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MODA. Alicia Navarro, un dulce encanto. Por Mónica Ledesma

Elblogoferoz/ Mónica Ledesma.-Su nombre reina en un país de dulces maravillas en miniatura, en el que calzada sobre zapatos de ensueño va dando forma a cuentos en forma de tartas o cupcakes. Con hilos de azúcar y telas de harina borda de elegancia los vestidos con los que recubre sus golosas creaciones, pasteles en los que su pasión por la moda acaban transformados en verdaderas obras de arte para el paladar.

Alicia Navarro es una mujer dulce como sus cupcakes, que derrocha fantasía en cada uno de sus sabrosos postres, a los que mima como pequeños bebés desde que los moldea entre sus manos hasta que al salir del horno terminan endulzando, repletos de alegría y romanticismo, los gustos más sibaritas.

Comenzó hace dieciocho años, y por casualidad, en el mundo de la repostería de diseño. “Al día siguiente de casarme me marché a Buenos Aires porque mi marido tenía que hacer la especialidad médica en Argentina. Un día, viendo la televisión, había un programa de cocina donde preparaban cupcakes espectaculares y me gustó tanto que decidí apuntarme a cursos para aprender esta técnica. Como pasaba muchas horas sola estuve tres años realizando diferentes especialidades en modelaje de tartas y cupcakes y así fue como comencé en este mundo por hobby”, explica Alicia Navarro.

Cinco años después de la experiencia por tierras argentinas, Alicia regresó junto a su marido y su primera hija a Tenerife y es, en este tiempo, cuando su pasión gastronómica comienza a cobrar fuerza entre sus amistades. “Cuando empecé a hacer cupcakes en la Isla casi nadie las conocía y fue como un boom. Pero en esos años las hacía solo para amigos o familiares que me las pedían. No he tenido esa visión comercial de mis productos, aunque hace unos meses, a raíz de que me animé a publicar en Internet mi blog personal www.aliciaiscupcakeholic.com he podido mostrar mis trabajos a todo el mundo”.

Alicia Navarro en la tienda La casita chica, donde muestra sus cupcakes. /Foto: M.Ledesma.

Alicia empezó hace 18 años a el mundo de las cupcakes tras realizar cursos sobre esta técnica de respostería en Buenos Aires, donde residió junto a su marido

Alicia Navarro explica que “gracias a la ayuda de Elena Casas, que me diseñó el blog, y el empuje que me dio mi amigo y estilista Juan Castañeda, he empezado a mostrar mis creaciones en la web desde el pasado mes de julio y la verdad es que estoy muy contenta, pues hay muchas personas que me siguen y que pueden, si quieren, pedirme encargos”. Asimismo, la recién inaugurada tienda de ceremonias en la capital tinerfeña, Bounty Atelier, también ha querido contar con sus preciosas tartas, las cuales exhibe en su escaparate adornando de azúcar la elegancia de su oferta.

Tentaciones en forma de magdalenas rellenas (cupcakes) o de tartas de glamour que llegaron a la vida de Alicia para hacer las delicias de quienes tienen el placer de saborearlas o, simplemente, contemplarlas, pues son pequeñas esculturas artesanales a las que su creadora viste de refinada exquisitez quizás, motivado, por la pasión que desde pequeña ha sentido por el mundo de la moda.

Cupcake a base de rosas de azúcar y decorado con joyas.

“Desde que tenía 7 años mi vicio ha sido la moda y, en especial, los zapatos, que son mi predilección y de los que me confieso adicta. Una locura por el diseño que llevo en mi interior gracias a mi abuela y, sobre todo a mi madre que bordaba trajes de novia con una habilidad especial, de donde creo radica mi destreza con las manos a la hora de modelar las figuras en azúcar que adornan mis tartas”, añade Alicia.

No obstante, destaca, “aunque de joven quería estudiar moda y crear una empresa con mi mejor amiga, que sabía dibujar a la perfección, el destino truncó esta idea que teníamos juntas cuando ella murió en un accidente. Fue entonces cuando decidí irme a Suiza a estudiar Hostelería y Turismo y cuando regresé a la Isla estuve trabajando como traductora para Alpitur hasta que me casé y me marché a Argentina. Luego vinieron mis tres hijos, casi seguidos, y dejé de lado mi profesión”.

Clases

Ahora, ya con sus hijos mayores, Alicia ha comenzado poco a poco a caminar en la senda de la repostería gracias a sus conocimientos en el mundo de las cupcakes, a pesar de que como ella afirma “no me siento una repostera ni una pastelera como tal”. Asimismo, ha impartido clase sobre cómo hacer estos preciosos postres y, aparte, hace poco que ha vuelto a asistir a cursos de modelaje en azúcar para “no perder la técnica”, como el que acaba de hacer recientemente en Madrid sobre las Monster High y a raíz de un encargo que recibió para una tarta de cumpleaños. Además, en breve, se marchará a Barcelona para hacer otro con la italiana Molly Charuca, experta en modelaje de Manga.

Pareja de novios con dos ratoncitos elaborados en azúcar.

Afirma que realizar las figuras de azúcar es un trabajo que requiere, además de mucha paciencia , muchas horas de trabajo. “Cuando hice la tarta de las Monster High, sólo moldear la muñeca me llevó más de nueve horas, aparte de hacer la base de la tarta”, subraya. Un tiempo que, como afirma, “no se paga con lo que cobro, pues en la Península quienes se dedican a esta técnica están cobrando, sólo por hacer las figuras, más de 150 euros y en mi caso, con la tarta incluida que también hago yo, no llega ni a la mitad. Pero como he dicho, de momento esto es un hobby y tampoco quiero excederme en precios”, comenta Alicia Navarro.

Su pasión por el mundo de la moda la ha influenciado a la hora de vestir de azúcar las creaciones con las que adorna sus tartas para celebraciones

Figura en azúcar de las Monster High, elaborada por Alicia para una tarta infantil.

Respecto a cómo es el proceso para realizar estas creaciones comestibles, explica que todo depende de la masa con que se realice cada encargo y los ingredientes que le añada. “Hay masas para hacer construcciones más duras como casas o castillos y otras más suaves, con gelatina, que sirven para modelar y poder hacer vestidos o flores. La mayoría de las tartas que se hacen aquí llevan una base de fondaje, pero a mí me gusta más utilizar otro tipo de masa que le da una textura diferente a mis figuras”.

Recetas familiares

En este sentido, anuncia que “me han encargado una tarta para un bautizo la próxima semana y voy a hacer un elefante que lleve sobre su lomo un tendedero lleno de muñecos de peluche. Para este trabajo, que puede llevarme entre tres o cuatro días, primero tengo que hacer la masa para modelar la figura, luego dejar que se seque y finalmente pintarla con colorantes comestibles. Lo último que hago es la base de la tarta, de bizcocho o pan de plata, utilizando recetas de mi abuela y de mi madre, la cual forro con nata, chocolate o mascarpone y que tengo que dejar secar antes de colocar encima los adornos”, especifica Alicia Navarro. “Se pueden hacer maravillas, pero todo lleva su tiempo porque es un trabajo puramente artesanal”.

“Si el encargo es sencillo me puede llevar un día de trabajo, pero si es algo más complejo o mucha cantidad, como los 45 mini cupcakes que me pidieron para la inauguración del estudio de fotografía de Alberto Mahtani, pues ya necesito más tiempo”, concreta Alicia. “No quiero sentirme agobiada por algo que hago con gusto y como hobby, pero es cierto que a veces no puedo evitarlo y recurro a mi madre que me echa una mano, pues aunque toda mi familia me apoya en esta aventura ni mi marido ni mis hijos me ayudan, aunque eso sí son muy golosos”, dice entre risas.

Los zapatos de Alicia Navarro siempre adornan las fotografías de sus creaciones.

La creadora, que acaba de abrir su blog, afirma que su secreto está en saber combinar colores y detalles para darle ese toque chic a sus dulces obras de arte

Manos expertas que, además, influenciadas por su gusto por la moda hacen de sus postres verdaderas piezas de museo en las que juega a mezclar dulzura con fantasía a base de joyas, plumas o cualquier elemento decorativo que brote de su imaginación o que encuentre en alguno de sus viajes. “Me ilustro mucho con revistas o cuentos infantiles para sacar ideas y el resultado final creo que es diferente a lo que se suele ver”, indica. “Hace poco me encargaron un cupcake gigante a base de rosas de azúcar para el Hotel Taburiente y al final terminé decorándolo con joyas que le dieron un toque más chic y glamouroso. Quizás ese sea mi secreto, el saber combinar colores y detalles”, puntualiza la creadora.

Preciosa creación de una tarta nupcial que adorna el escaparate de Bounty Atelier.

Pasión por la moda que también influye en ella a la hora de mostrar en el blog sus trabajos, pues siempre añade una fotografía de algunos de sus miles de zapatos entre los dulces, y que además son una idea que ronda por su cabeza, ya que tiene en mente elaborar una tarta a base de figuritas de zapatos de tacón a pequeña escala.

Una elaboración de repostería artesanal para la que necesita surtirse de ingredientes, los cuales busca en tiendas especializadas o en supermercados al por menor. “Como no tengo en mente ampliar, de momento, mercado no me ha dado por ir a mayoristas, aunque creo que voy a empezar a hacerlo porque gasto mucho dinero en  harina y azúcar para cada tarta. Antes, por ejemplo, cuando me encargaban un trabajo yo no hacía la base sino sólo la decoración. Pero hace un par de meses que he empezado también a realizar las tartas y los cupcakes que entrego a cada cliente en unas cajas muy bonitas decoradas con lunares”, asegura Alicia Navarro.

Recuerdos de azúcar

Figuras de ensueño que, aparte de ser comestibles, también pueden guardarse en un lugar seco y resguardado durante años porque no se estropean. “Hay muchas personas a las que he realizado cupcakes que aún guardan, pasados los años, la decoración que les hice, como unas hadas en miniatura para la tarta de un cumpleaños infantil o los detalles del despacho de un abogado, incluido un portarretrato que tenía sobre la mesa, para un amigo letrado”, recuerda la repostera, para quien el trabajo más laborioso que ha hecho hasta ahora ha sido, afirma, el castillo de Walt Disney en versión dulce que le llevó más de una semana de elaboración.

Mini cupcakes con mariposas y flores.

Lo cierto es que quien contempla estas minuciosas elaboraciones de sutil elegancia siente hasta pena de que un trabajo artístico a base de azúcar y glicerina termine deshaciéndose en la boca en un estallido de golosa lujuria. Pero, también es cierto que estas dulces bellezas son ideales para alegrar cualquier celebración y, sobre todo, para vestir de elegancia un momento de felicidad.

Felicidad que su creadora, Alicia Navarro, transmite con cada una de sus palabras cuando habla de esta gran pasión que siente y que vive a la hora de crear pequeñas ilusiones comestibles en forma de cupcakes. Una mujer soñadora y vital que ha encontrado en el azúcar la savia dulce que transpira su piel y con la que ha sabido transformar las horas de su tiempo en golosas tentaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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