radica en los materiales. Finas plumas que vuelan desde París y Londres hasta sus manos para tejer de coquetería unos diseños en los que también juega con las pedrerías, cristales, rafias, tules y sedas. “No suelo bocetar ni hacer una base predeterminada de cada modelo, sino que cada uno va surgiendo entre mis manos en función de los materiales que tengo. Sólo diseño si se trata de un encargo específico para que la clienta pueda ver la idea, pero el resto nace de la imaginación”, subraya Rodrigo.

Uno de los tocados creados por Piñeiro. /Foto: D. Domínguez.

Imaginación que fluye como un manantial en este diseñador al que le apasiona vestir a una mujer romántica, con telas con mucha caída, vaporosas, y marcadas por encajes y bordados que se ciñen al cuerpo como una segunda piel. Creaciones que hacen un guiño a los años 20, con un estilo vintage y chic que marca su diferencia. “Me encanta dar mi toque personal a la hora de crear, aunque indudablemente tienes que adaptarte siempre a lo que pide la clienta, pues al fin y al cabo mi trabajo es comercial”, puntualiza. Una creaciones artesanas, confeccionadas a medida y con diseños únicos con precios que oscilan entre los 200 y 300 euros para las prendas más sencillas.

Acabados

El paso de los años también ha ayudado a Rodrigo ha evolucionar como diseñador y a aprender de la experiencia. “Creo que aparte de las tendencias, que varían cada año, mi mayor transformación se ha centrado en la calidad. Me obsesiona el acabado de los trajes y es algo en lo que hago mucho hincapié, no sólo en mi taller sino también con mis alumnas, ya que doy clase a futuras modistas en el Icfem”.

“La mayoría de los acabados de las piezas, tanto de tiendas como de las costureras de siempre, son muy malos y, personalmente, esto es algo que me quita el sueño. Por eso todos mis vestidos, si en algo se caracterizan, es en el remachado. Si alguna vez se rompe un forro, al menos que su interior esté bien terminado”, recalca.

Todos sus diseños son artesanales y con acabados perfectos. /Foto:D. Domínguez.

Piñeiro asegura que el secreto de su éxito radica en la calidad, el acabado de sus creaciones y en los materiales con los que trabaja

Otra de las facetas de Rodrigo Piñeiro en el mundo de la moda se centra en el Carnaval. “Quién me iba a decir a mí años atrás que cuando veía en mi casa de Galicia la Gala de la Reina del Carnaval de Tenerife iba a acabar diseñado estas fantasías que tanto me gustaban”, dice entre risas. Pero, lo cierto es que su nombre ya ha ido unido a varias reinas de las fiestas de invierno de Santa Cruz, sobre todo infantiles, así como varias damas de honor de la Tercera Edad.

Reinas del Carnaval

“Ahora lo que hago es trabajar para otros en el diseño de estas fantasías, algo que ya he hecho con Santi Castro o Expedita Hernández, esta última para la que repito de nuevo este año y donde puedo asegurar que será un traje muy fuerte”, adelanta.

Uno de los vestidos para novias del diseñador en su atelier de Los Realejos.

Asimismo, también da rienda suelta a su imaginación colaborando en el estilismo para revistas y catálogos de moda reconocidos. “Con el peluquero y estilista Juan Castañeda, que además es un gran amigo, suelo trabajar con asiduidad. Juntos hemos hecho el calendario Peroni de este año, donde me encargué de confeccionar todos los bañadores, muy años 50, que lucen las modelos. También para el calendario solidario Doce cenicientas, la actriz Aida Folch daba vida a septiembre con un vestido y un tocado mío. Además, mis colecciones han salido en reportajes para revistas de moda canarias y he hecho el vestuario para varias campañas de publicidad”, detalla.

El diseñador canario vistió a la actriz Aida Folch para el calendario Doce cenicientas.

Sus estudios en Ingeniería Naval le han ayudado en la moda, pues «realizar la estructura de un barco es similar a hacerlo en la mujer. Todo son formas»

El diseñador afirma que se nutre de la investigación y de las tendencias para plasmar en piezas únicas su inspiración. Su toque personal marca un estilo reconocible en cada una de sus prendas, donde cual arquitecto va construyendo sinuosidad a base de telas sobre la piel. “Haber estudiado Ingeniería Naval creo que me ha servido muchísimo para la moda, pues realizar la estructura de un barco es muy similar a hacerlo ahora para una mujer, donde todos todo son formas”, indica.

Cuestionado sobre si planea abarcar nuevas líneas de ropa en un futuro, Rodrigo Piñeiro asegura que “he pensado mucho abrir campo y he dado ya algunos pasos haciendo chaquetas y abrigos. Me encanta la peletería, como buen gallego, y es algo que me gustaría poder tocar algún día, aunque aquí en Canarias soy consciente de que no tiene casi salida al no hacer tanto frío. Pero aunque es una idea que no descarto, de momento prefiero abarcar menos pero ofrecer buen acabado y calidad en mis diseños”.

Piñeiro confeccionó las mallas y capas de fantasía para el desfile de peluquería de Juan Castañeda en Feboda 2011.

Pese a ello, lo que sí tiene en mente acometer en breve es el traslado de su atelier a la capital tinerfeña. “La tienda de Los Realejos se nos ha quedado ya pequeña y, además, la mayoría de mis clientas son de Santa Cruz, por lo que quiero acercarme más al público y abrir allí. Estoy buscando local”, anuncia.

Ventas

Respecto a si la crisis le ha afectado en sus proyectos, Rodrigo niega tal hecho. “Abrí la tienda con la crisis y hasta el momento las clientas no faltan. Así que no puedo quejarme. Además, aunque los vestidos se venden y se fabrican en mi tienda, en cambio los tocados se pueden conseguir en otros puntos de venta en Santa Cruz, La Orotava y La Coruña. Ventas a las que también se unen los pedidos que llegan vía online a través de mi blog rodrigo-complementos.blogspot.com”

Crítico con Tenerife Moda

Sobre cómo ve el futuro de la moda en Canarias, el diseñador es bastante claro. “Creo que va a más y eso se ve en la cantidad de nuevos valores que están saliendo al mercado, aunque eso sí, haciendo líneas muy comerciales. Lo que tendría que hacer el colectivo Tenerife Moda al respecto es coger a todos estos diseñadores y ayudarlos a explotar su creatividad. Así se conseguiría el impulso que necesita la moda en la Isla”.

Espectacular tocado en tonos malva confeccionado con plumas naturales. /Foto: D. Domínguez.

Piñeiro critica que “se haya dejado tan de lado a la moda en Tenerife. Cuando el colectivo estaba unido a Moda Cálida se hacían desfiles constantes y se potenciaba mucho a la industria textil. Ahora, ya no se hace nada y desde Tenerife Moda, en el que no me interesa estar, sólo se han centrado en promocionar a una minoría. El resultado es que se ha dejado totalmente de lado a la moda tinerfeña y nos hemos quedado atrás. Si no cambia este concepto no avanzaremos nunca”.

Respecto a qué le pide al futuro, el diseñador es conciso. “Me conformo con poco y mientras haya trabajo y pueda seguir creando sólo pido eso. Continuar”. Y así, entre rollos de tela de fantasía, sueños tejidos entre lentejuelas y tules y plumas que rozan el cielo de la elegancia Rodrigo Piñeiro vuelve al corazón de su taller para seguir bordando de glamour el cuerpo de cualquier mujer.

Los tocados infantiles son otra de las nuevas líneas de su colección.

 

2 Comentarios

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  • Muchas gracias, Williams Rodriguez por su comentario.
    Un saludo.
    Mónica Ledesma