FIRMAS Marisol Ayala

María José Meilán, forense :“Interior mantiene laboratorios policiales escasamente formados”. Por Marisol Ayala

“La policía que erró con los niños de Córdoba fue la misma de los huesos de pardela encontrados en Jinámar, en el caso de Sara y Yeremy. Esos restos óseos los cogió la policía y directamente se los llevaron a Madrid; no sé dónde están”
 
“La parte de un cadáver en la que prefiero no fijarme, salvo que sea imprescindible, es en la cara, y menos en los ojos”

María José Meilán Ramos nació en La Coruña. Es licenciada en Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela (1975-1981), especialista en Medicina Legal y Forense, médico forense y desde febrero de 2012 directora del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas. Goza de prestigio profesional y en esta entrevista habla del momento actual de su especialidad.

                                               María José Meilán Ramos

– ¿Por qué recaló usted en Canarias?

– Pues more, llegué a esta tierra por AMOR con mayúsculas; me casé con un canario, tengo dos hijas canarias, he pasado aquí los mejores y los peores momentos de mi vida y eso crea raíces; ahora el sol ha vuelto a mi vida con otro canario, por lo que mi futuro esta aquí.

– Le agradezco su sinceridad. Acaba de acceder usted al cargo de directora de Medicina Legal de Las Palmas, después de 30 años de ejercicio. Poco se le debe escapar ya de su profesión. Lo hace en malos tiempos, tiempos de recortes, de polémicas, de cierta convulsión política… ¿Cómo estaba el Instituto cuando usted llegó a Las Palmas, si es que ya existía algo similar hace tantos años y cómo han sido estos primeros meses?

– Cuando yo llegué aquí no había Instituto; estaban el antiguo Instituto Anatómico Forense (IML) cuyas características es mejor no recordar, y luego una pequeña clínica con tres médicos forenses; por tanto hemos pasado de la prehistoria al CSI, la serie, para ser lo más grafica posible. Pero bueno; trabajar en las condiciones en las que lo hacemos hoy, y más aun siendo la directora, es desde luego, la mayor aspiración de un médico forense. Dirigir este IML es un reto  profesional y personal importante porque este es uno de los mejores Institutos de España en cuanto a instalaciones; en el momento actual tenemos un gran equipo humano, con ansias de trabajar, de formarse y con gran implicación con el equipo directivo. ¿Se puede pedir algo más?

– ¿Qué objetivos se ha marcado? Se lo pregunto porque usted asume el cargo en plena crisis y es más que probable que luchar por determinados logros sea tarea baldía… ¿en qué medida afectan esos recortes al Instituto de Medicina Legal?

La doctora Meilán en su despacho

 

– Es cierto que los tiempos son difíciles pero en esta vida, gracias a Dios, no todo es dinero y la necesidad agudiza el ingenio. Desde luego antes de nada quiero decir que contamos con el apoyo del gran equipo que ahora ocupa la Consejería; el consejero, el viceconsejero y el director general, estos dos últimos más en la cercanía y por tanto resolviendo los problemas del día a día, nos están apoyando y ayudando en la medida de lo posible para paliar la penuria económica en la que vivimos. Pero, fundamentalmente, deseo resaltar el gran equipo humano del IML que pese a la bajada de sueldos, trabaja cada vez con ilusión, con ganas de formación y una gran implicación; gracias a esos dos factores estamos consiguiendo una optimización de recursos y un mejor rendimiento profesional.

– Le hablaba de los objetivos…

– Los retos fundamentales para mi en esta etapa son la puesta en marcha de los servicios de que dispone este Instituto y que no estaban funcionando; la formación y especialización de los médicos forenses; el control de calidad de los informes; la integración de toda la Medicina Forense en el IML; la agilización en la emisión de informes y el acercamiento de la Medicina Forense a la ciudadanía que es en definitiva el destinatario de nuestros servicios.
– ¿Los medios de los que disponen en la actualidad son suficientes para que existan las garantías necesarias para realizar un buen trabajo?

– Desde luego este Instituto está equipado para hacer prácticamente todo tipo de pericias, no solo materialmente, sino con profesionales altamente cualificados; puntualmente podríamos necesitar enviar alguna muestra a algún laboratorio de referencia, el Instituto Nacional de Toxicología. Tan solo nos falta la puesta en marcha definitiva del laboratorio de Histopatología para lo que contamos con el compromiso de la Consejería.

– Hace poco leí una frase suya en la que decía algo así, no lo recuerdo con exactitud, como que los forenses solo son populares en las series de televisión. Si fuera así el titular que le comento, la repregunta es que en los últimos meses en España han cambiado mucha las cosas. El trabajo de los forenses ha llenado muchos de televisión y en mi opinión se han convertidos en personajes mediáticos, al cuestionarse en algún caso a compañeros de profesión. Hablo de los niños de Córdoba, cuyo error desconcertó a la sociedad. ¿Qué le parece?, ¿qué paso?, ¿qué explicación se le puede dar a un error de ese calibre?

– En primer lugar, quiero aclarar que la prensa confunde algo los términos. Se habla de un error de un forense cuando el análisis óseos en cuestión no fue realizado por un forense sino por una técnico de la policía; fue precisamente un médico forense el que fue capaz de solucionar el caso, es decir, dar el diagnóstico adecuado, el prestigioso antropólogo Dr. Francisco Echevarría; por tanto se trata de un error policial, solucionado por la medicina forense, que es muy distinto. Pero, bueno, habría que preguntarle al ministerio del Interior por qué sigue manteniendo laboratorios policiales con técnicos escasamente formados cuando la estructura de la Medicina Forense hoy en España está perfectamente preparada para asesorar a los tribunales con garantías; y pese a los tiempos de penuria económica que vivimos se siguen manteniendo duplicidad de laboratorios, duplicidad de pruebas, incluso entre cuerpos policiales, con personal de dudosa cualificación.

 

– ¿Cree que el error en el caso de los niños de Córdoba ha dañado la imagen, siempre respetada, de los forenses?

– Quiero pensar que la magnífica prueba pericial presentada por el Dr. Echevarría, la intervención del Dr. Carracedo, prestigioso genetista forense a nivel internacional, y el quehacer diario de muchos compañeros en todo el país, pesen más que la nefasta intervención de un técnico policial.

– Siempre me pregunto por qué un médico acaba eligiendo la forensía como especialidad, ¿por qué en su caso?

– Creo que fundamentalmente fue la Psiquiatría Forense lo que me atrajo de esta profesión; pese a que siempre se nos asocia con los muertos, lo cierto es que desarrollamos más labor clínica que tanatológica, autopsias; fue precisamente la parte psiquiátrica lo que me fascinaba. Entender la mente del delincuente o poder explicar un delito por la existencia de un trastorno mental es algo fascinante; es como meterte en la mente de otra persona para comprender por qué actúa de una determinada manera, siempre entendiendo que comprender no significa justificar.

– ¿Sabe que muchos creen que ejerce usted una de las profesiones más duras, por desagradable? Es más, ¿se puede acostumbrar uno a manejar cadáveres con frialdad sin implicarse mínimamente en su identidad, su vida?

– Mire, el cadáver para nosotros es un instrumento de trabajo; es un cuerpo que en la medida de lo posible tratamos desposeer de identidad; pero está claro que esto no es posible siempre y existen muchas implicaciones personales. Yo pregunto: ¿no es duro también cuando a una médico se le muere un paciente tras luchar horas y horas por salvarle la vida? La Medicina es dura y en términos generales tratamos con la enfermedad, el dolor y la muerte; con poder ayudar en algo nos sentimos gratificados. Si por una autopsia podemos encontrar al autor de un asesinato nos sentimos gratificados; si por una autopsia encontramos una enfermedad genética y podemos hacer consejo genético a la familia nos sentimos gratificados; si tras un reconocimiento psiquiátrico podemos evitar que un enfermo mental termine en la cárcel nos sentimos gratificados y si por ese mismo reconocimiento podemos conseguir que un delincuente que quiere pasar por enfermo mental pague su condena en prisión también, ¿le parece poco?

– Cuando escucho eso de “los cadáveres hablan” siempre me pregunto si es verdad o si se trata de una frase hecha mil veces repetida. Dígame, ¿hablan?

-.Haciendo un chiste podríamos decir que tenemos con ellos comunicación no verbal; por supuesto que un cadáver dice mucho; pero también quiero decir qué le “dice” a un profesional entrenado y preparado; nosotros hemos establecido un servicio exclusivo para la práctica de autopsias con el fin de lograr una mayor especialización y una mayor calidad en las autopsias, con un magnifico resultado.

– Contaba que aunque a los forenses se le relacionan con muertos, lo que más realizan son estudios a vivos. Será cierto, pero en el fondo ese comentario encierra la evidencia de una sociedad que sigue sintiéndose atraída por el suceso, el morbo, la muerte.

– Creo que es totalmente cierto, la incertidumbre del más allá planea sobre nuestras cabezas y lo desconocido atrae; estamos acostumbrados a ir a defender a juicio asuntos de gran trascendencia pero solamente la sala está abarrotada de público cuando se trata de muertes, violaciones…. Es decir en los asuntos más escabrosos, ¡por algo será!

– Supongo que en más de una ocasión en el ejercicio de su trabajo ha tenido vividos momentos complicados, me refiero en lo personal, niños, accidente violentos… ¿o no?

– Sí, por desgracia muchos; siempre tengo en la mente varios episodios duros en los que me ha tocado intervenir; el primero de ellos fue un naufragio en Galicia con veintisiete fallecidos y el segundo el crimen de Jinámar (Las Palmas de Gran Canaria) en el que un hombre mato a su mujer, a su hija adolescente y su hijo de 10 años. Pero hay otros muchos que dejan huella.

– Es usted una mujer pegada a la realidad social. Por lo tanto, la imagino especialmente preocupada por los casos de Sara Morales y Yeremy Vargas o los dos ancianos desaparecidos en Guanarteme. ¿No es frustrante esa situación? Sé que en alguna que otra ocasión han aparecidos huesos que le hacen abrigar esperanzas para solucionar algunos de ellos, pero tras los análisis se viene todo abajo.

– Es muy frustrante la búsqueda de Yeremy o Sara Morales ya que gracias, o por desgracia, los medios de comunicación te hacen sentir el dolor de la familia como tuyo propio y, cuando en una investigación se mezclan los afectos, el dolor es seguro.

– Hablando de estos casos, me gustaría saber si es verdad que los huesos que aparecieron en el pozo de Jinámar cuando se buscaba rastros de Sara Morales fueron analizados por la misma forense que analizó los de los niños de Córdoba y cuyo error fue clamoroso. Teniendo en cuenta aquel despiste, la posibilidad de que también errara con los de Sara, que dijo eran de pardela, es grande. ¿Están localizados para que ser analizados de nuevo?

– Como ya dije fue una técnico de la policía; y sí efectivamente creo que fue la misma. Esos restos óseos los cogió la policía y directamente se lo llevaron a Madrid; tendría que preguntarles a ellos pero si quiere saber mi sincera opinión es que no están localizados.

– Con su experiencia y apelando a su honestidad le voy a formular esta pregunta: ¿Cree usted que, tal como se ha dicho, solo con ver los huesos del caso Bretón se podía comprobar que eran humanos?

– Yo he tenido acceso a las fotos del informe del Echevarría y creo que sí, que solo con verlos se podría afirmar que eran humanos.

– Me interesa su opinión: ¿qué cree que ha pasado con los dos ancianos que una mañana se fueron de casa y hasta la fecha?, ¿cómo es posible que en una isla desaparezcan personas sin dejar huellas?, ¿cuál es su teoría? La sociedad se pregunta mucho por esa cuestión y yo creo que lo hace con miedo. La tierra no se traga a nadie, ¿o si?

– La tierra no se traga a nadie pero el mar si. Vivimos en una Isla; quizás el mar algún día nos devuelva lo que se llevó…

– Dígame cinco casos que le causaron especial impacto; usted creo que tuvo también una participación activa en el caso Eufemiano Fuentes, en prisión todavía por descuartizar a una prostituta, el asesinato de la niña Cathaysa, no sé si incluso ha tenido alguna participación en el caso Kárate…

– Antes le hablé de dos; es cierto que actué en el caso de la prostituta descuartizada, en el caso de un inmigrante muerto en Lanzarote presuntamente por brutalidad policial, en el caso recientemente resuelto de la mujer asesinada hace casi 20 años en la escalera de su casa; en el famoso caso Maxwell, de gran repercusión internacional….

– Supongo que en una autopsia todo es importante pero en su caso, a modo “de cada maestrillo tiene su librillo”, ¿en qué parte del cuerpo pone usted una atención especial durante ese duro proceso?

-No lo podría decir, pero si le digo que la parte en la que prefiero no fijarme salvo que sea imprescindible es en la cara, y menos en los ojos; el resto depende de lo que estemos buscando y de lo que vayamos encontrando durante toda la operación.

– Usted es la persona que con más cercanía puede hablar si es cierto el rumor que afirma que la crisis ha provocado suicidios ocultos en las islas.

-.Pese a lo que pudiera parecer, no hemos notado un incremento significativo del número de suicidios; pero socialmente creo que aun no hemos tocado fondo y podríamos llegar a verlo.

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