FIRMAS Juan Velarde

Larga vida a Los Clones. Por Juan Velarde

No es nada fácil hacer un programa diario y mucho menos si encima debes currarte cinco o seis ideas como mínimo para presentarte ante la audiencia y hacerla pasar un rato entretenido, que sepa buscarle el humor a lo que ha podido ser una jornada nefasta. No se trata de confundir humor con hacer el chabacano y eso lo han entendido a la perfección en ‘Los Clones’ de Intereconomía, un espacio dirigido por Federico de Juan, uno de los ‘clones’ junto con Luis Ignacio González, la otra pata de este proyecto, que cada día consigue hacer sonreír a cientos de miles de españoles en directo y luego a quienes se descargan el programa en su ordenador, ya que al poco de terminar el espacio diario cuelgan esos sketches en su web (www.losclones.es) donde están a disposición de quien quiera partirse de risa con sus desopilantes imitaciones.

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Ambos humoristas vienen del mundo de la radio, concretamente de haber imitado a mil y un personajes en ‘El Jardín de los Bonsaís’, dirigido por el maestro Luis del Olmo. Sin embargo, no siempre suele resultar acertada la fórmula de pasar del anonimato de la radio a que los focos te alumbren y tu cara sea conocida. En cierta medida, es como si se perdiera esa magia. Pero en el caso de Los Clones ha sucedido todo los contrario. Como el buen vino, año a año, temporada tras temporada han mejorado hasta conseguir perfeccionar al personaje en cuestión. ¿Quién no ha llegado a confundir a los clones de Rajoy, Aznar, Julio Iglesias o Esperanza Aguirre, Mourinho o Florentino Pérez con los originales? Ahí radica su éxito, amén de las aportaciones de Julio Brazal, el hombre de la eterna sonrisa, o la introducción de Soraya clon y todo presentado con la elegancia de Eugenia Marcos e Irene Vaquero.

Porque no sólo se trata de la estética o de la entonación, de quedarse en dos frases repetitivas que al final acabarían cansando al gran público, sino que también consiguen entablar unos diálogos renovados, al hilo de la actualidad y eso, desde luego, es una habilidad que no todos pueden alcanzar, es prácticamente un arte supremo. Es más, seguramente acabemos enterándonos por Rajoy clon o Rubalcaba clon si España pedirá rescate o el PSOE decide tirarse por la vía federalista. Y es que las imitaciones nos hacen al menos más gracia y nos dan menos disgustos que sus modelos en la vida real. Por eso, larga vida a Los Clones.

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