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Las anécdotas más simpáticas de Iñaki Gabilondo. Por Gorka Zumeta

«Entre los fallecidos, al parecer, hay muertos” 

Iñaki Gabilondo es uno de los profesionales que mayor respeto siente por los oyentes. Cualquier error detectado en la antena, durante la emisión, por pequeño que sea, llegaba a alterar los biorritmos de este periodista vasco y hacerle perder el equilibrio. “Es un fallo que se comete con los oyentes”. Algo imperdonable en su concepción personal del oficio de la radio. Por eso antaño se molestaba mucho por las equivocaciones, los gazapos (que los tiene, numerosos y simpáticos). “Ahora reacciono bien ante el gazapo. Antes no, me enfadaba”. Y hay muchos testigos de sus enfados…

  Iñaki tardó muchos años en aprender a sonreír en antena. Su procedencia de Informativos pesaba mucho.

En el anecdotario personal de este periodista que, por encima de todos los medios, ama la radio, se cuentan historias como la que le ocurrió durante uno de los viajes oficiales de los Reyes de España a África. “Sólo había un teléfono, y los enviados especiales teníamos una cola tremenda para utilizarlo de cuatro o cinco horas hasta que llegara nuestro turno. Cuando me tocó, llamé al estudio y me cogió Julio Rodríguez. Le dije: ‘soy Iñaki’, y me dijo: ‘está en África’. Y me colgó”.

Y hablando de los Reyes, Iñaki Gabilondo recuerda la crónica de Ángel de la Vega que, durante el regreso de los Monarcas de su primer viaje oficial, insistió en referirse a ellos como ‘los Reyes Magos’. “Estaba dirigiendo ‘Hora 25’ y me acompañaban en el locutorio Javier Roch, Luis Rodríguez Olivares y Rafael Luis Díaz. Conectamos con el aeropuerto de Barajas para escuchar en directo la crónica de Ángel de la Vega y escuchamos semejante equivocación. Le volví a preguntar, para darle pie a rectificar, si los Reyes habían llegado y me volvió a responder: ‘Sí, sí, ya han llegado a España los Reyes Magos’. No sabíamos cómo salir de aquel ataque de risa”.

En otra ocasión, entrevistando al Presidente del Partido Socialista Obrero Español, Ramón Rubial, en su ochenta cumpleaños, el político vizcaíno le dijo “A mí lo que me gusta mucho es cocinar, y soy bastante buen cocinero, ¡ya sabe dónde aprendí a cocinar!”. Iñaki le dijo: “¡Ya! En Euskadi, en los ‘txokos’, en las sociedades gastronómicas”. “No hombre no, en la cárcel” –le contestó Rubial-.

El donostiarra tiene  un gran sentido del humor

 

Delante del micrófono hay ocasiones en que un gazapo pasa desapercibido. Nadie se da cuenta de la equivocación, ni el entrevistador, ni el entrevistado. Algo parecido le ocurrió a Iñaki Gabilondo en la siguiente anécdota. Entrevistaba a un doctor en medicina a propósito de las consecuencias que, para el organismo humano, podía tener una huelga de hambre:

Iñaki Gabilondo: Y lo que podría ocurrir, don Luis, además es que aunque ya, digamos, diera por finalizada la huelga de hambre y de sed, las lesiones de setenta años de huelga de hambre y varios de huelga de sed podrían resultar ya… eh… lesiones irrecuperables, irreversibles. 

Doctor: (sin darse cuenta del ‘tiempo’ de huelga de hambre y sed apuntado por Iñaki en su pregunta) Que tendrán lesiones todos los que mantienen el ayuno, eso no nos cabe ninguna duda. Habrá lesiones irreversibles. Las vellosidades intestinales algún paciente ya las ha perdido… 

Aprendimos con Iñaki que, a pesar de las secuelas, uno se puede ‘recuperar’ de ¡¡¡setenta años de huelga de hambre y sed!!! Menos mal que el ‘cazador de gazapos’ estaba al acecho y se encargó de conservar esta simpática equivocación, como también lo hizo con el siguiente error, ocurrido asimismo en su programa, en la SER.

Iñaki Gabilondo: No vamos a afrontar solamente gravísimas cuestiones, sino también cuestiones menores, de ésas que provocan verdadero dolor y verdadera molestia a una gran cantidad de ciudadanos. Eva, buenos días, ¿dónde estás? 

Eva Cuesta: Hola, buenos días, me encuentro justo debajo de ti… 

No vaya a pensar mal el lector (que es lo primero que hacemos todos en España, por cierto). La redactora Eva Cuesta se encontraba, con una unidad móvil de la emisora, en la Gran Vía madrileña, debajo de los estudios de la Cadena SER. Era cierto que estaba ‘justo debajo’ de Iñaki, pero mediaban unos cuantos pisos…

Sumamos a esta lista, dos gazapos breves, sobre los que también existe testimonio sonoro. Decía Iñaki: “entre los fallecidos, al parecer, hay muertos”. Y otro: “mañana entra en vigor el protocolo de Kioto, el tratado que, a fin de proteger el medio ambiente, obliga a los países a emitir gases de efecto invernadero”. 

 Para Iñaki es muy difícil hacer humor en la radio en España. Hay muchos humores
y no todos gustan a todos

 

Como decía Iñaki en el prólogo del ‘Estupidiario”, “no hay nada en la radio que se escape de lo humano. Nada, ni siquiera el error. (…) En la radio el gazapo rara vez presenta contraindicaciones. (…) Es más humano, es siempre inofensivo, hasta para el propio profesional que lo comete”. Aunque, como reconoce, le costó años desprenderse de los prejuicios frente al error en la radio, Iñaki es hoy un convencido de su valor terapéutico, para el oyente –por la risoterapia que practica- y para el propio profesional, que, pasado un tiempo prudencial, asimila con humor su propio error, e incluso aumenta su placer compartiéndolo con los oyentes…

Para quienes hemos compartido empresa y proyecto con él, nos parece del todo increíble que hoy cumpla 70 años el periodista número uno en credibilidad de la radio española, pese a que hace años que está retirado, no por voluntad propia, de la primera línea de combate. Claro que si él cumple 70, los demás también vamos sumando años, y que siga la suma… sobre todo con buen humor.

 

Post reescrito a partir del anecdotario de Iñaki Gabilondo incluido en el libro «Estupidiario», editado por Aguilar, en 1999.

 

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