FIRMAS Marisol Ayala

El cine de papel. Por Marisol Ayala

Hollywood a sus pies: Luis Serrano posee 5000 programas de mano que reúne desde hace más de 50 años.

Los sueños de un niño de la postguerra

No sabe si su colección es única en Canarias pero lo que sí tiene claro es que puede haber una más. Solamente. 5.000 carteles cinematográficos de mano son muchos carteles además de centenares más modernos que nada tienen que ver con los de papel, tan entrañables como frágiles. Durante 50 años Luis Serrano los ha guardado con tanto cariño que parecen nuevos. Siente auténtica devoción por esos artistas que tanto admira y que están a punto de saltar del papel y sentarse en su falda.

Luis Serrano

La infancia de Luis está vinculada a dos hechos que le marcaron; a un internado en el Madrid de los años 50 y al cine. Con 6 años su madre lo internó; signo de un tiempo. Su madre lo iba a buscar cada domingo y los dos paseaban felices por un bullicioso Madrid; comían algo y compraban el ABC, periódico donde madre e hijo repasaban que películas podían ver esa tarde. Luis tenía entonces unos 11 o 12 años y una tarde quedó sorprendido al ver que en la cartelera del día dos actores tan grandiosos como Burt Lancaster y Spencer Tracy estrenaban dos películas cada uno. “Aquello me impresionó tanto que yo creo que fue lo que me enamoró del cine, de ese mundo que era desconocido y por el que me sentía atraído”. Fue a partir de ahí cuando Luis, 74 años hoy, comenzó a familiarizarse con revistas especializadas en cine y hasta con el “Marca” que entonces vendía, recuerda, “con un cartel de cine en su interior”.

Poco a poco el hombre se fue haciendo con programas de mano pero cuando ya conoció a un amigo de Ceuta, proyectista de cine, vio los cielos abiertos porque también él tenía la pasión por el cine. “Después, cuando me hice sastre, cada vez que tenía libre me iba por los cines y el Rastro madrileño a buscar carteles; así que cuando vine a Canarias en 1974 dejé allá a un amigo que cada poco me enviaba 50 o 100 programas y fue así como mi colección se hizo cada vez más grande”. El desearía que un día se expusieran sus programas para que la gente los disfrute “pero si me los van a estropear, no”. Dice que cuando los compañeros del internado le llevaban algunos de artistas mostrando “un poco el pecho” los guardaba no sea que “los curas se enfadaran, ya sabes tú…”.

 

LA FILMOTECA SE LLAMA LUIS

Lo más complicado de Luis es hablar con Luis. Puede hacerlo de quince cosas a la vez y llamarte un par de veces para añadir otro dato interesante. Que lo es. Es tal el cúmulo de carteles, películas, fotos y documentación que posee que parece lógico que Carlos Reyes Lima, director de documentales, haya pensado en su figura para poner en marcha un documental. En un trabajo sobre la vida de los cines en Las Palmas estará Luis. Antonia Arema, su mujer, tiene una paciencia de santa porque sabe que el cine es su mundo, su vida.

Memoria cinéfila. Los primeros actores canarios que saltaron al cine “viven” en la estantería de Luis. Entre ellos, por curioso, David Carpenter, el primer Tarzán del cine español.

Actor nadador: ¿Alguien sabía quién fue, según Serrano, una figura del cine en México? es canario, se llama Carlos Piñar y fue campeón de natación con el Club Natación Ciudad Alta

Ayudas anónimas: Dado que muchos amantes del cine de las islas saben de su pasión cinéfila en ocasiones recibe regalos en forma de 500 carteles de mano. Hace poco recibió esa sorpresa.

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