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¿Por qué nos tomas por idiotas, Inés Rojas? Por Eduardo García Rojas

Créeme tío: si queremos que todo quede como está, es preciso que todo cambie.”  (El Gatopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa, un isleño.)

 

Que tiemble la tierra.

La consejera de Cultura Inés Rojas anuncia el cambio de modelo de gestión cultural que a partir de ahora caracterizará la política que emana desde el Gobierno de Canarias.

El mensaje –resumido– viene a ser: no cuenten con nuestro dinero que es el de todos ustedes porque solo tenemos para pagar las nóminas. Así que, mis hijos, asóciense y hagan cosas porque nosotros ya no marcaremos agenda ni estimularemos el mercado del sector (¿?).

Rojas hizo público lo que viene a ser el desmantelamiento de la Consejería de Cultura durante la presentación de la Estrategia Canaria de Cultura, un programa de desahucio que se desarrollará, en una primera fase, entre 2012 y 2015 y que cuenta al parecer con el consenso de más de trescientos agentes del sector público y privado.

Eso me hace exigir, como ciudadano que todavía paga sus impuestos, conocer los nombres de esos trescientos agentes del sector público y privado que respaldan esta metamorfosis del modelo de la cultura en Canarias con el objeto de saber –mardito instinto– quienes son, y sobre todo si tienen la autoridad y honestidad intelectual que se requiere para apoyar una transformación de esta importancia.

Lo apunto porque es hora de reclamar responsabilidades, a los que se aprovecharon en un pasado que ahora se difumina en el éter, dinero público con tanto despilfarro y sospechosa opacidad…

Rojas advierte en este sentido que la pretensión del Gobierno canario es la de favorecer la democratización y el pluralismo de la gestión cultural en las islas.

Quizá eso explique porque insiste, erre que erre, en que el Ejecutivo regional no desea ser el centro de gravedad de la gestión directa de la oferta cultural.

Para ello, promete que implicará a otros departamentos del Ejecutivo regional como el de Economía, Turismo, Empleo, Acción Exterior y la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información para que se sumen a una acción que no deja de resultar igual de abstracta que la transformación por orden administrativa de las esculturas El sueño de los continentes Lady Harimaguada de Martín Chirino en las dos descacharrantes capitales canarias.

Pero la gota que colma el vaso, sobre todo si atendemos al estado de indigencia y nula capacidad operatividad en la que se encuentra actualmente la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias, es la anunciada constitución de un Consejo Canario de las Artes Culturales durante el primer trimestre de 2013.

Un espacio, comenta Rojas, de reflexión y coordinación que, adelanta, degenerará posteriormente en un Observatorio Canario de la Cultura, un órgano que se encargará entonces de presentar anualmente un informe del estado del sector, el primero de ellos, previsiblemente, en 2014.

¿?

¿A santo de qué?

¿No decíamos que se apuesta por un nuevo modelo cultural?

¿Por dinamizar la privatización del sector?

Permítame otra pregunta…

¿Cuál será el criterio de selección de los sabios que formarán parte de este Consejo que luego será Observatorio?

¿Lo integrará alguno de esos trescientos anónimos representantes del sector público y privado que respaldan el cambio?

El cambio del modeeeelo curtural.

¿Cuánto nos costará a los habitantes de estas islas sostener ese Consejo/Observatorio?

Porque mucho me hace sospechar que no se constituirá por amor al arte

Y en ese caso ¿podemos los anónimos contribuyentes de verdad permitirnos ese gasto?

Es más…

– ¿Podemos los anónimos contribuyentes de verdad sostener en la actualidad argo tan inútil, tal y como están las cosas, como es Canarias Curtura en Red?

– ¿Y Septenio?

¿Qué pasó con er Septenio?

¿Y esa consejería de Cultura que no sirve ya para naaaada?

Conclusión:

¿Por qué nos tomas por idiotas, Inés Rojas?

(*) La imagen está tomada de El digital de Canarias.

Saludos, mmm, no gracias, desde este lado del ordenador.

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