VIDEO. Así se las gasta Ryanair. Por Juan G. Luján
Dos reporteras entran a trabajar como azafatas de Ryanair durante cinco meses. Su objetivo es investigar cómo funciona por dentro la compañía de bajo coste. Las conversaciones con sus compañeros de la tripulación desvelan la filosofía de la compañía aérea: los pasajeros no pagan casi nada por el billete para volar, por tanto no tienen derechos, si hay un retraso de 3 ó 4 horas no se debe suministrar bebidas ni comidas gratis a los pasajeros, aunque haya niños. Los aviones deben estar el mínimo tiempo posible en tierra, 25 minutos máximo, porque sólo se gana dinero en el aire. En ese tiempo no da tiempo de una revisión técnica completa ni de garantizar la limpieza.
Al final del reportaje la compañía aérea envía un comunicado desmintiendo todo. Dice que cumplen la normativa de Irlanda y de toda Europa, que en 20 años volando tienen un expediente impecable y que tomarán medidas para solucionar cualquier “fisura” en el servicio que se haya detectado. El comunicado es absolutamente contradictorio con las declaraciones del director gerente Michael O’Leary en las que decía que “sólo Irlanda nos puede sancionar en materia de seguridad”.
La situación de indefensión de los pasajeros de Ryanair se produce desde el momento en el que compran el billete por internet, ya que deben poner que aceptan que cualquier reclamación tendrán que hacerlo en la jurisdicción irlandesa. El gobierno español debería tomar cartas en el asunto, permitir que una empresa obligue a un consumidor a reclamar sólo en el país de origen de la compañía deja en una situación de indefensión a los consumidores. ¿Se imaginan que cualquier reclamación sobre un producto chino sólo pueda hacerse en el país asiático? Eso está pasando con Ryanair. Pero claro, si el gobierno español amenaza a la asociaciónde consumidores Facua con suprimir sus derechos si hace campaña contra los recortes, ¿podemos confiar en que este gobierno se preocupará de los consumidores?
Es bueno recordar que el crecimiento de Ryanair en Canarias se ha hecho con presupuesto público. El cabildo de Fuerteventura y el gobierno canario han estado apoyando con dinero en publicidad a esta compañía. Mario Cabrera y Águeda Montelongo anunciaban públicametne hace apenas año y medio su intención de “pelear por una base de Ryanair en la isla”. Pues eso.


























