FIRMAS

Nueva programación de RNE (y II). Por Gorka Zumeta

Profesionalidad, sin chispa

Continúa…

Yolanda Flores, un programa correcto

El caso de Yolanda Flores al frente de las tardes de RNE, en el programa “Nunca es tarde” tiene algunos puntos en común con Manolo H.H. De entrada, su probada profesionalidad, que no merece más que halagos. Yolanda empezó en la SER, compartió emisora –Radio Algeciras- con otros nombres que crecieron en sus locutorios, como Goyo González, y antes, Jesús Melgar. Dejó Radio Madrid a finales de los 80, para iniciar una andadura por televisión y radio, donde recaló en RNE. Lo último que hacía, antes de asumir las tardes de RNE, era el programa “De Película”, dedicado al mundo del cine.
Yolanda Flores es una profesional de larga trayectoria
Yolanda carece también de la ‘chispa’ que proyectaba no ya Toni Garrido, sino todo su equipo, que se rebanaba los sesos para presentar la realidad de una manera diferente, mucho más creativa, mucho menos adocenada, y, desde luego, siempre con sentido crítico hacia todo lo que nos rodea. En este sentido, sí, es cierto, Toni podía ser un elemento distorsionador de la radio pública dirigida por el PP, porque cada tarde se hacía decenas de preguntas, a las que intentaba responder con tanta verdad como originalidad. Yolanda dirige un programa correcto, entretenido, pero más cercano a lo académico que a lo rupturista. Personalmente, siempre apuesto por esta última escuela, no porque busque encontronazos gratuitos con etapas anteriores, sino porque soy de los que pienso que en todos los oficios hay que avanzar y no regodearse en fórmulas muy trilladas.Mantengo que dos de los momentos vitales de todo magazine se sitúan al comienzo y al final del programa. La presentación debe enganchar al oyente, hasta convertirle -como bien dice Pepa Fernández– en ‘escuchante’-. Hay que trabajarse, incluso con cierto concepto de espectáculo (radiofónico) la apertura, fundamental para el éxito de un programa. Ahí está, fresca en el recuerdo, la «Maruxka» de Toni en «Asuntos propios«. Yolanda Flores comienza cada tarde con una reflexión, entre lo filosófico y lo mundano, para terminar casi con un compadreo con los miembros de su equipo. El final debe dejar el regusto de un buen programa, que se ha quedado, decididamente, corto. Mi amigo Isaías Lafuente, en «La Ventana» -competencia directa de RNE– de Carles Francino, pone un broche final repleto de inteligencia y buen hacer, resumiendo, con estilo, lo mejor de la SER del día.
Carlos Garrido
Los informativos con sello RNE

Carlos Garrido sustituyó a Íñigo Alfonso al frente de 24 horas’, el informativo nocturno de RNE, la gran ‘bandera’ de los Servicios Informativos de la pública, equivalente al “Hora 25” de la cadena SER. Íñigo Alfonso hizo una extraordinaria labor en la dirección de este informativo nocturno, al igual que Ana Sterling lo hizo por la tarde, en “Diario de las 2”, donde hoy se sitúa Alejandro Alcalde. Ambos rejuvenecieron la antena de la radio pública, dotándola de una forma de decir diferente a la que hasta entonces había sido la marca de la casa, verdadera escuela de voces de RNE. Garrido y Alcalde han devuelto a la pública el sonido tradicional, al presentarse como voces clásicas de la radio pública. Hay quien las consideraría voces antiguas, pero yo prefiero el adjetivo de clásicas, por ser más respetuoso. La de Alcalde, además, resulta muy personal, y hasta dulcemente atractiva, pero dudo de si es la más apropiada para presentar un informativo al uso.
En el caso de Garrido, en su primera edición al frente del informativo “24 Horas, se produjo además un hecho que a mí, personalmente, me pareció inapropiado, y desde luego, claramente marginador de la audiencia. Al recuperar la sección taurina dentro de 24 Horas”, Garrido añadió su opinión personal en la contienda “toros sí, toros no”, a través de la expresión: “por fin vuelven los toros a RNE”. Tomar postura de esta manera suponía entrar en una batalla innecesaria, que, de entrada, dejó descolocados a todos los que ni nos van ni nos vienen los toros, y desde luego hirió a quienes, siendo tan propietarios de la radio pública como cualesquiera otros ciudadanos, se muestran, en su derecho, claramente en contra de la fiesta taurina. ¿Qué necesidad había de añadir el “por fin”? Si Garrido, por mandato, o convencimiento personal, o por ambas razones, reintrodujo los toros en “24 Horas” ¿por qué lo hizo utilizando la fiesta como arma arrojadiza contra una parte de la audiencia? Resultó un error, sin duda. Lo ocurrido viene a confirmar que hasta la fiesta de los toros se está ideologizando, y en el enconamiento en contra y a favor hay que buscar las líneas del PSOE y el PP, respectivamente. Si los toros se identifican con la fiesta nacional española, ahí están los populares para reivindicarla como propia. Los toros no tienen ideología: gustan o no gustan, dejémoslo ahí, por favor.
El trasvase de oyentes huérfanos

Ante esta situación de orfandad en que han quedado los oyentes de Juanra Lucas y Toni Garrido, se ha producido lo inevitable, y hasta previsible: que han emigrado a otras frecuencias, en este caso prioritariamente a aquella opción que, ideológicamente, se encuentra más cerca de sus postulados: la cadena SER, que se ha visto beneficiada, en parte, por la desbandada de RNE que, de seguir así, seguirá goteando en próximos EGM’s. No olvidemos que un muestreo, no equivale a una temporada. Habrá que estar atentos a los movimientos.
Nuevo estudio de RNE. La técnica ayuda, pero no es decisiva.
Si consiguiéramos centrar de una vez por todas la medios de comunicación públicos, y dejarlos al margen de la pelea política e ideológica, lograríamos que se movieran únicamente por criterios profesionales, atendiendo a la calidad de sus programas y al apoyo de la audiencia. Estoy absolutamente convencido de que Juan Ramón Lucas podía haber continuado perfectamente al frente de las mañanas de RNE, sin necesidad de domesticarle.  Como él mismo se autodefinía, no es un“kamikaze”, ni se iba a autoinmolar en nombre del PSOE. Los márgenes en que se movía venían marcados por coordenadas profesionales, no ideológicas. De hecho, no en pocas ocasiones, Lucas criticó abiertamente la gestión de Zapatero y, aunque para el PSOE, resultaría en ocasiones incómodo, no le cesaron por eso.
Lo cierto es que, con igual criterio, criticó también a Rajoy, y está claro que esto no se puede permitir a los ojos de quienes dirigen RNE hoy día, o la tutelan desde La Moncloa. No se dan cuenta de que los españoles tenemos nuestro propio criterio formado, y tiene mucho más que ver con el sentido común, que con las proclamas políticas. Lástima que la radio pública se haya tomado, una vez más, como campo de batalla entre fuerzas políticas y cortijo particular del Gobierno de turno. Así no se puede ser profesional, solo un acólito.

1 Comentario

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  • Hola yo soy uno de los transfugas que mencionas, no partidario de PP ni de PSOE. Estoy profundamente disgustado con lo que han hecho con estos tres programas que son un burdo remedo sin ninguna gracia de las versiones anteriores al «cambio» y que conste que no me gustaba en absoluto el tono «progre» y un poco impostado de Lucas y -el anterior- Garrido con su sueco. La diferencia es que ahora resulta tremendamente incómodo para mí como oyente, estar en tensión esperando que el locutor se equivoque o se trabuque cada dos palabras, como le ocurre al pobre Carlos Garrido -el actual Garrido- y en menor medida a Manolo HH. Por su parte Yolanda Flores tiene la nefasta costumbre de reirse con grititos incesantes de sus propias gracietas, lo que resulta tremendamente desagradable. Todo eso por no nombrar la cantidad de barbaridades que tenemos que escuchar a diario (en efecto, el morbo me hace seguir sintonizando RNE a pesar de todo…). Hace un tiempo tuve que oir a Yolanda Flores decir «DE MOTU PROPIO» durante el remate de su programa, ¡IMPRESIONANTE!!!. Al parecer no ha seguido el estupendo espacio de Radio 5 llamado «Hablando en Plata», donde nos recordaron que eso es una barbaridad lingüística en castellano y que la forma correcta es «MOTU PROPRIO». Espero que alguien se lo haya explicado….. En fin todo esto me parece deplorable, sobre todo porque encima me obligan a pagarlo.