FIRMAS Juan Velarde

El ‘señorito’ burgalés. Por Juan Velarde

La política en España se ha convertido en un lugar ideal para forrarte sin necesidad de más esfuerzo que apretar un botón para aprobar las propuestas de tu partido o pulsarlo para abstenerte o votar en contra cuando es el adversario quien plantea una moción. Pensar en el bien común no es, precisamente, la finalidad que buscan los padres de la patria, sino el beneficio suyo y, de paso, fastidiar (por decirlo fino) al resto de los mortales que somos los que estamos soportando el peso de una crisis que ellos, los políticos, han generado con su acreditada ineptitud.

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Hace unos días, en la llamada pomposamente Cámara Alta, es decir el Senado, tuvimos la oportunidad de ver un ejemplo de incompetencia supina de estos que se hacen llamar representantes de la ciudadanía. El sujeto en cuestión responde al nombre de Jaime Miguel Mateu Istúriz, senador del PP por la provincia de Burgos. Pues bien, a este siniestro individuo se le ocurrió la ‘feliz’ idea de proponer un recorte del 17% de las subvenciones al transporte de pasajeros para los vuelos y barcos entre islas (Canarias y Baleares) o con destino a la Península, medida que también afectaría a los territorios norteafricanos, Ceuta y Melilla. Las reacciones en contra no han tardado en ponerle en su sitio, y además con toda la razón.

Y es que, seamos serios, ¿qué demontres sabe este caballero sobre las necesidades que tienen los canarios, baleares, ceutíes y melillense? Cero. Él vive como un señor feudal en plena meseta castellana y viene a Madrid creyendo que toda España es suya y que la gente que está incluso fuera del territorio peninsular puede ser tratada a la patada, como ciudadanos de segunda o de tercera clase. Ya son de por sí caros los vuelos entre Península y estos territorios como para encima negar a quienes viven ahí la posibilidad de beneficiarse de un descuento. Pues no, este Gobierno del PP, y en concreto el Ministerio de Fomento, con Ana (Jaque) Pastor a la cabeza, se ha propuesto sangrar a chorros los bolsillos de los contribuyentes.

Sólo digo una cosa más, esperemos que al señor Jaime Miguel Mateu Istúriz no se le ocurre viajar a Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla porque como sea reconocido por los ciudadanos (y hoy con las redes sociales esto es más que sencillo) no va a ser muy bien recibido en determinados lugares. Y es que la ciudadanía esta hasta el gorro de abusos, atropellos varios y risotadas de estos representantes que creen que el país es su cortijo particular en el que cada cuatro años hay unas elecciones para decidir el nombre únicamente del nuevo explotador de la finca. Gente como Mateu Istúriz provoca que muchos hayan dejado de creer en el sistema. Estamos a nada de acabar como la Francia de 1789 y si no al tiempo.

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